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La recomendación personal sobrevive al algoritmo entre los lectores de Alicante

Los asistentes a la Feria del Libro se valen de aplicaciones especializadas, redes sociales e incluso de la IA para decidir qué títulos comprar, herramientas que no suplantan del todo al criterio del librero y el contacto directo con los autores

Autores hablan con lectores en la Ferial del Libro de Alicante.

Autores hablan con lectores en la Ferial del Libro de Alicante. / Alex Domínguez

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José Gómez

José Gómez

Este sábado fue la penúltima tarde de la Feria del Libro de Alicante, y lectores de la ciudad y la provincia se han acercado a las casetas instaladas en la plaza Séneca tras una mañana completamente inhábil por la lluvia. Vienen de todas las edades, de todas las vestimentas, de todos los estratos. Hay un libro para cada tipo de lector, pero cada lector tiene que encontrar su libro entre una oferta de miles de estantes, que se ha hecho potencialmente infinita con las compras por internet.

¿Cómo se convence la gente de que un ejemplar vale el precio que muestra en la etiqueta? ¿De llevárselo a casa y destinarle el tiempo que amerite en un mundo lleno de ocupaciones y de distracciones más simples? En el caso de los lectores alicantinos las respuestas van desde redes sociales especializadas como Goodreads hasta los recuerdos de los autores favoritos de la juventud, sin que nunca pierda vigencia la clásica recomendación del librero, que al fin y al cabo, debería de ser el profesional autorizado en este asunto.

El oficio del librero

Chantal Fuentes cumple ese rol dentro de la caseta de Santos Ochoa. "A lo mejor el 70 % de los clientes vienen a que les orientemos", explica la librera, aunque este porcentaje no es el mismo en todas las edades. "Sobre todo los mayores piden más recomendaciones, y los jóvenes vienen con una idea más clara de lo que quieren", añade. Los géneros que más buscan los jóvenes, según Fuentes, son actualmente el romance, la fantasía y en menor medida el thriller.

"Sobre todo los mayores piden más recomendaciones, y los jóvenes vienen con una idea más clara de lo que quieren"

Chantal Fuentes

— Librera

En el mostrador, esperaba la atención de la dependienta una joven pareja formada por el irlandés Daniel Collins y la alicantina Lorena García. Él viene a "descubrir algo nuevo, porque normalmente yo busco en internet, sobre todo clásicos". Ella también viene a "ver qué personas están firmando y qué me pueden recomendar, porque para comprar suelo hacerlo por internet". Las recomendaciones habituales de estos dos jóvenes, que leen de media un libro al mes, se basan en internet. Collins, en su perspectiva, piensa que en Irlanda los jóvenes están más interesados en clásicos mientras que el mercado español hay más cabida para nuevos autores.

"Vengo a ver qué personas están firmando y qué me pueden recomendar, porque para comprar suelo hacerlo por internet"

Lorena García

— Lectora joven

Inmediatamente les interrumpió para hablarles de su libro Silvia Navarro, una de las escritoras que, junto a una compañera y bajo el seudónimo de Silver Nagaheco, presentaban su obra, de novela negra, en la feria. Para ella leer forma parte de su trabajo y se centra en los referentes que le dan inspiración, pero es también interesante saber como dos autoras incipientes de Cartagena intentan darse a conocer en el competitivo mercado editorial.

"Nosotras usamos las redes sociales porque empezamos a tener lectores fieles que ya nos siguen la pista, y tratamos de mantener siempre la cercanía con ellos"

Silvia Navarro

— Escritora

"Lo que nunca se puede hacer es quedarte de brazos cruzados y esperar que se te acerque la gente, eso solo le pasa a la gente de renombre. Nosotras usamos las redes sociales porque empezamos a tener lectores fieles que ya nos siguen la pista, y tratamos de mantener siempre la cercanía con ellos, eso enriquece la lectura a mi modo de ver", asegura Navarro sobre su experiencia.

Feria del Libro de Alicante, este sábado en su penúltima jornada.

Feria del Libro de Alicante, este sábado en su penúltima jornada. / Alex Domínguez

Entre quienes se acercaban a la feria también venían padres e hijos. En este caso, Inés Bernabéu, de 20 años, insistió en traer a su madre, Paqui Pastor. La madre confiesa que lee poco: "Sí que he leído pero llevo mucho tiempo que no, desde que sacaron los móviles y las tablets tengo poco tiempo la verdad". En casa tienen muchos libros, pues por muchos años formaron parte del Círculo de Lectores, y su marido sigue leyendo mucho, aunque "en la tablet para poder aumentar la letra, que a esta edad ya no vemos de cerca". A la hija, Inés, le gusta el thriller y el romantasy, subgénero de fantasía romántica que funciona maravillosamente en ventas.

"Me entero principalmente por Tiktok o por videos de Youtube, y tengo una aplicación, Goodreads, para yo puntuar los libros. Cuando puntúo uno me salen otros parecidos y así los voy conociendo"

Inés Bernabéu

— Lectora joven

"Me entero principalmente por Tiktok o por videos de Youtube, y tengo una aplicación, Goodreads, para yo puntuar los libros. Cuando puntúo uno me salen otros parecidos y así los voy conociendo", relata Inés Bernabéu. Su madre, Paqui, se ha acabado animando a intentar leer algunos de los títulos que elige su hija, y siguieron su camino juntas entre las casetas.

El valor del cara a cara

En otra franja etaria, la de los jubilados, Josefa Pérez, explica que suele recurrir a su librero de confianza y pide recomendaciones "según el ánimo que tenga". "Yo saco muchos libros de la biblioteca, y voy conociendo autores. También voy a las librerías a ver lo que hay, o me entero por la publicidad", narra esta mujer que tiene el hábito de leer todas las noches antes de dormir, especialmente obras sobre Historia.

"Yo saco muchos libros de la biblioteca, y voy conociendo autores. También voy a las librerías a ver lo que hay, o me entero por la publicidad"

Josefa Pérez

— Lectora mayor

A la cita alicantina también han venido a instalar su caseta librerías y editoriales de fuera de la provincia. La editorial Durii, madrileña, publica a autores desconocidos, y para llegar a nuevos lectores consideran fundamental el trato cara a cara. "Hay que moverse, ir a ferias, librerías, crear charlas, participar en clubes de lectura para que la gente les conozca. Ir a sitios donde no te conoce nadie y contar tu historia. Las redes no nos sirven de mucho porque ellos, salvo un par, no tienen comunidades de seguidores", detalla Ana Sánchez, cofundadora de la editorial.

"Las redes no nos sirven de mucho porque nuestros autores, salvo un par, no tienen comunidades de seguidores"

Ana Sánchez

— Cofundadora de la editorial Durii

Efectivamente existe, en medio de la era del comercio digital, un filón en la cercanía humana, en conocer a la gente mirándole a los ojos. Mientras Sánchez contaba su forma de trabajar, en la cercana caseta de 80 Mundos se formaba una cola para firmas. Y así como hay quien le pregunta a la IA qué libros debería leer, también hay quien sustenta la decisión de pagar 20 euros por un ejemplar en una simple conversación con un autor en la feria del libro. Estos últimos lectores, cuando se marchan con el libro en su bolsa, lo hacen con una sonrisa en la cara.

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