Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Entrevista | Diego Lillo Campeón de España de tenis de mesa

Diego Lillo, campeón de España de tenis de mesa: “Ha sido mi torneo más bonito y el que menos he disfrutado a la vez”

El alicantino se impuso a su hermano en la final el mismo fin de semana que se coronaba ganador por parejas

Diego Lillo durante la celebración de su campeonato de España

Diego Lillo durante la celebración de su campeonato de España / Información

Víctor Pérez

Víctor Pérez

Emociones encontradas. Así se encuentra Diego Lillo (Alicante, 2004) tras imponerse a su hermano Alberto en la final del campeonato de España de tenis de mesa. El Palau d'Esports Catalunya de Tarragona fue testigo del duelo fratricida en el que Diego se impuso por 3-2 el pasado miércoles 18. Esa misma semana, se alzaba con el título de dobles junto a Rafael de las Heras. Con todo conquistado a nivel nacional, Lillo sueña a lo grande: "Ojalá representar a España en los Juegos Olímpicos".

Pregunta: ¿Cómo descubre usted el tenis de mesa?

Respuesta: Yo tenía 7 años y estaba en mi urbanización y allí había una mesa para jugar en el club social. Mi hermano ya empezó a practicar ese deporte un año antes, pero yo por entonces no tenía ni idea de lo que era. Nos pusimos a jugar y, claramente, me ganó. Entonces me piqué y me quise apuntar.

P: ¿En qué momento se plantea dedicarse a ello?

R: Diría que empecé a destacar en benjamín. Nada del otro mundo, pero empecé a hacer resultados acabando siempre en el podio hasta que gané el campeonato de España benjamín de segundo año. Desde entonces hasta sub 21 juvenil, individualmente no volví a ganar una competición nacional.

Lillo recibiendo el trofeo de campeón de España sub 21 en 2025.

Lillo recibiendo el trofeo de campeón de España sub 21 en 2025. / Información

P: ¿Cómo afrontaba mentalmente esos años en que dice que no ganaba? ¿Le generaba frustración o le daba aún más ganas de mejorar como competidor?

R: Al final entrenas para, en un futuro, ser buen jugador. Yo era consciente que en esos años no estaba logrando jugar al nivel que yo quería, pero también sentía que tenía mucho potencial. Cuando llegué a sub 21 es cuando pegué un salto grande, ya que fue cuando vine a entrenar a Madrid al centro nacional.

P: ¿Cómo vivieron entre los hermanos los momentos previos a la final?

R: Se nos hizo raro a todos. Tras ganar en semifinales nos miramos entre nosotros y los entrenadores. Nuestros padres no estaban, pero nos llamaron y fue alegría enorme para todos. Cuando ya asimilas que al día siguiente te juegas ser campeón de España contra tu hermano, yo intento separar a la persona y pensar como un profesional. Me digo: “delante de la mesa tengo a un tío que está jugando muy bien”, en este caso era mi hermano, pero como si no lo fuera. Dentro de la pista no hay que tener amigos así que lo olvidé por completo. Cuando terminó el partido sí que pensé en él y me supo mal. Si yo no hubiera ganado el primero que quería que ganase era él. Pero bueno, se dio así y me quedo muy contento.

Diego Lillo tras ganar el punto que le hacía campeón.

Diego Lillo tras ganar el punto que le hacía campeón. / Información

P: Su hermano se plantó en la final sin perder ningún set, ¿cómo plantea ese partido ante, lo que parecía, un rival imbatible?

R: No me favorecía del todo porque eso suponía que mi hermano estaba jugando muy bien. Pero, sinceramente, yo sabía que me podía aprovechar porque de tanto competir y entrenar con él nos conocemos mucho. Sé que yo venía en una dinámica más luchadora, sufriendo más, mientras que él estaba muy tranquilo ganando a todos los rivales de una manera muy fácil. Sabía que si me ponía por delante a él se le iba a hacer cuesta arriba porque en ningún momento del torneo se había puesto por debajo en el marcador, siempre iba liderando todos los partidos. Si me adelantaba, a él le iba a costar.

P:¿Cómo es la relación deportiva con él? ¿Se ayudan entre sí o prefieren trabajar por separado?

R: Actualmente él entrena en Alicante con Dani Valero, que también ha sido mi entrenador toda la vida, pero desde que me fui a Madrid, trabajo con otros preparadores en el centro nacional. Entreno de lunes a viernes, alrededor de cuatro horas al día de mesa y una de físico. Estamos día y noche trabajando para que estos resultados se den y mi hermano en Alicante hace igual.

"Cuando estaba a punto de ganar, los nervios me pudieron un poco"

Diego Lillo

— Campeón de España de tenis de mesa

P: En el cuarto set de la final tuvo nueve bolas de partido y acabo perdiéndolo, ¿cómo se recupera uno de ese momento?

R: En mi mente fue un poco catástrofe todo porque lo tenía ganado. Él supo aguantar muy bien las bolas de partido y yo no maneje adecuadamente lo que debía hacer. Empecé a hacer cosas distintas y no lo afronté muy bien. Cuando estaba a punto de ganar los nervios me pudieron un poco. En el último set me dije a mí mismo: “vamos dos a dos, quien gane este set va a ser campeón de España. Olvida el pasado, controla lo que está en tus manos y céntrate en el ahora. Da igual quien tengas delante porque un set se lo puedes hacer a cualquiera”. A partir de ahí salí mucho más relajado y pude ganar.

Diego Lillo golpea una bola durante una ronda del campeonato de España.

Diego Lillo golpea una bola durante una ronda del campeonato de España de 2024. / Xavier Pujol Magrina

P: Hace dos años se quedaba a las puertas de la final, ¿cómo afrontaba entonces este campeonato? ¿Pensaba directamente en la victoria o llegar a la final le era suficiente?

R: Siempre quieres ganarlo. Al final estás entrenando mañana y tarde todos los días para un objetivo. Si me hubiera retirado del tenis de mesa sin saber que se siente al ser campeón nacional de mi país absoluto hubiera sido una decepción para mí. Aun así, no me esperaba lograrlo ya con 22 años.

P: También se alzó ese fin de semana con el título por parejas, ¿en qué se diferencia su preparación para esa disciplina?

R: Dobles es una competición un poco más compleja de jugar. Al lado tienes a un compañero con el que te tienes que entender, tienes que saber lo que necesita y lo que no. Él también lo debe conocer y, en general, los jugadores se tienen que entender muy bien. En mi caso, mi compañero Rafa de las Heras fue campeón de España hace dos años y es un grandísimo jugador. En los dobles no te puedes quedar parado, tienes que entrar y salir constantemente de la mesa. Es muy complejo porque el ping-pong es muy rápido. No es quizás muy espectacular para el espectador, pero a la vez es muy complejo y creo que me siento muy cómodo en la modalidad.

Lillo celebra junto a Rafa de las Heras el título por parejas.

Lillo celebra junto a Rafa de las Heras el título por parejas. / Información

P: Ya lo ha conquistado todo en España, ¿qué objetivos se marca ahora?

R: A nivel nacional quiero seguir haciéndolo lo mejor que pueda y conseguir el mayor número de títulos posibles. Ojalá seguir ganando campeonatos de España, sé que es muy difícil, pero para eso estamos entrenando. Como objetivos internacionales, algún día me gustaría lograr una medalla a nivel europeo o representar a España en los Juegos Olímpicos, sería muy bonito. En general me marco seguir mejorando, pero no va a ser fácil.

P: ¿Cómo se siente ahora que es campeón? ¿Cambia en algo como afronta ahora el tenis de mesa?

R: Obviamente, es una alegría enorme quedar campeón, pero me deja bastante chafado haber ganado a mi hermano. Realmente llevas toda la competición conviviendo con él, termina y tienes que seguir con él y le ves destrozado y triste. Es el torneo más bonito que he ganado y a la vez que menos he disfrutado por eso mismo. No estoy acostumbrado a ver a mi hermano así y me afectó bastante. Soy consciente de la victoria y estoy superfeliz, pero normalmente cuando gano suelo estar más contento que lo que he estado estos días.

Diego y Alberto Lillo se felicitan tras la final.

Diego y Alberto Lillo se felicitan tras la final. / Información

P: ¿Se plantean jugar juntos los hermanos en dobles en el futuro?

R: Lo hemos pensado y lo hemos hablado, pero al final él me ganó el año pasado la final de dobles con su pareja, ahora he ganado yo con la mía. Con mi compañero tenemos un proyecto internacional, pero estoy convencidísimo que algún día jugaré dobles con mi hermano.

P: Hace poco se estrenó con gran éxito Marty Supreme, una película donde el protagonista es un jugador de tenis de mesa. ¿Cree que el recibimiento de la cinta puede ayudar al reconocimiento del deporte o su crecimiento?

R: La he visto, pero no sé hasta qué punto puede llegar a crecer el tenis de mesa gracias a la película. Sinceramente, en España todo lo que se pueda aportar a este deporte es bienvenido. Al final es un deporte minoritario al que no ayudan mucho ni nos ponen facilidades. Somos gente que viaja a países extranjeros para ganarse la vida porque en España no hay ayudas tan grandes como en el extranjero. Ojalá ayude lo máximo posible al deporte porque si al tenis de mesa le va bien, a nosotros nos va bien.

P: ¿A qué tipo de ayudas se refiere?

R: Pediría que mucha más gente se anime a jugar al tenis de mesa porque es un deporte espectacular. Una vez entras es un vicio. Se lo recomendaría a todo el mundo. Dentro del tenis de mesa hay un montón de cosas por aprender y ver que no se aprecian desde fuera. Si hay una cosa que pediría es eso, que mucha más gente se anime a probar el deporte.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents