Son innumerables las travesías que se disputan en verano, pero pocas tan especiales como la Tabarca-Santa Pola. Es una prueba única en la que se citan más de 1.300 nadadores y siempre marcada en rojo por los participantes como una de las referentes del calendario. En esta ocasión, las ganas de disputar esta prueba organizada por el Alone de Santa Pola se multiplicaban entre los asistentes al no realizarse desde 2019 por la pandemia. El retorno de la clásica no pudo salir mejor en la fiesta de la natación que arrancó a las siete y media de la mañana desde Tabarca con buenas condiciones del mar pese a lo mal que apuntaba el sábado y que llegó a generar inquietud.

El triunfo se lo llevó con claridad el valenciano Daniel Ponce, que partía como el gran favorito de la prueba. El nadador del Club Natación Castalia Castellón suma su sexto podio consecutivo y su segunda victoria final, aunque en su primer éxito el recorrido transcurrió por Playa Lisa. Ponce se distanció nada más comenzar la prueba junto a Miguel Bou, del Club Natación Benidorm. Juntos comandaron la prueba hasta el kilómetro tres en el que el valenciano apretó hasta adjudicarse la travesía. Segundo llegó Bou, que firma su segundo podio consecutivo en este fin de semana tras el tercer puesto del sábado en la prueba de Almassora. La tercera posición fue para Jorge Navarro.

Podio femenino Matias Segarra

En féminas, Nadia Rodríguez, del club Trinat, consiguió una clara victoria con una hora y 29 minutos seguida por Iris Gracia y Pauline Raynaud.  La prueba ha aglutinado a nadadores de más de 15 países llegados de todo el mundo. La seguridad, que siempre ha sido la bandera que exhiben los organizadores, fue uno de los puntos más destacados desde el primer momento. En esta ocasión, durante el trayecto de 5.900 metros, los protagonistas estuvieron acompañados por más de un centenar de piragüistas además de neumáticas y barcos de apoyo. También ha habido otros servicios de apoyo a cargo de Cruz Roja, Guardia Civil, Protección Civil y Policía Local. Cada nadador llevó de forma obligatoria durante toda la travesía chip, silbato de seguridad, boya individual y gorro. En el kilómetro 3 había un suministro de hidratación para los participantes. La organización también contó con boyas cada 100 metros y dos islas flotantes para casos de emergencia.

Un instante de la prueba Matias Segarra

Daniel Ponce, ganador de la travesía, no pudo contener la emoción cuando llegó como ganador a la línea de meta y derramó alguna lágrima. «Estoy muy contento por esta victoria en esta prueba tan importante que le tengo tanto cariño, me he llegado a emocionar nada más llegar», expresó Ponce, que reconoce que fue «una sorpresa» este triunfo. «No me lo esperaba porque he tenido muchos problemas físicos las últimas semanas y no he entrenado como me hubiera gustado», afirmó el nadador valenciano, que en su historial figura un segundo puesto en la prueba del Ganges de 81 kilómetros.