Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Desde la Gran Manzana

Cantares de gesta

Rafa Monclova

Rafa Monclova / Rafa Arjones

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Mar Galindo

Mar Galindo

Este fin de semana vuelve la LEB Oro tras el parón de las ventanas FIBA. Regresa la épica del baloncesto patrio, que nos trae a Alicante al Hereda San Pablo Burgos, cual si fuera el propio Rodrigo Díaz de Vivar tratando de someter a los reinos que se extienden más allá de Castilla. No en vano, la ciudad rinde homenaje al héroe del cantar de gesta incluso en el nombre del otro equipo de baloncesto de la capital, el CB Tizona, que tanto peleó por mejorar las condiciones del ascenso a ACB, y cuya denominación se encomienda a una de las dos famosas espadas del Campeador. Envueltos en esa heroicidad que solo tienen quienes han escrito el romancero mitificando las andanzas del histórico caballero castellano, en busca de la honra que perdieron tras descender de la primera categoría la temporada pasada, los hombres de Curro Segura cruzan la península dispuestos a vengar la derrota que sufrieron a manos de la escuadra lucentina a finales de octubre, cuando el HLA Alicante venció en el Coliseum tras dos intensas prórrogas. Será un duelo entre grandes señores como Edu Gatell, el de la barba vellida; Mindaugas Kacinas, el que en buen hora nació; Sean McDonnell, gran vasallo de pro, y Joey Van Zegeren, que en buen hora ciñó espada lucentina. Una contienda con tintes medievales en este destierro que es la LEB Oro entre dos mesnadas empatadas a puntos cuyo botín se llevará el señor feudal que logre imponer su valentía, su destreza con la espada, su mesura en el campo. Las huestes de Rafa Monclova cuentan con un aliado sobrenatural en las gradas, el inconmensurable poder de la afición lucentina que hace que el equipo sea capaz de ganar batallas incluso cuando otros lo dan por muerto, como se decía del Cid. 

El Pedro Ferrándiz se prepara este domingo para escribir una nueva historia de héroes, lucha y entrega. Un cantar de gesta cuyas coplas ensalzarán la osadía de Parrado, la entrega del montenegrino Rakocevic, la velocidad del canterano Guillem, la puntería del estratosférico Blaylock. Que no se confíen los herederos del Campeador, aquellos que vienen de Castilla a conquistarnos por la espada. Porque pudieron tomar Valencia, pero jamás podrán con Alicante.

Tracking Pixel Contents