En el Sabadell no saben muy bien si se están arreglando para encontrar novia o si lo hacen, precisamente, porque han perdido a la chica de sus sueños -leáse Bankia- y deben prepararse para una difícil travesía en solitario. Pero, sea cual sea el resultado, lo que sí parecen tener claro sus directivos es que necesitan mejorar su atractivo para tener alguna oportunidad, lo que en el sector financiero se traduce en una mejora de la rentabilidad y un recorte de gastos.

La entidad con sede en Alicante aprovechó ayer la comunicación de sus resultados trimestrales -que arrojan una caída del beneficio del 74%, hasta los 203 millones de euros, por el impacto del covid- para presentar un nuevo plan de eficiencia y transformación digital, con el que pretende ahorrar 115 millones de euros al año. Una cantidad que saldrá, principalmente, del recorte de hasta 2.000 empleos que la entidad ya ha anunciado, pero también de una centralización de competencias, recortes en sus centros corporativos y una «reducción de las estructuras regionales de soporte», según las líneas generales que la entidad explicó en un comunicado.

Unos trazos gruesos en los que el consejero delegado del Sabadell, Jaume Guardiola, no quiso profundizar durante su comparecencia para explicar las cuentas, con el argumento de que el plan aún no se ha presentado a los sindicatos. Así, Guardiola rechazó comentar cómo afectarán estos cambios a su estructura de direcciones territoriales o regionales, o si Alicante -donde la entidad tiene su sede social desde octubre de 2017- se verá muy perjudicada. Solo confirmó que una parte del golpe se lo llevarán los «centros corporativos», una categoría que tienen las instalaciones del banco en la capital de la provincia, junto con las que tiene en Barcelona, Sant Cugat, Madrid y Asturias. En cualquier caso, el banco ya ha puesto a la venta dos de los inmuebles que ocupa en la ciudad -en Benalúa y el Polígono de Babel-, como publicó este diario, aunque en principio la intención era recolocar a los trabajadores afectados, unos 160.

Guardiola ha enmarcado estos recortes en la aceleración que ha sufrido el trasvase de clientes desde las oficinas a los canales digitales, debido a la pandemia, y recodó que anteriormente se intentaba recolocar a todos los empleados de las sucursales que cerraban con la recuperación de tareas que el banco había externalizado. Una estrategia que, según el ejecutivo, ya no es suficiente para absorber al personal excedentario.

Bajas incentivadas

Jaume Guardiola incidió en que buscarán fórmulas para que las salidas no sean traumáticas. «Lo vamos a hacer bien. La idea es basarlo en bajas incentivadas y prejubilaciones, sin que haya necesidad de lanzar un ERE», aseguró el directivo, que también insistió en que la entidad tiene el riñón suficiente para hacer frente a las indemnizaciones, gracias a la venta de su cartera de renta fija. Se prevé que las salidas de los trabajadores se produzcan en el primer trimestre del próximo año.

En cuanto a la posibilidad de una fusión, Guardiola eludió explicar las conversaciones que el Sabadell mantuvo con Bankia, ni por qué se frustraron y la entidad presidida por José Ignacio Goirigolzari acabó en brazos de CaixaBank. «No cabe más que felicitarles», señaló, sobre esta operación. Por su parte, insistió en que lo único que pretenden es «mejorar la rentabilidad del banco». «Nos debemos a los accionistas y, al final, la rentabilidad es el único mandato que tenemos, aunque estamos abiertos, evidentemente, a una oportunidad que suponga creación de valor», apuntó sobre una posible integración, como la que se ha especulado en las últimas semanas junto a BBVA o Kutxabank.

Más allá de la situación del banco, Guardiola también mostró sus reticencias antes las subidas fiscales que incluyen los Presupuestos del Estado. «Creo que podría haberse esperado a que se produjera cierta reactivación de la economía para subir impuestos», señaló al ser preguntado sobre el asunto. No obstante, afirmó que la prioridad de las instituciones debería ser canalizar los fondos europeos a programas que generen crecimiento, para contrarrestar los efectos de la crisis económica.