En constante movimiento, lleno de energía, en primera línea. Cayetano Sánchez Butrón (Los Montesinos, 1971) fue elegido presidente de Fundesem hace un año y medio y, desde entonces, ha logrado, entre otras cosas, que la contabilidad de la escuela de negocio se librase del rojo que las coloreaba en la última época. Abogado de formación, reconocido internacionalmente y señalado como uno de los mejores letrados del país por el directorio Best Lawyers, ha llevado a la institución al siguiente nivel. En tiempo de pandemia, con todo amenazado por las púas venenosas del coronavirus, la fundación que dirige ha batido récord de matriculaciones.

P ¿Por qué hay que decidir no pararse?

R Tenemos que movernos, que prepararnos, que mirar al futuro. En momentos de incertidumbre y de cambio, hay que adoptar una actitud proactiva, positiva, y formarse. Da igual si es para mejorar laboralmente en tu sector o para darle un giro a tu empleabilidad. No te puedes quedar parado y la formación es la mejor manera de reaccionar.

P Comienza el curso, ¿cuánta atención hay que dedicarle al coronavirus?

R Hay que ser muy rigurosos en la adopción de medidas para evitar contagios. Siendo así, nos podemos permitir las clases presenciales y desarrollar un curso académico «normal». Distancia entre alumnos, toma de temperatura, geles, desinfección de espacios... Nosotros somos muy estrictos aplicando el protocolo que nos exige Sanidad.

P ¿Qué significa que una escuela de negocio lleve funcionando desde 1965?

R Mucha responsabilidad. Es una escuela que ha tenido una brillante y larga trayectoria y estamos obligados a que eso siga siendo así en el futuro. Eso nos fuerza a atender cada vez mejor las demandas de empleo de las empresas alicantinas dando la formación más adecuada a los profesionales. Significa que genera responsabilidad y un compromiso de hacer las cosas cada vez mejor.

P ¿Qué le satisface más de su primer año y medio al frente de la institución?

R Comprobar de primera mano que la marca Fundesem tiene un valor altísimo, tanto para quienes quieren progresar profesionalmente, como para las empresas que demandan a esos profesionales. Este alto grado de confianza en la marca me ha permitido, con la ayuda del consejo rector y del equipo de Fundesem, realizar cambios importantes, cambios en positivo. Ha ratificado la idea que yo tenía de lo que significaba Fundesem para Alicante antes de acceder a la presidencia.

P ¿En qué consiste el «método caso» que prometió implantar tras su elección?

R El «método del caso», por el que yo apuesto desde mi posición, lo que persigue es que toda la formación que impartamos tenga un desarrollo práctico. Conocer la teoría está bien, pero igual de importante es poder ponerlo en práctica, que todo lo que aprendas tenga una aplicación práctica inmediata. Fundesem no es una escuela teórica, repercute inmediatamente en la actividad profesional y en el negocio de la empresa.

P Las nuevas tecnologías siempre han estado presentes en Fundesem, ¿les coloca eso en mejor disposición que otras escuelas para sortear la pandemia?

R Sí. Hasta el punto que, a pesar de las circunstancias actuales, en plena pandemia, hemos tenido que duplicar la asistencia al máster digital, por ejemplo, debido a la alta demanda. Nuestra formación en profesiones digitales es referencia, pero en el resto de disciplinas, también aplicamos las nuevas tecnologías, que nosotros entendemos que deben ser trasversales y estar presentes en todos nuestros cursos. Todos nuestros alumnos reciben las herramientas y conocen las aplicaciones tecnológicas más avanzadas. Es un sello de identidad de Fundesem.

P Logran un alto grado de colocación y empleabilidad de su alumnado, ¿cómo?

R Conocemos muy bien el perfil de nuestros alumnos y alumni (estudiantes que recibieron formación en Fundesem en el pasado) y lo alineamos con la demanda de las empresas porque también conocemos perfectamente lo que necesitan, qué cualidades buscan en un futuro empleado. A través del departamento de Carreras Profesionales que dirige Ana Castillo, hilvanamos las necesidades empresariales con el profesional que más se ajusta a ellas. Es otra de nuestras señas diferenciales.

P ¿Han implementado alguna disciplina nueva este curso?

R Hemos ahondado y mejorado todas las disciplinas que impartimos, las hemos enfocado a la utilización de nuevas tecnologías y al negocio. Con esto quiero decir que desarrollamos contenidos específicos para colectivos, como colegios de farmacéuticos o de arquitectos, que son los últimos con los que hemos llegado a acuerdos, pero no para enseñarles química o estructuras, sino para darles herramientas con las que sus negocios prosperen. Enseñamos a los profesionales a sacarle la máxima rentabilidad a su oficio.

P ¿El reciclaje profesional es la mejor respuesta a un mercado laboral azotado por la crisis?

R Está demostrado, y acreditado por Fundesem, que en los periodos de crisis y de incertidumbre se dedica más tiempo y dinero a la formación personal. Nosotros hemos experimentado un incremento notable de solicitudes y de matriculaciones porque, tanto empresas como profesionales, buscan una transformación, una estabilización, y ponen todo su empeño para lograrlo.

P Por primera vez en mucho tiempo, y bajo su presidencia, Fundesem ha logrado equilibrar sus cuentas, ¿cuál es el siguiente reto de su equipo?

R Por primera vez en muchos años, nuestra escuela presenta un balance contable positivo. Y, aunque, como fundación que somos, los beneficios no son nuestra prioridad ni un objetivo básico, sí consideramos importante que una escuela de negocio genere beneficios porque eso nos permite ponernos como ejemplo. En último término, somos precisamente eso, una escuela que enseña negocio. Pero, asumido esto, el objetivo fundacional de Fundesem, y nuestro reto principal en todo momento, es conseguir dar formación de máxima calidad en nuestra provincia, con todo lo que eso significa.