Tenía 77 años
Muere El Indio Solari, figura excluyente del rock y la cultura argentina
Solari fue uno de los líderes de Los Redonditos de Ricota y luego de Los Fundamentalistas del aire condicionado

Indio Solari, figura del rock argentino / Leticia Blanco Benito

El lujo es vulgaridad, dijo, y me conquistó/de esa miel no comen las hormigas, cantaba Carlos Alberto Solari, el Indio, en "Un poco de amor francés". La canción de Los Redonditos de Ricota resume la poética de un artista que hizo cantar y hablar a generaciones de argentinos. El Indio ha muerto en las afueras de la ciudad de Buenos Aires, a los 77 años. El Parkinson lo había lastrado. A pesar de su enfermedad, nunca se resignó a que su voz se escuchara. Hasta llegó a cantar como "holograma" con su última banda, Los fundamentalistas del aire acondicionado. El deceso de una de las figuras más importantes del rock argentino y a la vez quizá su letrista por excelencia, junto con Luis Alberto Spinetta, fallecido en 2012, ha estremecido a sus fanáticos y seguidores menos apasionados.
El fenómeno de Los Redondos y luego el Indio en particular ha sido del orden musical, cultural e incluso antropológico. Sus bandas intentaron funcionar por fuera de la lógica del mercado. Esa autonomía fue programa y canción: y cuánto vale ser la banda nueva/y andar trepando radares militares, se preguntaba Solari en 1987. Los conciertos de sus agrupaciones convocaban multitudes. Estados repletos, conciertos en descampados como el que el Indio, ya separado de su grupo histórico, realizó en 2017 en la ciudad bonaerense de Olavarría. Allí fueron 300.000 personas. El nivel de identificación casi devocional no fue con el personaje sino aquello que cantaba y decía.
Ea admirado por músicos e intelectuales. Hasta algunos políticos. Su voz era inconfundible: el sonido de una lija indignada y a la vez festiva. Todo había comenzado durante la última dictadura militar. Los Redonditos fueron principio una banda de culto en la ciudad bonaerense de La Plata. Cuando Argentina recuperó sus instituciones democráticas, a fines de 1983, comenzó la gradual conquista de Buenos Aires y luego todo el país. La llegada de Los Redondos a cualquier provincia fue siempre un acontecimiento que provocaba perplejidad en aquellos que no participaban de los masivos rituales musicales.
Lo criptico y lo explícito
La separación de Los Redondos, en 2001, fue un acontecimiento dramático. Argentina se deslizaba hacia el abismo y el grupo que mejor supo interpretar los malestares de la transición democrática se partía en dos: de un lado, el Indio, el autor de los textos tan memorizados y glosados. Por el otro, el guitarrista Eduardo Skay Beilinson, con quien venía compartiendo venturas desde mediados de los setenta. Dejaron álbumes de gran impacto: Gulp! (1985), Oktubre (1986), Un baión para el ojo idiota (1988), ¡Bang! ¡Bang! (1989), Lobo suelto, cordero atado (1993) y Luzbelito (1996). La banda era la conjunción de dos fuerzas: Solari y Skau. Cada una inició emprendimientos solistas. Solari siempre llevó la delantera. Los pedidos de reunificación nunca prosperaron.
Las letras de Solari podían ser herméticas y al mismo tiempo repetidas, glosadas, siempreun yacimiento de interpretaciones. El hombre que dijo en los años ochenta que el futuro había llegado "hace rato" y "todo preso es político", el que llamaba a ver "con los ojos bien abiertos" como un ciego, fue un elusivo cronista de los años post dictatoriales. Nadie como él pudo describir los estados de ánimo, la desolación y una módica esperanza de salvarse en medio de la tempestad. Fue, ante todo, una esfinge calva de la contracultura que, con el paso de los años, hizo más explícita sus inclinaciones políticas: el anarquismo juvenil, la simpatía por las rebeldías que recelaban de los partidos, le hizo un lugar al peronismo. Despreciaba con vehemencia al ultraderechista Javier Milei.
A pesar del Parkinson, nunca dejó de tomar la palabra e incluso grabar ocasionalmente. Su último disco, El ruiseñor, el amor y la muerte, se había publicado en 2018. Quedaron luego un manojo de canciones de fuerte impacto, desde "Tan poco para nada", en 2022, a "Super-Dios Vs. El Águila Guerrera", la música de su despedida, en 2025.
"La curiosidad es más grande que el miedo", respondió una vez cuando le preguntaron sobre ese desenlace. La noticia de su muerte provocó una reacción inmediata de sus seguidores más fieles: celebrar una "misa ricotera" en la Plaza de Mayo, frente a la sede presidencial.
Suscríbete para seguir leyendo
Fuente: El Periódico
- El bochorno no da tregua en Alicante: la Aemet marca unos valores máximos que alcanzan el 100% en Elche, Orihuela y Alcoy
- Los turistas de la UE ya pueden presentar denuncias telemáticas ante la Guardia Civil con sus dni electrónicos
- La humedad eleva hasta los 55 grados la sensación térmica en la provincia de Alicante: estos son los municipios que más sudan
- Un juzgado de Alicante admite a trámite una segunda querella contra el CEO de Vodafone
- La Generalitat reta al Ministerio con un plan de 50 millones para salvar Gemelos 28 y transformar el litoral de Benidorm
- Una tecnológica de Alicante alerta de que el asalto a Ceuta organizado por las mafias para el 15 de agosto será en lancha
- Alicante se rinde a su Patrona
- El Gobierno inicia la tramitación de una gran planta de baterías en Villena para evitar otro apagón