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La gran trompeta de David Pastor con All Stars en el Fijazz

Exprimen sus instrumentos y el ritual se cumple con piruetas musicales y juego en equipo pasándose la pelota. Uno de los mejores goles en el escenario de la sala de cámara

David Pastor con Adrian Cunningham y su "Legacy of blue" en Fijazz

Héctor Fuentes

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Marc Llorente

Marc Llorente

El concierto se apoya en la evocación del trompetista Miles Davis y del saxofonista tenor John Coltrane, dos estadounidenses para revisitar el universo sonoro que innovó y transformó la historia del jazz con diversos estilos. Legacy of blue representa este proyecto musical. Un tributo que se inspira en el legado del gran álbum Kind of blue (1959). Y todo un ejemplo de improvisación sobre armonía reducida.

Este género afroamericano, con gente humilde y explotada, surgió de los cantos de trabajo y espirituales en las plantaciones, en Nueva Orleans a finales del siglo XIX, y desembocó en el jazz después. Las tradiciones musicales africanas fueron el germen como expresión de dolor y melancolía, y ese influjo determinó, igualmente, el desarrollo del rocanrol.

David Pastor con Adrian Cunningham y su "Legacy of blue" en Fijazz

David Pastor con Adrian Cunningham y su "Legacy of blue" en Fijazz / Héctor Fuentes

Solo cinco temas legendarios componen el mencionado disco. El más famoso es So what, y ahí residen también Freddie freeloader, Blue in green, All blues y Flamenco sketches. La balada íntima y el ritmo contagioso y relajado conforman la actuación de David Pastor, quien estuvo en el Fijazz de 2016 con su trompeta solista internacional. De padres emigrantes, nació en Alemania con una trompeta casi bajo el brazo y es componente de la cantera valenciana.

El talento, la versatilidad y el discurso limpio y cautivador lo manifiesta nuevamente, en este caso con la brillante formación All Stars, en la que destaca la presencia del saxo tenor de Adrian Cunningham. La enérgica intervención del sexteto lleva a cabo un recorrido que penetra en las amplias posibilidades del lenguaje jazzístico. La corriente tradicional evoluciona hacia gustos contemporáneos con la fusión como nota común, y la sensación rítmica está acompañada por seductoras líneas melódicas y creativas improvisaciones con planteamiento, nudo y desenlace al igual que ocurre en el teatro de similar modo.

David Pastor con Adrian Cunningham y su "Legacy of blue" en Fijazz

David Pastor con Adrian Cunningham y su "Legacy of blue" en Fijazz / Héctor Fuentes

La maestría de David Pastor y de sus compañeros de viaje salta a la vista y al oído. Sus estímulos y respuestas les hacen vivir a fondo cada concierto, circunstancia que los hipnotizados espectadores experimentan claramente. Brillan la interacción, la elegancia, el lirismo y la libertad expresiva en conjunto y de manera individual. El saxo alto lo toca Gabriel Amargant. El piano depende de Francesc Capella, a lo que debemos añadir la tarea del contrabajista Tom Warburton y la batería de Anton Jarl. Exprimen sus instrumentos y el ritual se cumple otra vez. Las piruetas están a la orden del día y los miembros juegan en equipo pasándose la pelota mutuamente.

Tuvo lugar un estreno de Pastor, la Rumba para Miles con esa música de baile cubano. De seducción con movimientos dinámicos. El trompetista ha crecido y se ha superado como persona y músico, haciendo lo que le gusta. Y el público celebró uno de los mejores goles en el escenario de la sala de cámara del Auditorio de la Diputación de Alicante, dentro de la rica programación del Festival Internacional de Jazz.

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