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ANÁLISIS DEL RIVAL DE ESPAÑA

La mano invisible detrás de la "Scaloneta": el maestro de Scaloni, Aimar, Samuel y Ayala que evitó que Messi jugara con La Roja

José Pekerman no forma parte del cuerpo técnico argentino, pero su manera de entender la selección marcó a los cuatro hombres que ahora han conducido al equipo hacia otra final mundialista.

Fue la figura clave para que el crack jugara con la albiceleste cuando España lo tenía casi atado de juvenil.

Pekerman, maestro de Lionel Scaloni, Pablo Aimar, Walter Samuel y Roberto Ayala.

Pekerman, maestro de Lionel Scaloni, Pablo Aimar, Walter Samuel y Roberto Ayala. / INFORMACIÓN

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J. A. Giménez

J. A. Giménez

Alicante

Cuando las cámaras enfocan el banquillo de Argentina aparecen Lionel Scaloni, Pablo Aimar, Walter Samuel y Roberto Ayala. Cuatro antiguos internacionales, cuatro personalidades distintas y una manera compartida de ejercer el liderazgo sin estridencias. Detrás de todos ellos aparece una figura que no viaja con la selección ni participa en las decisiones actuales, pero cuya influencia resulta difícil de separar del proyecto: José Néstor Pekerman.

La selección actual pertenece a Scaloni y a sus colaboradores. Sin embargo, Pekerman fue el gran referente formativo del núcleo que dirige al equipo: enseñó a tres de ellos en las categorías juveniles y condujo al cuarto en la selección absoluta. La "Scaloneta" tiene ideas propias, pero parte de su cultura nació mucho antes de 2018.

Scaloni, Aimar y Samuel se conocieron con Pekerman

La relación más profunda se remonta al Mundial Sub-20 de Malasia de 1997. Scaloni, Aimar y Samuel formaron parte de aquella selección dirigida por Pekerman que terminó proclamándose campeona.

Aimar era uno de los grandes talentos del equipo. Samuel comenzaba a construir la personalidad defensiva que acabaría convirtiéndolo en "El Muro". Scaloni no era la estrella más brillante de una generación en la que también aparecían Juan Román Riquelme, Esteban Cambiasso y Diego Placente, pero ya destacaba por su energía, su capacidad para unir al vestuario y su interés por comprender el juego.

Publicación de Facebook sobre PEKERMAN.

En aquel torneo nació también la amistad entre los tres. Compartieron concentraciones, viajes, entrenamientos y una idea de la selección que superaba el resultado inmediato: el equipo nacional como espacio de formación, pertenencia y responsabilidad.

Casi tres décadas después, los tres ocupan funciones distintas dentro del mismo cuerpo técnico. Scaloni toma la decisión final, Aimar aporta sensibilidad futbolística y cercanía con el jugador, mientras Samuel trabaja especialmente la organización defensiva y las acciones a balón parado.

El vínculo diferente de Roberto Ayala

Roberto Ayala no perteneció a la generación juvenil de Malasia 1997 y, por tanto, no pasó por el mismo proceso formativo que Scaloni, Aimar y Samuel.

Su relación directa con Pekerman se produjo en la selección absoluta. Ayala fue una de las figuras fundamentales de Argentina durante el ciclo que condujo al Mundial de Alemania 2006, en el que coincidió con Scaloni y Aimar. El central disputó cinco partidos, marcó ante Alemania en cuartos de final y terminó eliminado en la tanda de penaltis frente al anfitrión.

Por eso Pekerman puede considerarse una referencia común para los cuatro, aunque su influencia no llegara de la misma manera. A tres los recibió como futbolistas jóvenes; al cuarto lo dirigió ya convertido en uno de los líderes más experimentados de la selección.

Ayala se incorporó oficialmente al equipo de Scaloni en enero de 2019, completando un grupo de asistentes en el que ya se encontraban Aimar y Samuel.

Una selección concebida como una escuela

Pekerman transformó las categorías inferiores argentinas durante los años noventa. Bajo su dirección, Argentina ganó los Mundiales Sub-20 de 1995, 1997 y 2001, además de construir un modelo que prestaba tanta atención a la formación personal como al talento futbolístico. Posteriormente asumió la selección absoluta y la dirigió entre 2004 y 2006.

Su principal legado no fue una formación táctica concreta. Tampoco una única manera de atacar o defender. Fue una cultura de trabajo basada en el trato cercano, la pedagogía, el respeto por el futbolista y la construcción de equipos en los que ninguna individualidad debía romper el equilibrio colectivo.

Lionel Scaloni, seleccionador de Argentina, en el campo de entrenamiento.

Lionel Scaloni, seleccionador de Argentina, en el campo de entrenamiento. / AFA

Esa huella resulta reconocible en la Argentina de Scaloni. El actual seleccionador ha modificado sistemas, titulares y planes según el rival, pero ha mantenido una estructura humana estable. Los ayudantes no aparecen como simples ejecutores: participan, debaten y aportan desde sus especialidades.

La autoridad se ejerce sin necesidad de convertir cada entrenamiento en un espectáculo público. También ahí puede verse la escuela de Pekerman.

Scaloni reconoce la herencia

El propio Scaloni ha hablado abiertamente de esa influencia. Durante un reencuentro con Pekerman en 2023, se emocionó al recordar su etapa como jugador y señaló que parte de lo conseguido por el actual cuerpo técnico pertenecía también a aquella generación de entrenadores.

"Esto también es parte de ellos", afirmó antes de reconocer que el equipo campeón había conservado numerosas enseñanzas de Pekerman y de quienes trabajaron junto a él.

Pekerman, por su parte, recordó que Scaloni ya mostraba cualidades especiales cuando todavía era futbolista. Destacó su inteligencia, su carácter competitivo y su costumbre de preguntar los motivos de cada decisión. Aquella curiosidad ayuda a entender al actual entrenador: un técnico flexible, poco preocupado por defender una única doctrina y dispuesto a cambiar cuando el partido lo exige, como sucedió este miércoles en la semifinal contra Inglaterra.

Cuatro formas de continuar una misma enseñanza

Cada integrante del cuerpo técnico ha desarrollado una identidad propia. Scaloni aporta conducción, lectura de los estados de ánimo y capacidad para adaptar al equipo. Aimar representa la mirada creativa y el diálogo con los futbolistas de mayor talento. Samuel transmite rigor defensivo, competitividad y atención al detalle. Ayala suma experiencia, conocimiento del puesto de central y autoridad dentro del grupo.

No son copias de Pekerman. Tampoco aplican un manual heredado sin modificaciones. Lo que comparten es una manera de entender que una selección no se construye únicamente reuniendo a los mejores jugadores.

Desde su debut como interino en septiembre de 2018, Scaloni convirtió un proyecto cuestionado en el ciclo más exitoso de la era moderna argentina. En sus primeros cien partidos logró 73 victorias y conquistó dos Copas América, el Mundial de Qatar 2022 y la Finalissima de 2022 ante Italia.

Los títulos corresponden al actual cuerpo técnico. Pero la semilla de su forma de trabajar fue plantada durante aquellas concentraciones juveniles en las que Pekerman enseñaba que formar una selección significaba también formar personas.

El "operativo Messi" de Pékerman: el amistoso que alejó al argentino de España

La influencia de José Pékerman sobre la selección argentina no se limita a la formación de Lionel Scaloni, Pablo Aimar, Walter Samuel o Roberto Ayala. El entrenador también desempeñó un papel decisivo en otra historia que cambió el fútbol del país: la incorporación de Lionel Messi a la Albiceleste cuando España trataba de convencerlo para vestir la Roja.

Según recuerda el diario Sport, Pékerman desveló durante el Olé Summit 2025 cómo se aceleraron las gestiones para convocar al joven futbolista del Barcelona. El técnico había recibido excelentes informes sobre él y estaba convencido de que se encontraba ante "el jugador del futuro".

Messi se decantó finalmente por Argentina cuando era juvenil.

Messi se decantó finalmente por Argentina cuando era juvenil. / Cézaro De Luca / EFE

El temor era que Messi acabara participando con España en una competición juvenil y quedara fuera del alcance de Argentina bajo la normativa internacional vigente en aquel momento.

Un partido organizado con urgencia

Pékerman explicó que habló con Hugo Tocalli, responsable de la selección argentina sub-20, para pedirle que incluyera al futbolista en un encuentro amistoso. Tocalli ya tenía prácticamente confeccionado el equipo para el siguiente Sudamericano, pero la prioridad no era convertir inmediatamente a Messi en titular.

El objetivo consistía en convocarlo, incluirlo en el acta y comunicar su participación a la FIFA. Pékerman también trasladó la situación al entonces presidente de la AFA, Julio Grondona, para que se enviara rápidamente la citación a Barcelona.

"A España, nunca más", resumió el técnico al recordar el propósito de aquella operación, según las declaraciones recogidas por Sport.

Pékerman puso además una condición simbólica: quería que el encuentro se jugara en el campo de Argentinos Juniors, el club en el que había comenzado Diego Armando Maradona.

El 8-0 que inició la historia de Messi con Argentina

El partido se disputó el 29 de junio de 2004 ante un combinado juvenil de Paraguay. Argentina venció por 8-0 y Messi, que acababa de cumplir 17 años, entró durante la segunda parte, marcó un gol y participó en otras acciones ofensivas.

Pekerman y Messi, en el Mundial de Alemania.

Pekerman y Messi, en el Mundial de Alemania. / FIFA

Este detalle permite corregir una imprecisión repetida en algunas versiones del relato: Messi no tenía 18 años, sino 17 años y cinco días cuando se estrenó con la camiseta argentina.

El amistoso había sido organizado expresamente para acelerar su integración federativa y evitar que aceptara la propuesta española. El propio entorno de las selecciones juveniles argentinas ha recordado que España llevaba tiempo interesada en incorporarlo, aunque el jugador mostraba una clara voluntad de representar a su país de nacimiento.

Una regla que hoy funciona de otra manera

Aquel movimiento debe entenderse dentro de la normativa existente en 2004. Las reglas de elegibilidad y cambio de asociación han sido modificadas posteriormente y ahora permiten que determinados futbolistas soliciten representar a otra selección si cumplen condiciones concretas.

La FIFA revisó profundamente estas normas en 2020 y dispone actualmente de un procedimiento específico para estudiar los cambios de asociación. Por ello, un encuentro juvenil como aquel no produciría hoy necesariamente el mismo bloqueo automático y definitivo.

Para Argentina, sin embargo, la operación de Pékerman salió como esperaba. Un año después, Messi lideró a la selección que conquistó el Mundial sub-20 de 2005 y comenzó un recorrido que acabaría llevándolo hasta la capitanía y el título mundial de Qatar.

La historia refuerza el peso silencioso de Pékerman en varias generaciones argentinas: formó a los actuales integrantes del cuerpo técnico y también intervino en el momento exacto para que el mejor futbolista de la era moderna comenzara a vestir de celeste y blanco.

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