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Intrum mete la tijera en Solvia

El fondo de origen sueco comunica a la plantilla su intención de acometer un ERE en la firma, que emplea a 350 trabajadores en Alicante

Una de las tiendas de Solvia ubicada en la ciudad de Alicante.

Una de las tiendas de Solvia ubicada en la ciudad de Alicante. Héctor fuentes

Los empleados de Solvia se irán este año de vacaciones con la incertidumbre de saber si su puesto de trabajo seguirá existiendo después del verano. Los responsables de la compañía, que desde el pasado mes de abril controla el fondo sueco Intrum, comunicaron ayer a los representantes del personal su intención de negociar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) a partir del próximo mes de septiembre, eso sí, sin especificar ni el alcance ni los motivos del recorte.

La decisión se anunció cuando no se han cumplido ni tres meses desde que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia autorizara el traspaso del 80% de los títulos de la inmobiliaria a Intrum -el otro 20% sigue en manos del Sabadell, que ayer declinó realizar ningún comentario-, y al mismo tiempo que la firma puso en marcha otro ERE para el resto de negocios que tiene en España: la propia Intrum, Seguridad en la Gestión, Aktua Soluciones Financieras y Aktua Soluciones Inmobiliarias, que gestiona, entre otros, el portal inmobiliario Casaktua.

Al respecto, aunque la compañía se negó a explicar los motivos del ajuste hasta que no se constituya la mesa negociadora, «por respeto a los trabajadores», diversas fuentes consultadas señalan que detrás de estos recortes podría estar la intención de la firma de fusionar la estructura de ambas inmobiliarias -Solvia y Casaktua- para evitar duplicidades y rentabilizar su inversión. Un movimiento que tendría toda la lógica empresarial pero con un coste social considerable y difícil de justificar en una firma que, como es el caso la antigua inmobiliaria del Sabadell, ganó más de 21 millones de euros en el último año.

Sea como fuere, habrá que esperar para conocer las explicaciones que dan sus nuevos responsables. De momento, tanto en Solvia como en el resto de firmas de Intrum la compañía se ha limitado a comunicar la intención de acometer el ERE y solicitar a los trabajadores que elijan a sus representantes de cara al periodo de consultas oficial, que arrancará el 2 de septiembre.

De acuerdo con la información facilitada por la dirección a los sindicatos, Solvia cuenta en estos momentos con 724 trabajadores, de los que 352 desempeñan sus labores en la provincia, principalmente en las instalaciones con que cuenta el «servicer» en el edificio que también sirve de domicilio social del Sabadell, en la avenida de Óscar Esplá, y en otro local de la calle Ebanistería, ambas en la ciudad de Alicante. Todo esto sin contar con los servicios que tiene subcontratados a otras firmas. En cuanto a las empresas del Grupo Intrum, la plantilla global alcanza los 1.111 trabajadores, de los que 38 están en la provincia.

Pagó 241 millones

El origen de la actual Solvia hay que buscarlo en la antigua Mediterranean, la filial que los responsables de la CAM crearon para agilizar la venta de inmuebles cuando el balance de la desaparecida caja alicantina empezó a llenarse de ladrillo. Con la adjudicación al Sabadell, los ejecutivos del banco catalán consideraron que la plataforma podía serles útil para evacuar los inmuebles que también recibieron, y decidieron potenciarla y convertirla en una inmobiliaria completa, hasta hacer de ella una de las principales firmas del sector. Fue el año pasado, en el contexto del proceso que emprendió para sanear su balance y desprenderse de todo el ladrillo posible, cuando el banco presidido por Josep Oliu optó por subastar la compañía. El ganador fue Intrum, que desembolsó 241 millones por el 80% de los títulos de Solvia, con la opción de pagar otros 40 millones más si se lograban determinadas condiciones, que no se revelaron.

Cuando se produjo la operación, el fondo sueco, fruto de la fusión de Intrum Justitia y Lindorf, llevaba ya varios años operando en el mercado español, especialmente en el sector de los recobros de deuda. Un par de años antes dio el salto al negocio inmobiliario al hacerse con Casaktua, la antigua gestora inmobiliaria de Banesto, que adquirió a otro fondo, Centerbridge, cuando acumulaba unos 7.000 millones en activos gestionados. La compra de Solvia supuso un auténtico paso de gigante para el grupo en España, ya que la cartera de la inmobiliaria domiciliada en Alicante alcanza un perímetro de 21.000 millones al ser la responsable de vender los inmuebles propiedad del Sabadell -incluidas las carteras que colocó el año pasado-, además de una parte sustancial de los activos de la Sareb, la sociedad que se creó para segregar el ladrillo tóxico de las cajas intervenidas.

La noticia del ERE supuso ayer un auténtico «shock» para los trabajadores de la compañía, según apuntaban fuentes sindicales, ya que, desde la compra, los responsables de Intrum siempre habían transmitido su intención de mantener el empleo y de que querían impulsar el negocio. Los trabajadores estudiarán posibles movilizaciones contra los recortes.

Relevo en la dirección general y nuevas alianzas

La toma de control de Solvia por parte de Intrum supuso el pasado mes de mayo el relevo de su director general hasta la fecha, Javier García del Río, que optó por quedarse en el Sabadell, donde era subdirector general, aunque semanas después fichó por Cerberus. Desde entonces, al frente de la inmobiliaria se situó Gregorio Martín-Montalvo. En las semanas previas, Solvia también había dado los primeros pasos en busca de alianzas comerciales al margen del Sabadell, con un acuerdo para comercializar entre sus clientes las hipotecas de Bankinter.

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