El empresario Juan Carlos Ramírez tuvo un arranque de año muy rentable en 2019, gracias a la venta de los concesionarios de la marca Toyota que tenía en la provincia de Alicante a un grupo riojano. Una operación que ha disparado los beneficios de Kuntajara, el holding con el que el también accionista de referencia del Hércules controla sus negocios, que declaró unas ganancias de casi 10,4 millones de euros en su último ejercicio.

Así consta en las cuentas consolidadas de 2019 que la mercantil acaba de depositar en el Registro, que incluyen únicamente la actividad de los tres primeros meses del año, ya que el empresario quiere acompasar sus ejercicios fiscales a los de su principal proveedor, la citada marca japonesa de automoción, que van de marzo a marzo de cada año. De esta forma, en solo un trimestre Ramírez ganó más del doble que en todo el ejercicio anterior, cuando Kuntajara obtuvo unas ganancias consolidadas de 4,7 millones de euros, según las mismas fuentes.

Al respecto, los balances señalan que la principal fuente de ingresos del grupo sigue siendo la venta de automóviles y sus servicios asociados -Ramírez conserva los concesionarios Toyota de Mallorca, donde también venderá la marca Lexus-, unas actividades que aportaron la inmensa mayoría de la cifra de negocios del holding, que ascendió a 16,2 millones de euros en estos tres meses. Sin embargo, no fue este negocio el que generó los beneficios de la compañía, sino la citada operación con el grupo riojano.

Y es que, aunque los balances del holding no llegan a revelar la cantidad total que el grupo riojano pagó a Ramírez por los establecimientos de Alicante, sí constan los beneficios, al menos contables, que la transacción generó para el holding, que sumaron casi 12,3 millones de euros en distintos apartados. Así, Kuntajara se apunta hasta 4.746.002 euros por la venta de las acciones de la sociedad que gestionaba los concesionarios, otros 3.375.953 euros por el inmovilizado material que se traspasó con la unidad productiva que forman estos establecimientos, y hasta 4.154.772 euros por el inmovilizado intangible, es decir, los derechos comerciales, las licencias y similares.

De esta forma, el resultado de explotación, de 12,176.426 euros, prácticamente coincide con las ganancias anotadas con el traspaso, aunque el beneficio final cae hasta los 10,4 millones de euros, tras el pago del Impuesto de Sociedades y el descuento de los gastos financieros.

Otros negocios

En cuanto al resto de sociedades que componen el grupo, que incluyen promotoras o un establecimiento de hostelería, entre otros negocios, lo más destacado es la operación por la que Digital Corner -la compañía con la que Ramírez se ha hecho con la concesión del centro de ocio de Panoramis, en el Puerto de Alicante- ha adquirido también Kinal 56, la firma que controla los cines del recinto. Una operación que se conoció el pasado mes de abril, pero de la que tampoco habían trascendido sus cifras. De acuerdo con el balance de gestión de Kuntajara, el empresario acordó un importe fijo de 800.000 euros, más un importe variable adicional que, al cierre de estas cuentas, ascendía a 142.791 euros. Para ejecutarla, Kuntajara afianzó a su filial con 550.000 euros.

El empresario todavía sigue definiendo el proyecto que quiere poner en marcha en este recinto para rentabilizarlo, tras hacerse con la gestión en la adjudicación que realizó el puerto tras quebrar la anterior concesionaria.