Suscríbete BLACK WEEK

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El riesgo de confinamiento deja en el aire el 60% de la facturación del juguete

Las empresas de la provincia se juegan 400 millones de euros en la recta final de año, tras una caída de ventas del 40% en la primera ola de la pandemia - El sector insiste en reclamar el reconocimiento como esencial para evitar el cierre de tiendas

La empresa Injusa, ubicada en Ibi, ha reducido su producción en fábrica a la espera de la evolución de los acontecimientos

La empresa Injusa, ubicada en Ibi, ha reducido su producción en fábrica a la espera de la evolución de los acontecimientos

El riesgo de confinamiento, con el consiguiente cierre de tiendas, está dejando en el aire el 60% de la facturación del sector juguetero. Las empresas de la provincia de Alicante se juegan en esta recta final del año 400 millones de euros, teniendo en cuenta el mal precedente que supuso la primera oleada de la pandemia de coronavirus, cuando las ventas se redujeron un 40%. El presidente de la Asociación Española de Fabricantes, José Antonio Pastor, afirma que un nuevo encierro sería un auténtico desastre para las empresas, a la vez que un grave problema para los niños a la hora de recibir juguetes, de ahí que insista en reclamar el reconocimiento como sector esencial.

El del juguete es un sector marcado por una profunda estacionalidad, ya que la mayor parte de las ventas se formaliza en la recta final del año, coincidiendo con las celebraciones de la Navidad y los Reyes Magos. Teniendo en cuenta este factor, no es de extrañar que las empresas estén profundamente preocupadas respecto a la evolución que puedan registrar los acontecimientos en esta segunda oleada de la pandemia.

El presidente de la patronal, José Antonio Pastor, subraya que el 60% de la facturación depende de estos dos últimos meses, lo que en el caso del sector nacional supone alrededor de 1.000 millones de euros, 400 en el de la provincia de Alicante, que es el principal centro productor. En base a ello, no duda a la hora de afirmar que un nuevo confinamiento «sería un auténtico desastre para nosotros, algo muy similar a lo sufrido por el turismo en verano».

Los precedentes vienen a dar la razón a estas aseveraciones. Durante el primer confinamiento, aquellos mercados que no sufrieron restricciones en la comercialización de juguetes registraron aumentos en el consumo. Los ejemplos son Australia, con una subida de las ventas del 19%, EE UU, con un 16%; Canadá y Alemania, con un 9%; Reino Unido, con un 8%, y Holanda, con un 6%. En España, sin embargo, la situación fue radicalmente opuesta, dado que, al no tener el sector la consideración de esencial, el cierre de las jugueterías, así como de las secciones para este tipo de producto en los supermercados, propició que el consumo cayera hasta un 40%. «En aquel momento -indica Pastor-, el impacto no fue excesivamente significativo, porque no era la temporada alta del sector. Ahora, insisto, tendría unas consecuencias nefastas».

Pero los fabricantes no se limitan sólo a las consecuencias económicas, sino que ponen especial énfasis en lo que el cierre de las tiendas supondría para los niños. Diversos estudios realizados en el periodo de confinamiento demuestran que el juego se incrementó de tres a cuatro horas diarias y que, cuando los niños pudieron salir a la calle, un 66% lo hicieron acompañados por sus juguetes. Todo ello sin tener en cuenta la importancia del juego y los juguetes para el desarrollo social, físico y emocional. De ahí que el sector haya remitido cartas a todas las administraciones, tanto las autonómicas como la central, para que al igual que ya ha sucedido en Italia, el juguete sea declarado como esencial, no cierren las tiendas, «y los niños tengan su Navidad», destaca Pastor.

Menos producción

Las empresas ya están notando las consecuencias de la incertidumbre, así como de las restricciones que ya se están registrando en algunos lugares. Este es el caso de Injusa, firma de Ibi dedicada a la fabricación de triciclos y vehículos eléctricos, que ha tenido que reducir la producción en su fábrica debido al confinamiento que afecta en estos momentos a Francia. Así lo señala el director de ventas, Ximo León, quien señala que, «si mejoran las cosas, rectificaremos e incrementaremos de nuevo la actividad». Con todo, la preocupación es evidente, hasta el punto que, añade, «de seguir por el mismo camino, la caída de nuestra facturación podría ser superior al 5% que manejamos en estos momentos».

En parecidos términos se expresa César Bernabeu, gerente de la fábrica de muñecas Berjuan, ubicada en Onil. «Las noticias que surgen todos los días son negativas, y eso se está traduciendo en un recorte de los pedidos», lamenta. Por ello, considera que el reconocimiento del juguete como esencial, «nos ayudaría tanto a nosotros como a las tiendas, porque nos lo jugamos todo en apenas tres semanas. Además, se trata de dar respuesta a una reivindicación que venimos manteniendo desde hace muchos años, puesto que los juguetes son básicos para el desarrollo y la educación de los niños, y ya va siendo hora que se les considere como merecen».

Una campaña a través sólo de los canales digitales sería inviable

La Asociación Española de Fabricantes de Juguetes asegura que una campaña sólo a través de canales digitales sería del todo inviable. A pesar del crecimiento de las compras online -el 38% de las familias compraron juguetes en el confinamiento y el 88% tuvo que hacerlo por internet-, una campaña por esta vía no se podría soportar en España, puesto que según se destaca desde la patronal, ni las plataformas online, ni las estructuras logísticas, ni tampoco el stock disponible, permiten soportar el volumen de compras que se registra en estas fechas.

Los fabricantes recuerdan que existen precedentes históricos de medidas excepcionales para el juguete. Fue en EE UU, cuando en 1942, ante la entrada del país en la Segunda Guerra Mundial y la prohibición de toda actividad productiva no necesaria, se declaró a la industria del juguete como esencial, permitiendo su actividad. Con ello, se preservó el derecho al juego de los niños y se logró una cierta normalidad en sus vidas.

Lo último en INF+

Compartir el artículo

stats