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Sic transit gloria mundi

La pregunta inevitable es de qué vivirán los manteros cuando la justicia popular guillotine a sus proveedores

Sic transit gloria mundi

19 lunesLos bárbaros

Peregrinando tras un pope, un comisario o un macarra con raya diplomática, Rusia nunca ha dejado de ser una autocracia que aglutina paternalismo místico y brutalidad esteparia bajo un envoltorio de monarquía divina, dictadura de partido o ahora presidencialismo democrático, pero siempre preservando la esencia nacionalista que el comunismo heredó de los Romanov y Putin de aquél. Esta secuencia requiere una predisposición psicológica colectiva que no ha variado desde el «batiushka» («padrecito») con que los súbditos aludían reverencialmente a los Romanov y adjudicaron después a Stalin. Putin es el «batiushka» consagrado del siglo XXI con un 76% de los votos en unas elecciones de las que recela nuestro control de calidad ante el exotismo de un centenar de periodistas encarcelados o una nube de opositores semiclandestinos. La diabólica paradoja es que Occidente sigue temiendo a Rusia, mientras que ésta siempre se ha sentido asediada con cierta justificación: ha sufrido tres invasiones devastadoras en siglo y medio y su imperio fue desmenuzado tras la caída del comunismo. Pero todo esto parece muy lejano, salvo cuando los «hooligans» asolan nuestros estadios de fútbol bajo la sonrisa indulgente de los nuevos zares.

20 martesEl buen ladrón

La semana pasada murió en Lavapiés una persona a consecuencia de un infarto. Un infarto fatal en Lavapiés, o en cualquier otra parte, no es noticia salvo si el fallecido es mantero y está siendo perseguido por la Policía según difundieron con consternación indignada varias luminarias de Podemos. Deduje que la Policía debe abstenerse de perseguir a fugados con cardiopatías, pero alguien elevó el listón moral de la tragedia: el mantero era una víctima del capitalismo. Aunque pocas horas después se supo que no había existido tal persecución, el bulo prendió una revuelta callejera mientras la alcaldesa prometía investigar a unos perseguidores inexistentes en lugar de a unos concejales pirómanos. El penúltimo retortijón del suceso ha sido la propuesta de que se despenalice la venta ambulante de falsificaciones, lo cual nos introduce en la farragosa jungla del circuito comercial. Adviertan que Podemos exculpa al minorista acuciado por la necesidad, no al codicioso barrigudo que perpetra la falsificación y distribuye el cuerpo del delito. La pregunta inevitable es de qué vivirán los manteros cuando la justicia popular guillotine a sus proveedores. Por lo demás, tengo entendido que la mayoría de inmigrantes intenta ganarse la vida honradamente.

21 miércolesLa cosecha

El PP ha elegido una encina como logo para la convención que celebrará dentro de un par de semanas en Sevilla. El hallazgo, una silueta azul sobre fondo blanco, sustituye a la sempiterna gaviota que en realidad es un charrán, un entrañable plumífero que, a diferencia de la gaviota, no come carroña. Sea gaviota o charrán, un aficionado a las metáforas fúnebres diría que el pájaro ha volado mientras arraigan encuestas belloteras. Los portavoces del partido se sienten lógicamente más inclinados a percibir imágenes vigorizantes y han explicado que, como la encina, «el PP aguanta viento, frío, hielo y nieve». Es posible que el partido esté más dotado para resistir las catástrofes naturales que las provocadas por la acción humana como la corrupción, aunque el PP debería recordar que los españoles elegimos cada cuatro años diputados y no exploradores árticos. Mi sospecha es que la elección de la encina está relacionada con la mitología griega, que presenta frecuentemente a Zeus reflexionando bajo uno de estos árboles. Un Zeus imperturbable que sestea bajo una encina reseca mientras el Olimpo se derrumba a su alrededor.

22 juevesBig data, big brother

Hace unos días intenté leer mi correo electrónico desde un ordenador distinto del habitual, pero el servidor me denegó el acceso advirtiéndome en un sms de que alguien estaba intentando acceder a mi cuenta. Me sentí excesivamente protegido, lo que contrasta con la noticia de que Facebook ha filtrado los datos de cincuenta millones de usuarios en beneficio, entre otros, de la campaña presidencial de Trump. Como todas las herramientas revolucionarias, desde el hacha de sílex a la energía nuclear, las redes sociales ofrecen un reverso lúgubre. A mí me interesa la interacción provechosa entre seres racionales, pero no la plataforma para que un cretino difunda su fotografía en gayumbos con el original comentario «hace calor». Sin embargo, ambos grupos ignoran la evidencia de que introducirse en la red implica renunciar a la privacidad por más severas que sean las regulaciones o sinceras las promesas de confidencialidad del intermediario. En cuanto a Trump, el asunto comienza a aburrir: Hillary Clinton consiguió dos millones y medio de votos más que él. Que los demócratas culpen al sistema electoral, no a Facebook.

23 viernesLa banca gana

Hay que agradecer a la CUP que su abstención en la investidura de Turull haya evitado el bochorno bananero de que la Generalitat pudiese haber tenido dos presidentes inhabilitados por golpistas. Hace unas horas, Marta Rovira, benjamina de Junqueras, ha huido a Suiza en cuanto ha intuido inminente su procesamiento por rebelión junto al de otros líderes independentistas de diverso cuajo, desde los maquiavélicos Jordis al irrelevante Forn. «Sic transit gloria mundi» y todas esas cosas. En el debate de ayer, el portavoz de Puigdemont acusó a Inés Arrimadas de «haberse equivocado de país». Arrimadas encabeza el partido más votado en Cataluña, por lo que se trataba de una equivocación multitudinaria o de un ejercicio de intolerancia mesiánica característico de cualquier nacionalismo: Cataluña no es los catalanes, sino una abstracción maleable a conveniencia. Son resabios moribundos del independentismo, un sindicato de fulleros que doblaban la apuesta para resarcirse tras encadenar un fallo tras otro hasta que el Tribunal Supremo ha clausurado la timba y se dispone a embrearlos y recubrirlos de plumas.

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