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El gasto de las familias de la Comunidad en luz y agua se dispara un 48% desde 2007

Los hogares de la autonomía también destinan más dinero que antes de la crisis a pagar alquileres, seguros o servicios médicos mientras que aún invierten menos en vestido, alimentación o automóviles

El gasto de las familias de la Comunidad en luz y agua se dispara un 48% desde 2007

Tras el frenazo que sufrió con la doble recesión de la economía española durante la primera mitad de esta década, el consumo de las familias encadena ya cuatro años consecutivos al alza aupado por la mejora del empleo y la liberación de la denominada demanda embalsada, es decir, las compras que muchos ciudadanos retrasaron a la espera de tiempos mejores. Sin embargo, a pesar de esta recuperación, la situación todavía dista bastante de la existente antes de la crisis, tanto en el volumen total del gasto que realizan los hogares, como en la distribución del mismo. Sobre todo, porque en este tiempo el alza de servicios básicos como la luz y otros suministros de la vivienda han obligado a las familias a destinar una mayor parte de sus ingresos a estos menesteres mientras que otros dispendios como el vestido o -aunque no lo parezca- las comidas fuera de casa siguen contando con una partida menor que en 2007 en la mayoría de hogares.

Así, de acuerdo con Encuesta de Presupuestos Familiares que elabora el Instituto Nacional de Estadística, el gasto medio anual por hogar se situó en la Comunidad Valenciana 28.356 euros en 2018, lo que supone un incremento del 4,1% sobre la cifra del ejercicio anterior -una cifra por encima del 2,3% en que aumentó el consumo a nivel nacional- pero que sigue por debajo de los 30.688 euros que llegó a marcar en 2007, cuando la expansión económica alcanzó su máximo. Una diferencia que, como apunta el secretario general de la Unión de Consumidores de la Comunidad Valenciana, Vicente Inglada, deja claro que los ingresos de buena parte de los hogares no han logrado recuperar todo el terreno perdido con la crisis pero, también, «que muchos consumidores no se acaban de creer la recuperación y siguen siendo precavidos con las compras que realizan».

En cuanto a la distribución de ese gasto, lo más llamativo es el encarecimiento que han sufrido algunos servicios básicos de los que difícilmente se puede prescindir. Así, las familias de la Comunidad destinaron el año pasado hasta 1.887 euros para suministros básicos de la vivienda, lo que representa un 48% más que en 2007. En concreto, la factura de la luz, el gas y otros combustibles se llevó una media de 1.113 euros, un 62% más; mientras que el suministro del agua, la basura y el saneamiento sumó 773 euros, un 30,8% más.

Como era de esperar, otra de las partidas que también ha aumentado es la destinada a pagar el alquiler, tanto por la subida de los mismos como por el mayor número de hogares que escogen esta modalidad para vivir. El gasto medio fueron 620 euros, un 28% más que en 2007. Del mismo modo, también es superior ya el presupuesto que se destina a seguros (942 euros, un 3,3% más) o a servicios médicos (502 euros, un 51% más).

Por el contrario, las familias valencianas todavía gastan menos que antes de la crisis en alimentación, que el año pasado se llevó 3.693 euros, 178 menos que en 2007, a pesar del importante repunte de los precios de muchos de los productos que componen esta cesta. También sigue siendo muy inferior el gasto en ropa (1.065 euros, un 30% menos que en 2007) o en calzado (360 euros, -20%). Igualmente, se destina un 42% menos a la compra de vehículos y alrededor de un 10% menos a su uso, esto es, a la gasolina y las reparaciones.

Aunque fue uno de los sectores que antes notó la recuperación, tampoco se han alcanzado aún las cifras precrisis en el gasto en restauración: el año pasado cada familia invirtió 2.627 euros, un 12% menos que una década antes. Los servicios recreativos siguen un 14% por debajo y los paquetes turísticos, un 46%.

Con todo el mayor gasto de las familias sigue siendo la propia vivienda. Lo que el INE denomina alquileres imputados -lo que le supondría a una familia el alquiler de su casa en propiedad en condiciones de mercado- sumó 5.414 euros, un 1,1% más que en 2007.

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