Bumerania fabricará brazos sensorizados para guiar a personas con ceguera en hospitales o museos

La empresa de robótica alicantina cierra un acuerdo con la Fundación Once

Aspecto del brazo sensorizado que se ha incorporado al robot de Bumerania.

Aspecto del brazo sensorizado que se ha incorporado al robot de Bumerania. / INFORMACIÓN

La Fundación Once y Bumerania han firmado un convenio de colaboración para desplegar los robots asistenciales en espacios públicos y lograr que estos entornos sean accesibles para todas las personas. El director general de Fundación Once, José Luis Martínez Donoso, y el CEO de Bumerania Robots, Isidro Fernández, suscribieron este acuerdo en la sede de la organización fundacional. Aunque el punto de partida es determinado, el objetivo es más ambicioso, pues abre la puerta a otras soluciones innovadoras en las que ambas partes están trabajando como es combatir la soledad en mayores.

Isidro Fernández no ha dudado en calificar este convenio como un "hito" para la empresa con sede en el Parque Científico de la Universidad de Alicante. "Lo es porque culmina un largo proceso de trabajo, reuniones, y puesta en común de un proyecto que contribuirá a crear una sociedad más inclusiva y a mejorar la vida de las personas invidentes", ha señalado el fundador de la tecnológica alicantina. 

En concreto, Fernández ha explicado que se trata de acoplar al robot ya desarrollado un brazo sensorizado que tiene forma a la de un mango a la aplicación con la que ya cuenta la Fundación para que le puedas pedir al robot que te lleve dentro de un centro comercial a una tienda determinada o dentro de un hospital a una sala". 

Detalle del brazo sensorizado de Bumerania.

Detalle del brazo sensorizado de Bumerania. / INFORMACIÓN

Un hotel, campo de pruebas

Para comenzar, las pruebas de esta nueva alianza se testeará en uno de los hoteles de Ilunión, cadena hotelera que pertenece al grupo Once. Pero en esta relación de espacios públicos, el empresario detalla otros puntos como aeropuertos, ferias, congresos y enclaves con los que la fundación ya tiene acuerdos y se pueden incorporar en el itinerario de desarrollo de estas tecnologías. 

"Bumerania nació para mejorar la vida de las personas, esa es la esencia de nuestro ADN y la razón por la todo nuestro equipo se entrega al trabajo diario con todas las fuerzas y la ilusión de que somos capaces", recuerda Isidro Fernández. La compañía de robótica alicantina lleva un año desarrollando el producto y ahora va a seguir trabajando en mejoras. Como ejemplo, Fernández cita el caso de los obstáculos aéreos como un cartel o lo que sea y que el robot no detecta, pero debe tenerlo en cuenta para facilitar el paso al usuario. 

Así el CEO de Bumerania enlaza con la transcendencia que tiene el acuerdo para la compañía. "La Fundación ONCE aborda otros ámbitos en los que podemos ayudar. En Madrid, cuentan con una residencia para personas mayores y con discapacidad que puede encajar con el proyecto, pero también tienen otro tipo de centros o programas donde los robots guía son capaces de hacer más cosas. Pensemos en las personas que están solas o en las que tienen un deterioro cognitivo", comenta. 

Este robot social con ese mango para sujetarse es uno de los proyectos estrella de Bumerania y, en este caso, ya dispone de la opción de atender o ayudar en 27 idiomas, lo que lo convierte también en un apoyo para residentes extranjeros

Suscríbete para seguir leyendo