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Adán Aliaga se adentra en la mascletà para su nuevo proyecto fílmico

El cineasta de San Vicente del Raspeig vive de cerca la última jornada pirotécnica en la plaza de los Luceros de Alicante en su reto de rodar cada día escenas durante todo el año 2026

Adán Aliaga rueda la mascletà para su nuevo proyecto cinematográfico

Jose Navarro

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África Prado

África Prado

365 formas de vivir es el título provisional del proyecto que lleva entre manos el director de cine y productor alicantino Adán Aliaga, que tiene como única misión "rodar una escena al día durante los 365 días del año 2026". Para ello, este miércoles eligió adentrarse en la última mascletà de las Hogueras de forma improvisada y vivir de cerca la explosión pirotécnica, "que casi me rompe los tímpanos", bromea, ya que en alguna ocasión anterior la había grabado "desde lejos, pero nunca tan cerca y tener ese punto de vista desde dentro es muy chulo".

Este es solo un ejemplo de los -hasta la fiesta de San Juan- 178 días ya rodados por Aliaga en su "reto fílmico", que arrancó el 1 de enero y que finalizará el 31 de diciembre. En estos momentos se encuentra cerca del ecuador del proyecto, que durará todo el año 2026 y que pretende ser "un artefacto audiovisual de resignificación de un archivo personal y a partir de ahí construir la historia de un cineasta adicto a rodar, que soy yo, que no me veo, pero todo estará contado a través de mi mirada".

El cineasta rueda en la plaza de los Luceros

El cineasta rueda en la plaza de los Luceros / Jose Navarro

El proceso resulta "a veces divertido, a veces agotador", confiesa, y aunque cada mes propone temas sobre los que trabajar -a veces pide grabar a gente durmiendo o besándose y quien quiere se pone a su disposición en su Instagram- es solo una excusa abierta a la improvisación diaria, puesto que "unos días ruedas escenas más cotidianas y otras más fantásticas".

Aliaga, dos veces nominado a los Goya y autor de trabajos como El cuarto reino, Hardcore o La Gàbia, trabaja con cámara digital, cámara analógica Bolex, fotos, teléfono móvil y Súper 8 y le espera después un año de montaje, por lo que aún es pronto para vislumbrar un resultado. "Lo importante es generar tu archivo para después darle un sentido a la historia, pero al final el propio viaje tiene más valor que el destino", considera el cineasta.

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