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El juzgado de cláusulas suelo de Alicante acumula retrasos de más de dos años

Tras más de un año de caídas, el número de asuntos pendientes volvió a repuntar durante el confinamiento hasta superar los 8.550 en junio - Los abogados confían en que las videoconferencias y la supresión de vistas previas agilicen el proceso

Una de las sesiones telemáticas del juzgado de cláusulas suelo.

Una de las sesiones telemáticas del juzgado de cláusulas suelo.

Más de dos años. Ése es el plazo medio que tardan en resolverse en Alicante las demandas que se presentan en el juzgado especializado en condiciones generales de la contratación hipotecaria, más conocido como el juzgado de cláusulas suelo. Un órgano especializado que se puso en marcha a mediados de 2017 para evitar que la avalancha de reclamaciones colapsara el resto del sistema judicial, pero que no ha logrado evitar que se acumule una notable demora en la resolución de estos asuntos, ahora agravada por las consecuencias de la pandemia.

Tras muchos esfuerzos, los responsables del Juzgado de Primera Instancia 5 bis habían conseguido reducir el número de asuntos pendientes, desde el máximo que se alcanzó en el primer trimestre de 2019, pero el confinamiento y el cierre de las sedes judiciales excepto para los trámites urgentes e inaplazables volvieron a incrementar la cifra. Así, al cierre del pasado mes de junio se acumulaban hasta 8.553 demandas en trámite frente a las 7.748 del mes de marzo, según los últimos datos publicados por el Consejo General del Poder Judicial.

«No podíamos presentar las demandas, pero sí que podíamos prepararlas. Y es lo que hicimos muchos abogados, por lo que, en el momento en que se abrieron otra vez los juzgados, se produjo la avalancha», señala Beatriz Vildósola, de Cañizares Abogados. Así se explica que se llegaran a registrar hasta 1.321 nuevos casos entre abril y junio, frente a los 661 del trimestre anterior.

No obstante, Vildósola se muestra esperanzada con las nuevas medidas que se han puesto en marcha desde el inicio de la desescalada y que permiten, por ejemplo, que no deba celebrarse ni siquiera la vista previa y que las reclamaciones se resuelvan únicamente con los escritos aportados, siempre que las dos partes estén de acuerdo. En caso contrario, además, las vistas se están realizando por videoconferencia, lo que también permite ganar tiempo.

Una nueva oleada

Mientras las nuevas medidas empiezan a dar sus frutos, a día de hoy la demora media desde que se interpone la demanda hasta que se obtiene una sentencia supera los dos años, según todos los abogados especializados consultados que, además, auguran que la llegada de nuevos casos seguirá a un ritmo considerable en los próximos meses e, incluso, aumentará. Por ejemplo, con las nuevas reclamaciones de aquellos a los que el banco ofreció un acuerdo para suprimirles la cláusula suelo, a cambio de que renunciaran a una posible demanda, según avanza Pedro Pérez, de Pérez Cortés Abogados. Hace apenas una semana el Supremo dio por buenos estos acuerdos, excepto en lo que respecta a la renuncia al derecho a demandar, lo que significa que los afectados pueden exigir lo que abonaron de más hasta el momento en que se produjo el acuerdo, según explica el experto. En definitiva, un nuevo frente para las entidades.

No será el único, el coordinador del consejo jurídico de Adicae-Serjur, el alicantino Víctor Cremades, señala que las recientes sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea y el Supremo aclarando definitivamente el reparto de los gastos de las hipotecas también supondrá una nueva oleada de demandas en los juzgados de abusos bancarios. Según estos fallos, siempre que los préstamos se firmaran antes de la entrada en vigor de la nueva ley hipotecaria que entró en vigor el año pasado, los consumidores pueden exigir hasta la mitad de la factura de la notaría y el 100% del registro y la gestoría. Unos gastos a los que también hay que sumar las reclamaciones de las comisiones de apertura y las de los intereses de demora.

Sobre lo que no se ponen de acuerdo los abogados es en si la creación de los juzgados de cláusulas suelo ha sido positiva o ha contribuido a que estas demandas tarden más en resolverse. Así, Pedro Pérez está convencido de que fueron «un error» y de que sería mucho más ágil que se atendieran las demandas en los juzgados ordinarios. Por el contrario, Víctor Cremades cree que la especialización agiliza las causas, aunque reconoce que faltan medios. Con todo, Alicante no es de las provincias con más atasco. En algunas tardan hasta cuatro años.

Un factor de desánimo que juega a favor de la banca

Los abogados especializados en abusos bancarios denuncian que los retrasos en los juzgados de cláusulas suelo juegan a favor de la banca, ya que muchos afectados renuncian a reclamar, desanimados por los plazos. De hecho, señalan que la mayoría de entidades rechazan acudir a negociaciones extrajudiciales porque les resulta más rentable la vía judicial, por la gran cantidad de consumidores que nunca llegan a denunciar.

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