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ENTREVISTA

David García Coll, el alicantino que protagoniza KURIOS: “Actuar en mi ciudad con el Cirque du Soleil es tocar el cielo”

El intérprete benaluense da vida a "El Científico", maestro de ceremonias de "KURIOS - Gabinete de Curiosidades", el espectáculo que se representará este verano en la Playa de San Juan

David García Coll entre bambalinas tras una función de "KURIOS"

David García Coll entre bambalinas tras una función de "KURIOS" / J.A.G.

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J. A. Giménez

J. A. Giménez

Es el hilo conductor de "KURIOS" y, además, juega en casa. ¿Qué supone para usted actuar en Alicante con el Cirque du Soleil?

Es un orgullo enorme, aunque a veces piense que no sé si me lo merezco. Además, donde voy siempre saco mucho la bandera alicantina. Bruno, que es el otro español del espectáculo, es de Castellón, así que los dos vamos presumiendo de lo nuestro y explicando cómo son realmente las cosas aquí: qué es una paella de verdad, dónde hay que comer y qué hay que probar en Alicante.

¿De qué zona de Alicante es?

Mi madre vive en Benalúa y yo he vivido prácticamente en todos los barrios de Alicante. Como muchos actores alicantinos, he ido moviéndome en busca de oportunidades y creo que conozco la ciudad entera.

Imagino que actuar aquí tendrá una carga emocional especial.

Muchísima. De hecho, para un actor alicantino, actuar en Alicante no es tan habitual como debería. Yo he pisado más veces el Romea de Murcia que el Teatro Principal de Alicante. Mira todo lo que he tenido que montar para acabar actuando aquí… pero llegar con un espectáculo como este es increíble. He estado en muchas ciudades de Europa y América desde que me incorporé al show hace casi tres años, pero llegar a tu ciudad impone muchísimo. También tienes ese miedo de pensar: “Aquí es donde más me van a criticar”. Pero, al mismo tiempo, sientes muchísimo cariño.

"Cuando me seleccionaron para KURIOS fui por la calle Reyes Católicos cantando solo, como si estuviera dentro de un musical"

¿Los primeros días en una ciudad siempre son especiales?

Sí, porque nunca sabes cómo va a reaccionar el público. Este espectáculo ha triunfado en Nueva York, Londres o Tokio, pero hasta que no llegas a una ciudad no sabes qué va a pasar. Los primeros días son para “oler” al público. Lo hablábamos mucho con Bruno y otros compañeros españoles: actuar en España impone. Nos pasó en Gijón, en Sevilla o en Bilbao. Es como si estuvieran tus padres en la grada y tú diciendo: “Por favor, que les guste”. Sientes una responsabilidad muy especial.

¿Y cómo responde el público español?

Es muy cariñoso y muy generoso. Recuerdo la primera vez que actuamos en Gijón: mis compañeros extranjeros se quedaron impresionados. Me decían: “Wow, el público español…”. Aquí la gente está muy pendiente, se entrega y acompaña muchísimo. Claro que hay diferencias entre ciudades, pero en general el público español es cálido. Y en un espectáculo como este eso se nota muchísimo. Las risas, los aplausos y sentir que la gente está contigo te dan energía. Cuando el público entra frío, tienes que remar mucho más. Lo bonito es cuando todo fluye.

David García Coll en una representación de "KURIOS - Gabinete de Curiosidades"

David García Coll en una representación de "KURIOS - Gabinete de Curiosidades" / Xurde Margaride

¿Cómo fue su camino hasta llegar al Cirque du Soleil?

Ya había hecho castings antes. Siempre había sido uno de esos sueños bonitos, aunque no algo obsesivo. En Alicante monté una compañía de teatro con unos amigos, Les Bouffons, dirigida por Antón Valén. Él acabó entrando en "Alegría", luego otro compañero, Pablo Gómez, después Pablo Bermejo… y poco a poco parecía que todos acababan entrando en el Cirque du Soleil. Mientras tanto, yo seguía mi camino. Acabé en la escuela de Philippe Gaulier, en París, primero como alumno y luego como profesor. Siempre había soñado con estudiar allí. Una alumna me invitó a dar un curso en Nueva York y aproveché para ir a ver "KURIOS", porque Antón estaba trabajando en el espectáculo. Después de la función nos fuimos a cenar y, de repente, me preguntó: “¿Tú podrías hacer lo que hago yo?”. Le dije que sí y no le di más importancia. Pero un mes después recibí un correo del Cirque du Soleil invitándome a hacer un casting.

"Este espectáculo es muy operístico, pasan muchas cosas a la vez y visualmente es una barbaridad"

¿Y cómo recuerda aquel momento?

Increíble. Pasé varias fases y finalmente me cogieron. Me acuerdo perfectamente: estaba en Alicante, saliendo del dentista, camino de casa de mi madre. Iba andando por Reyes Católicos cantando solo, como si estuviera dentro de un musical. Llamé a Antón, a mi pareja, a mis amigos… y luego llegué a casa de mi madre para darle la noticia. Fue un momento muy especial.

Ya lleva casi tres años en "KURIOS". ¿Qué tiene este espectáculo de especial?

Creo que se va a convertir en un clásico del Cirque du Soleil. He visto varios espectáculos de la compañía y este tiene algo muy especial. Es muy operístico, pasan muchas cosas a la vez y visualmente es una barbaridad. Además, tiene números únicos. Por ejemplo, el Acro Net nació con "KURIOS", nunca se había hecho antes. Y al final, la banquine, me parece impresionante. También hay números muy delicados y mágicos, como el teatro de manos, que normalmente pertenece más al mundo teatral que al circo. Verlo aquí sorprende muchísimo. Todos los números tienen algo especial.

El actor alicantino es el maestro de ceremonias del espectáculo.

El actor alicantino es el maestro de ceremonias del espectáculo. / Xurde Margaride

La vida de gira también implica sacrificios personales…

Sí, claro. Mi pareja vive en Alicante y al principio no me hacía mucha gracia esta vida nómada. Ya tengo una edad en la que uno piensa más en quedarse quieto en un sitio… pero al final te acostumbras y también tiene algo divertido. Tengo la suerte de que todo este año estoy en casa, en España. Eso sí, hay momentos duros. En estos años han fallecido dos personas muy cercanas para mí y no poder estar allí es muy difícil. Tienes que seguir trabajando y salir al escenario igualmente. Ahí entiendes de verdad eso de “el espectáculo debe continuar”. Pero también sé que esas personas serían las primeras en empujarme al escenario para hacerlo.

Este verano, al menos, podrá dormir en su casa.

Eso es tocar el cielo. Levantarte, irte a la playa y después actuar en el Cirque du Soleil… es vivir un sueño. Siempre que vienen amigos o familiares a verme, esa función se convierte en algo especial. Pero en Alicante me va a pasar en todas las funciones. Va a venir muchísima gente conocida y sé que cada noche tendrá un punto extra de emoción. Creo que va a ser algo muy mágico para mí.

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