Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El Intercity sigue sin saber ganar (0-0)

Empate en casa ante el Melilla en un choque que terminó con parte de la afición pidiendo la marcha de Siviero

Álvaro Pérez trata de sacar un balón jugado, ante la oposición de Fran Núñez. | HÉCTOR FUENTES

Parafraseando al mítico concurso de La2, el Intercity sigue sin saber ganar en su andadura por Segunda RFEF. El conjunto dirigido por Gustavo Siviero no pudo pasar del empate sin goles en casa ante el Melilla, incapaz de marcar e incluso de generar un elevado número de ocasiones para hacerlo.

El primer acto apenas dejó acciones que destacar, salvo un remate de cabeza de José García a centro lejano de saque de falta. El esférico dibujó una parábola, aparentemente con escaso peligro, pero que acabó repeliendo el larguero.

La otra acción que puede merecer espacio para desarrollar tuvo que ver con una decisión arbitral. En el minuto 19, el mediocentro del Melilla Cissé, ya cargado con tarjeta amarilla, dio una fuerte patada a Carmona, en la que el colegiado le perdonó la expulsión. No así su técnico, Manolo Herrero, que envió a realizar el calentamiento a Parla y ordenó la sustitución poco después.

Los visitantes se asomaron poco por el área del Intercity. Su ofensiva más destacada fue un peligroso centro desde la derecha de Fran Núñez que Manu Herrera sacó con el pie. En la continuación, Parla probó suerte desde lejos, pero su tímido remate lo detuvo sin problemas el experimentado meta madrileño.

Al volver de vestuarios, Carmona y Cabrera conectaron por primera vez en el duelo. El ex del Sporting metió un buen balón en profundidad al argentino, que sacó un disparo potente con poco ángulo, al que Pol Ballesté respondió con una mano firme que envió el balón a córner.

Un error en la salida del conjunto alicantino provocó la ocasión más clara de los norteafricanos. Chabboura se hizo con el esférico y, tras regatear a Manu Herrera, vio como Rofino sacó su remate bajo palos.

En el tramo final del duelo, los locales buscaron la manera de ganar, incluso con un jugador de campo del Melilla como portero tras la expulsión, ya en el descuento, de Pol Ballesté. Una semana más fueron incapaces de saber cómo hacerlo y el partido acabó con cánticos de «Siviero, vete ya».

Lo último en INF+

Compartir el artículo

stats