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Rosa Castells: "El MACA no puede crecer sin la ampliación; tenemos los espacios sobresaturados"

La conservadora de las colecciones del Museo de Arte Contemporáneo de Alicante (MACA) celebra 15 años al frente de un museo que roza el millón de visitas y que bate récords, además de ser el único centro de la provincia destacado en el mapa nacional del Observatorio de la Cultura. Pero se queda pequeño para todo lo que puede mostrar.

Rosa Castells: "En estos 15 años han pasado por el MACA casi un millón de personas y muchísimas cosas"

Alex Domínguez

África Prado

África Prado

¿Con cuántas obras se abrió este museo y cuántas obras hay 15 años después?

El MACA abrió con las colecciones de Sempere y Juana Francés y hemos incorporado 291 obras en propiedad de la colección Michael Jenkins y Javier Romero y 213 piezas más depositadas por la Fundación Mediterráneo. Y además unas 150 obras adquiridas, donaciones y depósitos. Estamos hablando de más de 650 piezas desde que empezamos con este MACA a día de hoy.

¿Y cuántas suman?

En total tenemos cerca de 2.500.

No caben todas aquí, claro.

No caben todas, efectivamente. No tenemos ni el espacio suficiente para mostrar las colecciones permanentes ni para almacenarlas.

Ahora hablamos de eso. El MACA ha crecido gracias a la generosidad de Sempere, primero, luego de Juana Francés, de la Fundación Mediterráneo -en depósito- y, sobre todo, de la colección Jenkins-Romero. ¿Por qué ha sido determinante esta última?

Porque nos coloca de nuevo en la modernidad. El espíritu internacional que tenía la Colección Arte Siglo XX, la que dona Sempere, se queda parada a finales de los 70 y tenía además una sensibilidad didáctica: entender la historia del arte contemporáneo y reconocer a los mejores artistas a través de las obras que Sempere fue eligiendo para este museo. Porque Sempere tenía una serie de obras por intercambio con otros artistas, pero cuando piensa donar la colección a la ciudad de Alicante, decide que tiene que adquirir, intercambiar, comprar a cambio de obras que no había hecho todavía, hablar con artistas y que estuvieran todos los que creía que tenían que estar representados ahí. La colección Michael Jenkins y Javier Romero nos sitúa de nuevo en la internacionalidad y lo contemporáneo. La primera pieza es de Josef Albers, por ejemplo, de los años 60. Y Albers tiene tanto que ver con la colección Sempere y con su propia obra que hay muchos lazos de conexión. Pero, sobre todo, nos permite enriquecer el discurso y multiplicar las miradas sobre el arte mientras reflexionamos sobre las problemáticas del mundo contemporáneo. Lo hemos visto con las exposiciones de la Colección, Obertura. Más allá de los mapas en 2022 y Moving Forward, looking back en 2023 o la del año pasado, Kara Walker. Burning Village. A través de las obras de arte podemos indagar sobre los planteamientos postcoloniales, las teorías feministas, las identidades sexuales, las injusticias sociales, la violencia y los mecanismos de poder... Y nos sitúa en otro nivel con obras de artistas fundamentales en la historia del arte, otros más jóvenes ya referentes, artistas de todas las razas y nacionalidades y 20 artistas alicantinos. Y algo muy importante, casi la mitad de las artistas son mujeres muy poco representadas hasta ahora en las colecciones del museo.

"La colección Jenkins-Romero nos coloca de nuevo en la modernidad y nos permite multiplicar las miradas sobre el arte"

¿Y ahora qué proporción de obra de mujeres hay?

El porcentaje está en torno al 28%, gracias a esta colección.

El MACA bate récords de visitas y es el único centro cultural de la provincia que figura en el mapa nacional, según el Observatorio de la Cultura. ¿Es suficientemente valorado por los alicantinos?

Nos satisface muchísimo estar en esa posición. Nos ha costado mucho esfuerzo llegar al reconocimiento nacional y agradecemos la consideración porque esos rankings los establecen los profesionales del sector cultural y eso siempre es una satisfacción. Tendría que haber muchos más centros tanto de Alicante como de la provincia porque eso significaría más riqueza cultural. ¿Está reconocido por los alicantinos? Yo creo que sí. El MACA se ha convertido en un referente en el conocimiento del arte contemporáneo en todas sus disciplinas y de forma transversal. Los ciudadanos que viven en Alicante saben que el MACA es un lugar en el que pasan cosas interesantes y siempre de calidad. Y habrá una generación, que ya la estamos viendo, de personas que vengan al MACA porque han venido de pequeños. Eso ya está pasando porque desde hace 15 años apostamos por convertir nuestro proyecto educativo para todos los públicos en el eje fundamental del museo.

Rosa Castells, junto a una obra de Eusebio Sempere en el MACA

Rosa Castells, junto a una obra de Eusebio Sempere en el MACA / ALEX DOMÍNGUEZ

¿Esa buena posición se corresponde con el respaldo político?

De alguna forma, sí. Las instituciones culturales públicas, y más un museo con tanta historia como este, recorren un largo camino. Es de todos y permanece en el tiempo. La política tiene otros tiempos y es más volátil. En mi opinión, los políticos deben alinearse con los fines de la institución, acompañar, apoyar, representar y procurar que se lleven a cabo los proyectos que muchas veces son más dilatados en el tiempo que una legislatura. Dotar de los medios económicos, técnicos y humanos necesarios para el buen funcionamiento del museo y garantizar su pervivencia, así como la calidad de la programación con los más altos estándares de calidad. Eso es lo que tiene que hacer la política cultural y, de alguna manera, así ha sido hasta ahora.

Hablemos del presupuesto del MACA. Obviamente, ha crecido...

Bueno, es que en los primeros años el museo no tenía presupuesto. Estaba asumido directamente por la Concejalía de Cultura y no teníamos ni siquiera una cantidad asignada como tal. Fue con Daniel Simón como concejal de Cultura cuando se estableció en 2016 la cantidad de 36.000 euros. Por supuesto ha ido creciendo, no todo lo que nos gustaría. En los dos últimos años hemos contado con subvención directa de la Conselleria de Cultura. El año pasado tuvimos un presupuesto de 180.000 euros por parte del Ayuntamiento y 170.000 de la Generalitat. Este año, de momento, el Ayuntamiento de Alicante ha asignado 160.000 euros y no sabemos aún la cantidad que va a dedicar al MACA la Generalitat. Lo cierto es que es muy difícil programar sin saber los presupuestos con los que se cuenta y eso es algo que ocurre casi todos los años. Nos hemos acostumbrado a vivir en esa indefinición que no ayuda a la estabilidad ni a pensar en grandes proyectos.

"Tenemos un presupuesto muy precario y es difícil programar sin saber los presupuestos con los que se cuenta y eso pasa cada año"

Comparado con otros museos de su tamaño, es poco dinero...

Es un presupuesto muy precario. No podemos compararnos con museos parejos. Realmente hacemos milagros con ese dinero y con mucho trabajo de colaboración con otros agentes culturales, con otras instituciones, optimizando recursos, con mucho trabajo de previsión, de tener proyectos pensados y preparados para ejecutar cuando llega ese dinero, que no siempre llega a principios de año. Muchos quebraderos de cabeza. Lo normal sería saber la cantidad fija destinada al MACA en cada ejercicio. Hasta ahora eso no ha sucedido y ha ido variando cada año.

Y, sin embargo, el MACA es un motor turístico, porque más de la mitad de los visitantes de este museo son extranjeros.

Sí, el turista que viene a la ciudad sabe que el museo es uno de esos lugares que tiene que visitar. Y lo hace siempre que vuelve. No porque dediquemos presupuesto a comunicación y publicidad. Tampoco existen señales en la ciudad que indiquen hacia dónde tienes que dirigirte si quieres visitarlo... Pero sin duda el MACA es un recurso fundamental en el turismo cultural de la ciudad. Y como tal, hay que cuidarlo.

La colección Jenkins-Romero puso sobre la mesa la necesidad urgente de ampliar el museo. Cinco años después, ¿cómo está el proyecto?

Se redactó mientras Antonio Manresa fue concejal de Cultura. Tanto las necesidades de ampliación como el proyecto arquitectónico, por los mismos arquitectos que ya construyeron el edificio actual: Sol Madridejos y Juan Carlos Sancho. Y el proyecto quedó en manos de la Concejalía de Urbanismo del Ayuntamiento, en busca de la financiación. Entonces se valoró la necesidad de un presupuesto de 16 millones de euros para la construcción. El espacio del MACA se ha quedado pequeño. No podemos hacer más cosas de las que hacemos con los espacios que tenemos ya sobresaturados.

"Si el proyecto de Las Cigarreras responde a una necesidad estudiada, sumará, pero es necesario cuidar lo existente"

¿Imposible crecer sin esa ampliación?

No, no puede crecer. Ya ocupamos todos los espacios que tenemos haciendo mil cosas en ellos, incluso los que no tenemos que nos vamos inventando. La biblioteca se ocupa como lugar de talleres, encuentros, charlas y conferencias. Las mismas salas se ocupan con conciertos, teatro, danza o performances. A veces ocurren muchas cosas al mismo tiempo y es un quebradero de cabeza colocar cada cosa en un lugar diferente para que no se molesten entre ellas. Pasan demasiadas cosas en este museo a la vez y eso es complicado de gestionar. Y, sobre todo, no tenemos espacio para exponer adecuadamente las colecciones permanentes que tenemos. Necesitaríamos alguna otra sala de exposiciones temporales de otro formato, lugares para talleres educativos, espacios de almacenamiento... necesitamos espacios de todo tipo.

Porque la ampliación duplicaría el espacio actual...

Sí, más o menos lo duplica por la parte trasera llegando casi al parque de la Ereta, haciendo del museo una terraza más. Es un proyecto muy interesante arquitectónicamente que terminaría de urbanizar el espacio en el corazón de la ciudad, en el casco antiguo, y cuya fachada trasera estaría casi enfrente del Museo de Aguas.

Castells, junto a obras de Soledad Sevilla, que se exponen hasta mayo

Castells, junto a obras de Soledad Sevilla, que se exponen hasta mayo / ALEX DOMÍNGUEZ

¿Qué piensa del futuro «museo» internacional en Las Cigarreras?

No sé mucho más de ese proyecto que lo que ha venido saliendo en prensa. No será un museo, será una sala de exposiciones en un espacio privilegiado como es ese complejo de Las Cigarreras tan necesario para uso y disfrute cultural de la ciudad. Si el proyecto responde a una necesidad estudiada de forma coherente desde una política cultural abierta e inclusiva, atenta al tejido cultural de la ciudad, artistas, agentes culturales y profesionales del sector, será un proyecto que sume y repercutirá en una dinámica cultural más rica y variada. De momento solo sabemos de algunas cifras… Ahora bien, también creo que es necesario cuidar lo existente y dotar de los recursos necesarios a lo que hay. Creo que es necesario apostar decididamente por las políticas que se ocupen no solo de lo público sino de lo común.

¿Por qué no es directora del MACA?

No lo sé muy bien. Ejerzo las funciones de dirección desde que abrimos en 2011 y la necesidad es evidente, pero no se ha creado la plaza de dirección y sigo siendo la conservadora de las colecciones, sin más reconocimiento. El MACA no tiene autonomía funcional, es una infraestructura municipal asumida y gestionada desde la Concejalía de Cultura. Aunque el museo está reconocido como tal por la Generalitat, no es un organismo autónomo ni un ente jurídico con personalidad propia.

¿Qué nos deparará el MACA este año después de Soledad Sevilla, cuya obra se puede ver hasta mayo?

Creo que muchas cosas, si podemos... Queremos seguir estableciendo conversación con las personas que nos visitan y seguir siendo espacio de reflexión y crítica. Después de Soledad Sevilla, estamos preparando una exposición sobre la importancia del color en la obra de arte, en colaboración con la Fundación Juan March, y en otoño, una conmemoración del 150 aniversario del nacimiento de Julio González, en colaboración con el IVAM.

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