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Poco premio para un gran Orihuela

El estreno de Pato en el banquillo depara una notable mejoría en un conjunto escorpión que merece el triunfo ante el líder Castellón

Un jugador del Orihuela presiona a un rival en el encuentro disputado ayer en Los Arcos.

Un jugador del Orihuela presiona a un rival en el encuentro disputado ayer en Los Arcos. rate bas

Pato se estrenó con muy buen pie en el banquillo del Orihuela. El equipo escorpión mostró ante el líder e invicto Castellón una cara diferente con cambios significativos en la formación inicial y con una explosividad que sorprendió a los castelloneneses.

El conjunto escorpión se puso por delante en el marcador hasta en dos ocasiones, pero la expulsión de Maxi (m. 73) fue determinante para que no poder aguantar el 2-1 y un partido que tenía controlado. A pocos minutos de final el líder logró empatar. Una igualada que deja buenas sensaciones, pero que de momento no permite a los oriolanos salir de la cola de la clasificación.

Pese al empate, la afición del Orihuela salió muy satisfecha del encuentro realizado por los escorpiones y con la sensación de que jugando así es posible la permanencia, aunque para ello tiene que haber una continuidad de la imagen mostrada ante el líder. De hecho, los seguidores despidieron a los jugadores al grito de «Sí se puede». La hinchada supo valorar no solo el buen fútbol desplegado y el tratar de tú a tú al líder, sino también el esfuerzo que los futbolistas hicieron con un hombre menos los últimos 20 minutos de partido (incluidos los tres de añadido del árbitro).

Cambios en el once

La entrada de Javi Llor en la titularidad y la posición de Pina como central y de Nico como lateral, ya dejó entrever al principio del partido que algo iba a ser diferente. Y tanto que lo fue. Con un Chechu Flores espectacular, un Cases explosivo y mágico, con Rodri de brújula y con un alto nivel de juego, esfuerzo y compromiso por parte de todos los demás jugadores, el Orihuela se mostró superior al Castellón durante la primera media hora de partido.

A los dos minutos, el equipo oriolano ya dio muestras de sus intenciones con un centro desde la banda derecha que cabeceó Antonio obligando al portero visitantes esforzarse para atrapar. Y es que las bandas con Chechu por la izquierda y Cases por la derecha, funcionaron a la perfección y le daban continuos quebraderos de cabeza al líder.

No obstante, el Castellón también dio muestras de su gran calidad y de por qué ocupa la primera posición en sus acciones de ataque. Todas ellas resultaron peligrosas, lo que obligó a la defensa local a esforzarse al máximo y no perder la concentración en ningún momento.

Al nuevo equipo de Pato le funcionó a la perfección el denominado «acordeón», ya que todos defendieron y se desplegaron en ataque a la hora de buscar la portería contraria, mostrando una confianza poco habitual en un equipo colista. Y a la hora de atacar mostró una valentía que pedía a gritos ser recompensada.

Ese premio llegó en el minuto 15. Tras una recuperación de balón, Chechu Flores, desde la banda izquierda, observó a Cases en la otra banda libre de marca y le lanzó un espectacular pase que fue medido al pie del delantero oriolano, que metió la velocidad máxima para llegar hasta el área y batir de tiro cruzado a Campos. El gol hizo coger más confianza a los de Pato que conforme avanzaba el partido se fue soltando y mostrando su mejor fútbol.

Despiste defensivo

Pero otra vez una jugada extraña que se podía haber evitado, les penalizó. En el minuto 27 Muguruza logró centrar desde la derecha, el balón se paseó por delante de la portería sin que nadie rematara y cuando parecía que iba a salir fuera César Díaz metió el pie en el segundo palo y estableció el empate a uno.

Ese gol dio vida al líder que a partir de ahí logró igualar el partido e incrementó sus acciones de peligro que pusieron a prueba a la defensa del conjunto escorpión una y otra vez con un juego más directo. Pero el Orihuela no se quedó de brazos cruzados. Todo lo contrario. También intentó mantener la intensidad y presión alta del inicio del partido, dejando claro que tenía el control del juego y además era capaz de controlar los tiempos según le convenía en cada momento, una virtud que daba muestras de veteranía en el comportamiento del equipo de Pato.

Con empate a uno se llegó al descanso, y en la segunda mitad, la dinámica continuó siendo parecida. El partido ya se había igualado de tal forma que parecía imposible otorgar el dominio del mismo a ninguno de los dos equipos. Ambos buscaban la victoria y no se conformaban con el empate. Y a balón parado, en un saque de esquina, llegó el 2-1 a favor del Orihuela en una jugada en la que hubo varios remates sin fortuna, hasta que Gilabert logró introducir el balón en el fondo de la portería visitante.

Tras salvar el guardameta del Castellón Campos el 3-1 en un chut lejano de Nico que se colaba por la escuadra, fue expulsado Maxi, por lo que el Orihuela afrontó el partido hasta su final en inferioridad numérica, algo que aprovechó el líder para empatar en el minuto 87.

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