Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

ENTREVISTA

Sara Ortiz, creatividad e inconformismo

La alicantina ha sido incluida entre los 100 Jóvenes Talentos en la Gastronomía por el Basque Culinary Centre

La cocinera alicantina Sara Ortiz.

La cocinera alicantina Sara Ortiz. / INFORMACIÓN

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

P. Cobos

Alicante

Domingo, 8 de la mañana. Puntualmente, nos encontramos con Sara Ortiz en el local de Hermanas Martínez en Alicante, una hora antes de que el templo de los desayunos de Marina y Claudia abra sus puertas y se llene del murmullo de las conversaciones y del inconfundible tintineo de las tazas de café de especialidad. Nos fundimos en un abrazo envuelto por el delicioso aroma de la bollería saludable recién horneada. Después de haber conversado unos días antes sobre esta entrevista, la sensación era la de reencontrarse con alguien conocido y es que, si algo define a Sara Ortiz, es la sencillez y el equilibrio con los que transita su día a día.

La conversación comienza y un emotivo recuerdo que, en realidad, explica toda una vocación sale a relucir: «Cuando yo tenía alrededor de los ocho años, preparaba junto a mi tía abuela las cenas de Navidad: diseñábamos el menú, imprimíamos las minutas y colocábamos la mesa según lo que yo había visto en algún restaurante». Mientras rememora aquellos primeros pasos entre fogones, muestra un pequeño delantal que conserva desde los seis años, cuando celebraba su cumpleaños cocinando con sus amigos. Hay pasiones que no se descubren; simplemente nacen con uno mismo.

Nos adentramos después en su etapa académica. Se define como una estudiante «de notables, pero me esforzaba mucho» durante el colegio, aunque todo cambió al llegar a la universidad: «Empecé a sacar hasta matrículas porque era lo que realmente me gustaba». La alicantina, originaria de Playa San Juan, cursó simultáneamente dos titulaciones en la UA: Gastronomía y Artes Culinarias, y Publicidad y Relaciones Públicas, dos disciplinas que, lejos de parecer distantes, asegura haber encontrado profundamente conectadas. En este punto hace un llamamiento para que las autoridades pertinentes lo junten en un doble grado.

Esa etapa, como todo, transcurre bajo el apoyo y cariño de sus padres, Mari Reme y Paco quienes, como siempre, sabían antes que ella que su idea de estudiar Economía -que se le daba bien- no iba a llegar muy lejos.

Compaginar ambos estudios no fue sencillo. A las exigencias académicas se sumaban los fines de semana de trabajo en Hermanas Martínez, un lugar al que guarda un profundo agradecimiento por haberle brindado su primera oportunidad en el mundo de la hostelería. Destaca del negocio, además, su firme apuesta por la conciliación familiar, un valor tan necesario como poco habitual en un sector especialmente exigente con las mujeres que desean compaginarlo con tener familia.

Sara Ortiz

Sara Ortiz / INFORMACIÓN

Finalizada esta etapa, lucha por conseguir unas prácticas en Cocina Hermanos Torres, una experiencia que considera determinante para comprender el rigor, la disciplina y el savoir faire que exige una cocina de ese nivel.

Más tarde regresa a Alicante para incorporarse a uno de los restaurantes más especiales en Alicante: Espacio Montoro, donde Pablo Montoro y su equipo elevan el producto a una experiencia capaz de emocionar al comensal (confieso que he tenido el privilegio de sentarme a esa mesa y puedo asegurarles que cada plato construye un relato propio).

Su trayectoria continuó más allá de nuestras fronteras hasta llegar a Eatrenalin, en Rust, Alemania, referente internacional en excelencia culinaria multisensorial. Hoy desarrolla su labor como segunda de cocina en Ver Aguas, un proyecto gastronómico diferente que, en sus propias palabras, «explora una cocina sensible a la materia».

Cuando le pregunto por el lugar donde le gustaría trabajar algún día, guarda unos segundos de silencio, cierra los ojos y deja que la imaginación viaje hasta Balbosté, en París.

Sara es creatividad, constancia e inconformismo. Busca permanentemente aquello que se aparta de lo convencional y convierte esa inquietud en proyectos personales. Antes de despedirnos, me entrega dos de sus revistas anuales, publicaciones delicadamente diseñadas que reúnen algunas de sus creaciones culinarias más íntimas y reflexiones, muchas de ellas inspiradas en Alicante, la tierra que continúa alimentando su mirada y su sensibilidad.

Con apenas veinticuatro años, esta joven alicantina y amante del tomate, ya ha conquistado el reconocimiento del Basque Culinary Centre gracias a su talento en el diseño culinario y la producción gastronómica de eventos. Un trabajo que le ha valido figurar entre los 100 Jóvenes Talentos en la Gastronomía. Conversar con Sara Ortiz es comprobar que el talento no siempre hace ruido. A veces, se manifiesta con serenidad, con una vocación cultivada desde la infancia y con la convicción de que la excelencia se alcanza sin perder la humildad, porque cuando la pasión, el esfuerzo y la ilusión caminan de la mano, el destino deja de ser un lugar para convertirse, simplemente, en el siguiente paso.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents