Bontre supera los 100 años fabricando calzado en España

La empresa familiar elabora sus zapatos íntegramente en Elche y será reconocida por su trayectoria en la V Gala del Club de Empresas Centenarias de la provincia de Alicante

José Luis Bonastre García acompañado por sus hijos José Luis y Margarita, en su tienda de las naves de los Ferrández.

José Luis Bonastre García acompañado por sus hijos José Luis y Margarita, en su tienda de las naves de los Ferrández. / INFORMACIÓN

José Gómez

José Gómez

Si hay una industria fuertemente ligada a la provincia de Alicante, esa es la del calzado. Un sector cuyo origen se remonta a la producción alpargatera del siglo XIX y que durante la segunda mitad del siglo XX vivivió un apogeo que configuró el paisaje económico y social a lo largo de todo el recorrido del río Vinalopó, con épocas en las que más de la mitad de la población de ciudades como Elche o Elda trabajaba en esta rama industrial.

Bontre es una de las muchas factorías familiares que nacieron al calor del crecimiento del sector del calzado a principios del siglo pasado, pero al mismo tiempo es una de las pocas privilegiadas que, más de cien años después, siguen vigentes. Todavía más:es una de las pocas empresas que continúa apostado por fabricar sus zapatos íntegramente en España tras la gran deslocalización de la producción a países más baratos en los últimos años.

Instalaciones actuales de Bontre, en la histórica fábrica de los  Ferrández, donde también está su outlet.

Instalaciones actuales de Bontre, en la histórica fábrica de los Ferrández, donde también está su outlet. / INFORMACIÓN

Su longevidad de más de un siglo y su arraigo con Elche y toda la provincia son las razones que han llevado a Bontre a ser homanejeada con su incorporación al Club de Empresas Centenarias de la provincia de Alicante. Un acto que se llevará a cabo el 18 de junio en el Teatro Principal de Alicante y en el que otras cinco empresas acompañarán a Bontre al recibir el reconocimiento.

Continuidad en cuatro generaciones, de Monóvar a Elche

Bontre, una empresa que nació siendo familiar y que cuatro generaciones después se mantiene así, tiene sus orígenes en Monóvar, cuando en 1905 Asunción Giménez, inició su emprendimiento alpargatero. En 1909 nacería su hijo José Bonastre Giménez, quien con el tiempo cogería el relevo de su madre al frente del negocio. De esos primeros años, el primer documento oficial que aún se conserva data de abril de 1924: una factura. La información que contiene permite corroborar dos cosas:que hubo actividad durante todo ese año, pues era la factura número 348, y que además de la fabricación, ya había una estructura comercial de ventas por varias partes de España, pues el documento refiere a un viajante.

Factura de 1924, el documento más antiguo que se conserva de la empresa.

Factura de 1924, el documento más antiguo que se conserva de la empresa. / INFORMACIÓN

El traslado a Elche de la familia, y con ella el del negocio, se produjo a incios de los años treinta. La razón de dejar atrás Monóvar fue ir a una ciudad en la que el calzado estaba comenzando a despegar. En 1935, José Bonastre Giménez inició su trayectoria como empresario individual y se dedicó a la producción de calzado para el mercado nacional, pero el inicio de la Guerra Civil en 1936 frustró este intento y la fábrica fue incautada y posteriormente cerrada. 

Una vez terminada la contienda, en 1940, la firma de José Bonastre Giménez se traslada a una nueva nave en la calle Mariano Benlliure esquina con la calle Torres Quevedo. En aquel entonces la producción era de zapatos de señora y, minoritariamente, de niños. El año anterior, 1939, contrajo matrimonio con Margarita García Martínez y de esa unión nacieron sus dos hijos, Remedios y José Luis Bonastre García, llamados a ser la tercera generación de esta saga familiar.

José Bonastre Giménez, años cincuenta, en la fábrica de la calle Mariano Benlliure.

José Bonastre Giménez, años cincuenta, en la fábrica de la calle Mariano Benlliure. / INFORMACIÓN

Tuvieron que acabar los duros años de posguerra para que, en la década de los cincuenta, la firma zapatera despegara definitivamente. En aquellos buenos años José Bonastre Giménez dio trabajo a cientos de empleados y se inició la ampliación con la compra de Caucho Spa, empresa dedicada a la fabricación de pisos de goma, en la vecina ciudad de Crevillente, con lo que Bontre se introdujo también en el mercado del calzado de caballero.

Son los años del inicio del desarrollo económico de España y la empresa pudo hacer mercado en la antigua colonia de Guinea Española, con las provincias de Fernando Poo y Río Muni, y las ciudades de Ceuta y Melilla, algunas de las zonas en la que más se vendía. Por añadir una nota que habla del arraigo ilicitano de José Bonastre Jiménez, entre 1958 y 1964 fue concejal de Abastos del Ayuntamiento de Elche. Llegó a ser uno de los impulsores del Mercado Central de Abastos de la ciudad, que actualmente lleva nueve años cerrado.

En la década de los sesenta llegó el momento de la tercera generación. José Luis Bonastre García empieza a trabajar con apenas 19 años en 1960, aprendiendo de primera mano todos los secretos de la fabricación y organización de la empresa familiar. José Luis Bonastre García contrajo matrimonio con Carmen Ripoll Sempere, también de familia de industriales del calzado.

En 1963, su hermana, Remedios Bonastre, contrae matrimonio con Juan Richarte Vidal, hijo de un empresario de la industria auxiliar del calzado, quién se incorpora a trabajar en la empresa de su suegro. 

Jose Luis Bonastre García, años sesenta.

Jose Luis Bonastre García, años sesenta. / INFORMACIÓN

Aunque son buenos años para la economía española, y en particular para la ilicitana (la ciudad duplicó su población en la década de los sesenta), en 1967 la empresa vuelve a perder una fábrica, ya que las instalaciones de Mariano Benlliure fueron destruidas por un voraz incendio. La firma zapatera tuvo que trasladar toda la producción a la nave de Crevillente hasta que en 1970 adquieren las antiguas fábricas textiles de los Ferrández, mismo año en el que, un 19 de enero, constituyen la empresa Bontre, S.A. 

En 1987 las instalaciones de Crevillente se cierran y se pone fin a la línea de calzado de caballero, para especializarse y mantener la producción al completo de señora. La década de los noventa es el momento en que la cuarta generación familiar comienza a incorporarse: José Luis Bonastre y Carmen Ripoll tuvieron cuatro hijos de los cuales el primogénito, José Luis Bonastre Ripoll es el primero que se inicia en el oficio zapatero en 1990. Habría que esperar unos años más, hasta 2001, para que una mujer volviera a ser protagonista desde que Asunción Giménez, junto a su esposo, crearan el embrión de esta empresa en Monóvar, convertida en una de las más antiguas de Elche. Margarita Bonastre Ripoll, bisnieta de la fundadora, se incorporó ese año a la firma de la que, junto a su hermano José Luis, son actualmente caras visibles.

En términos estrictamente demostrables, la empresa ha cumplido oficialmente sus primeros cien años de vida, aunque la actividad se inició 19 años antes, en 1905. Desde entonces cuatro generaciones han trabajado y dirigido esta firma que en la actualidad está a pleno rendimiento con dos razones sociales, Bontre, S.A. y Gianni Zenna, S.L. y las marcas Lince y Marlinna. 

Apuesta por España y la fabricación local

Fabricando zapatos de mujer desde sus inicios, y especializados exclusivamente en esta línea desde hace más de tres décadas, en Bontre pueden decir que son expertos en el «zapato cómodo de señora», fabricado íntegramente en Elche. La empresa ha continuado siendo familiar, sin socios ajenos, lo que garantiza su independencia y preserva el legado de cuatro generaciones de trabajo. Actualmente cuenta con unos cincuenta empleados y produce 75.000 pares anuales en sus instalaciones de Elche. Son distribuidos en el mercado nacional e internacional. Fuera de nuestras fronteras, Japón y Chile son sus principales clientes. Comerciar con el hemisferio sur permite que durante todo el año se puedan encontrar modelos de invierno y de verano. Lince, la marca con más proyección de la empresa utiliza en sus diseños piel de la mejor calidad, que combina con pisos realizados en poliuretano y poliuretano termoplástico.

Bontre fabrica zapatos que cumplen todos los estándares de calidad.

Bontre fabrica zapatos que cumplen todos los estándares de calidad. / INFORMACIÓN

El buen uso que se hace de los materiales empleados, así como la perfección exigida en todos y cada uno de los procesos de producción, dan como resultado un zapato que cumple todos los estándares de calidad, lo que lo hace perfectamente identificable y diferenciable en el mercado. 

El empeño de Bontre por continuar fabricando en Elche, pese a las múltiples dificultades que esto implica en un mercado con fuerte competencia de países con costos de producción más baratos, es signo de dos compromisos. Uno con la ciudad en la que la empresa pudo crecer y convertirse en lo que es hoy. Otro con la calidad, el reconocimiento de la excelencia profesional del sector del calzado ilicitano y la aportación de valor de producto fabricado en España. 

Los principales mercados de Bontre fuera de nuestras fronteras son el japonés y el chileno.

Los principales mercados de Bontre fuera de nuestras fronteras son el japonés y el chileno. / INFORMACIÓN

Desde la empresa resaltan un lema, que sus zapatos están hechos para «pisar firme». Es lo que ha hecho la familia Bonastre en cuatro generaciones, superando adversidades, trabajando por la continuidad y readaptándose a los diferentes tiempos de todo un siglo de vida.