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Hoteles «búnker», tests, geles y limpieza extrema para la desescalada en la Costa Blanca

Expertos en la gestión turística advierten de que garantizar la seguridad sanitaria es fundamental y avanzan que las nuevas tecnologías serán estratégicas para reducir el contacto hasta que llegue la deseada vacuna

La estancia de los clientes en las piscinas de los hoteles será diferente.

La estancia de los clientes en las piscinas de los hoteles será diferente. DAVID REVENGA

El sector turístico de la Costa Blanca ha comenzado a prepararse, de momento con más ganas que certezas y realidades, para estar listo para abrir y, por ende, para recibir a los primeros turistas cuando Sanidad levante la bandera. Los hoteles llevan ya varios días trabajando en una hoja de ruta que pasa, no solo por ser exquisitamente pulcros de puertas para adentro, sino también por controlar que sus clientes lleguen testados y libres del coronavirus que ha paralizado el sector. Contactos los menos, distancias y mucha inteligencia artificial y nuevas tecnologías para afrontar la desescalada.

Del pasaporte sanitario a los hoteles «bunkerizados» con todos los servicios, pero lo que está claro es que el Covid-19 va obligar en una primera etapa a dar un giro copernicano a la gestión de los turistas en una Costa Blanca donde a partir de que se inicie la desescalada nada será igual y, por supuesto, en la que se podrá hablar de normalidad hasta que lo científicos den con la deseada vacuna para que el coronavirus sea como una simple gripe. De momento, lo principal, según todos los expertos, es que se generalice la realización de test para detectar los casos positivos. De no ser así no habrá tranquilidad ni seguridad, y ésta última es clave para el sector turístico, que aporta el 15% del PIB de la provincia y mantiene 300.000 empleos.

Hoteles «búnker», tests, geles y limpieza extrema para la desescalada en la Costa Blanca

Estas son las conclusiones de gestores e investigadores del turismo en la provincia y es que, de advertir del riesgo de la turismofobia, hemos pasado a preguntarnos sobre el riesgo de dejar caer al turismo, algo que no quiere nadie y por el que estamos peleando a tope desde la Administración, según subraya David Giner, coordinador de estudios del Instituto de Investigaciones Turísticas (Invat-tur). Un informe de los profesores de la Universidad de Alicante Fernando Vera y Josep Ivars, plantea, además, la necesidad urgente de crear grupo mixto de trabajo liderado por la Generalitat para elaborar una hoja de ruta.

Lo todo el mundo tiene está claro, por otro lado, es que el turista del futuro y máxime tras la pandemia, va a ser cada día más tecnológico y demandará, por ello, estar mejor informado a golpe de clic, y ahí entra la urgencia de la conversión de los destinos turísticos en inteligentes. Y algo también indispensable: seguirá habiendo buffets pero la gestión deberá cambiar o, lo que es lo mismo, que al cliente le sirvan la comida en vez de que haya miles de manos «pugnando» por los mejores tropezones en el arroz del expositor.

La gran premisa a partir de ahora y mientras no haya una vacuna que nos inmunice a todos, pasa porque el contacto físico debe ser el mínimo indispensable, de ahí que los expertos prevén que surjan cada vez más aplicaciones que informen en todo momento sobre la evolución de la pandemia y su geolocalización. Los hoteles están preparados para abrir e, incluso, ya hay borradores de protocolos para la gestión de los establecimientos una vez que Sanidad autorice su puesta en marcha. Entre las posibilidades se baraja el que los hoteles con instalaciones adecuadas puedan, si Sanidad lo permite y llegan los medidas efectivas para monitorizar la pandemia, recibir a sus clientes con todas la garantías como sucede con los cruceros o los grandes resorts del Caribe. Eso sí, todo la actividad se desarrollaría, en principio, de puertas para adentro, según apunta Nuria Montes, secretaria general de la patronal Hosbec.

David Giner, investigador del Invat-tur sostiene que «el sector permanecerá en la nevera hasta que se recuperen tres factores: la movilidad, la seguridad y la confianza de la demanda. Hay subsectores que deberán readaptarse totalmente durante este periodo de transición hasta la vuelta a la nueva normalidad. El MICE - reuniones congresos-, deberá aprovechar la tecnología para mantener actividad en la medida de lo posible, y la restauración, tendrá que aprovechar la tendencia «delivery» (reparto a domicilio), para diversificar y responder así a los nuevos hábitos de la demanda»

Giner apunta también a que «se acelerará la digitalización de la oferta y el cambio del turista hacia un perfil más tecnológico, exigente y experimentado. Se impone el menor contacto, la integración de dispositivos móviles en todos los procesos de gestión turística (check-in, pagos, pasaportes, acceso a habitaciones, billetes, control de activación de servicios), y en la relación con el turista será clave (información en tiempo real y adaptada a móvil). El modelo de gestión inteligente tiene un papel importante para garantizar el equilibrio y la transición hacia este nuevo escenario. La tecnología y la gobernanza serán clave para adaptar oferta y conquistar demanda, optimizando el retorno de las inversiones en marketing y aunando esfuerzos entre todos».

José Mancebo, director del Patronato Provincial de Turismo, opina que «la tendencia apunta al deber de segmentar en dos sentidos, producto y demanda. Parece claro que la oferta debe virar hacia el «contactless», lo cual no dejan de ser soluciones a distancia y digitalización de la experiencia. Veremos nuevas apps de geolocalización, más teleoferta que nunca.Hemos de reposicionar la seguridad y la salud en el argumentario de destino. En cuanto a la demanda, nunca fue tan importante la especialización y segmentación por edad. Igual que los niños van a saltar primero del bote, después vendrán los adultos y jóvenes y, por último, los mayores. Las soluciones médicas producirán distintas oleadas de demanda para las que hemos de estar preparados y que van a marcar el consumo».

Mancebo asevera que «los gobiernos habíamos dejado la distribución y el precio en manos de un mercado que funcionaba a pleno rendimiento, pero, tras esta crisis, parece que va a resultar necesaria la intervención clara y el apoyo directo a los socios del destino, operadores, líneas aéreas? Probablemente sea necesario incentivar directamente el viaje con el consumidor final, con programas de turismo social que no solo vayan dirigidos a mayores, sino para distintos segmentos, como las familias. Segmentar no es necesariamente separar»

Josep Ivars investigador de la Universidad d de Alicante y profesor del Master de Planificación Turística lo tiene claro. «Gobernanza e inteligencia turística serán clave para mitigar el shock turístico. Me refiero a extremar la coordinación interadministrativa y público-privada y atender a los datos (de oferta, de demanda, de reservas, de competidores) y la capacidad de análisis y explotación de las tecnologías para apoyar la toma de decisiones».

Leire Bilbao, directora de Visit Benidorm, subraya que «en este momento, el análisis de la información es vital para monitorizar la situación actual y la evolución futura. Redes sociales, términos de búsqueda, comportamientos de compra, movimientos de las compañía aéreas, medidas en países emisores, evolución de los precios y análisis de la competencia serán la respuesta a las preguntas que nos cambian cada día». La responsable de Visit Benidorm, admite que « la situación es muy complicada en el corto y medio plazo debido a las características del virus, ya que después de mejorar la crisis sanitaria, tendremos, sobre todo en el sector turístico, una crisis económica sin precedentes. Nuestras barreras serán las del miedo, la movilidad escalada, la incertidumbre y la crisis económica según el grado de afectación a nuestros turistas nacionales e internacionales». Para Bilbao, «el futuro empezará cuando seamos capaces de generar seguridad y confianza en el producto. Nos vamos a ver envueltos en un mundo de medidas de distanciamiento, de mascarillas, y de nuevos protocolos que cumplir para turistas que se presupongan sanos, ya que el acceso a los destinos deberá seguir esa línea, si no queremos volver a cerrar los mismos y tener una crisis mayor por un posible rebrote».

Raquel Huete, profesora de la Universidad de Alicante, apela a pensar más allá del medio plazo. «Esta crisis puede ser una oportunidad. Tenemos que aprovechar la situación para mejorar nuestro posicionamiento apostando por la sostenibilidad y la ética. No podemos permitirnos el lujo de perder la perspectiva del largo plazo. Durante la última década la vitalidad de nuestra economía turística ha quedado supeditada a la evolución de diferentes crisis sociopolíticas y financieras internacionales».

Para Huete, «ésta es la ocasión para que sector público y privado decidan si quieren seguir alimentando un turismo muy dependiente de los vaivenes de la demanda o si, por el contrario, creen que de una vez por todas ha llegado el momento de trabajar en un modelo que aporte verdadero valor añadido, frente a los precios bajos y el alojamiento masivo en viviendas privadas. Es el momento de concentrar los esfuerzos en apoyar a quienes cuidan a sus empleados».

Inteligencia artificial pero también ayuda económica

Inteligencia artificial pero también ayuda económica José Luis Gascó, director del Instituto de Investigaciones Turística de la UA, alaba que «el sector está haciendo un trabajo importante de actualización de las plantillas y revisión de los modelos de negocio, preparando una mayor digitalización, uso de la inteligencia artificial, centrándose en los segmentos y actividades que pueden tener un mayor recorrido en el corto plazo, así como en medidas higiénico-sanitarias». Naturalmente, según Gascó, se debe «asegurar que la mayor parte de las empresas del sector pueden reincorporarse progresivamente a una cierta normalidad, lo que exige planes de ayuda con líneas de crédito y avales, aplazamiento de impuestos y exención de cuotas empresariales».

La clave

La claveDistancias en las zonas comunes y gestión tecnológica en los procesos

La Asociación Provincial de Hoteles trabaja junto a la Asociación Provincial de Hostelería de Alicante en la elaboración de protocolos de seguridad sanitaria en la que ha colaborado la cadena Servigroup. Entre las novedades la necesidad de establecer distancias en la zonas comunes y la opción de la separación con mamparas, así como aprovechar al máximo las nuevas tecnologías.

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