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La compraventa de viviendas cae un 24% y cierra su peor año desde 2015

La provincia registra 28.286 transacciones en 2020 frente a las 37.140 contabilizadas en el ejercicio anterior, según datos del INE - El peso de la clientela extranjera y el impacto de la pandemia en el turismo agudizan el descenso en Alicante

Un edificio en construcción en la ciudad de Alicante.  | RAFA ARJONES

Un edificio en construcción en la ciudad de Alicante. | RAFA ARJONES

Los efectos de la pandemia se dejaron sentir con intensidad en el sector inmobiliario alicantino, que el año pasado cerró su peor ejercicio desde 2015, a pesar de que el gran volumen de operaciones que estaban apalabradas con anterioridad atenuaron parcialmente la caída. De esta forma, según los datos que ayer publicó el Instituto Nacional de Estadística (INE), durante 2020 se formalizaron en la provincia 28.286 transacciones frente a las 37.140 del ejercicio anterior, o, lo que es lo mismo, un descenso de casi un 24%.

Se trata de la mayor caída en porcentaje en un sólo ejercicio desde 2009, cuando en pleno estallido de la burbuja inmobiliaria el mercado se hundió un 26%, y devuelve el negocio a cifras de 2015, cuando se vendieron 26.858 viviendas en la provincia, según la serie histórica que facilita el INE.

El descenso registrado en Alicante es, además, seis puntos superior al desplome que experimentaron las ventas a nivel nacional, lo que está relacionado con el mayor peso de los compradores extranjeros en la Costa Blanca -unos compradores que no pudieron venir, al estar suspendidos los vuelos- y también con el mayor impacto de las crisis económica en la zona, por su dependencia del turismo, el sector más afectado por las restricciones.

Así lo apuntaba ayer Jesualdo Ros, el secretario general de la Asociación Provincial de Promotores (Provia), una organización que la semana pasada reclamaba la creación de un «pasillo sanitario» para permitir que las personas que tuvieran pendiente la firma de una operación inmobiliaria pudieran entrar en la Comunidad. Una petición que atendió el viernes el Consell al incluir las gestiones ante el notario entre los supuestos que permiten saltarse el cierre perimetral, aunque, de momento, solo facilitará la llegada de compradores de otras partes del país, ya que los extranjeros siguen teniendo que cumplir el resto de limitaciones impuestas a nivel nacional y siguen sin tener apenas conexiones aéreas.

Por lo que respecta al mercado local, es la incertidumbre sobre la situación económica lo que atenaza el sector, según explica la presidenta del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria, Marifé Esteso. «Muchos posibles compradores están a la expectativa de ver cómo se resuelve la situación. Lo que está claro es que, si estás en ERTE o no sabes si te van a despedir, no te compras una casa», explica Marifé Esteso.

Tanto los promotores como los API reconocen que el golpe habría sido aún mayor de no ser por las operaciones que ya estaban apalabradas, lo que contuvo la caída. «Muchas de las compraventas que se formalizaron el año pasado son de viviendas que se vendieron sobre plano en 2018», señala Jesualdo Ros.

En cuanto a la distribución por segmentos, el descenso del número de operaciones afectó al conjunto del mercado aunque fue ligeramente mayor en el caso de la segunda mano, que anotó un retroceso del 24,15%, hasta las 23.523 operaciones. Por su parte, se vendieron 4.763 casas de obra nueva, un 22,2% menos.

A pesar de este descenso, la provincia se mantiene a la cabeza entre las que registran un mercado inmobiliario más dinámico, al menos en proporción a su número de habitantes. Así, según los datos facilitados ayer también por el Colegio de Registradores, en 2020 se contabilizaron en Alicante 15,35 operaciones por cada mil residentes, por encima de las 13,93 de Málaga o las 13,11 de Guadalajara. Igualmente, en números absolutos la provincia se mantiene como la tercera con más transacciones, sólo superada por Madrid, con 58.587 viviendas vendidas, y Barcelona, con 44.034.

Por otra parte, los datos de los registradores confirman los cambios de preferencias que está provocando la pandemia, como la mayor demanda de casas unifamiliares. Así, por ejemplo, durante el último trimestre el porcentaje de chalets y bungalows sobre el total de inmuebles vendidos alcanzó su máximo de la serie histórica, que se remonta hasta 2005, al acaparar el 22,5% de todas las transacciones a nivel nacional, dos puntos más que un año atrás, y el 23,7% en la Comunidad.

La cuota de la hipoteca se lleva el 27% del salario

Los datos del Colegio de Registradores reflejan que la hipoteca media solicitada durante el último año en la Comunidad Valenciana fue sensiblemente mayor a la de 2019. En concreto, en el cuarto trimestre del año alcanzó los 100.816 euros frente a los 95.878 de un año atrás. Un aumento que se compensó con la caída del tipo medio inicial de estos préstamos, que pasó del 2,39% al 2,24%.

Esto permitió que la cuota media mensual apenas variara y se mantuviera alrededor de los 457 euros, una cantidad considerablemente más baja que a nivel nacional, donde el importe medio solicitado es de 135.257 euros, y la cuota resultante de 592 euros.

De esta forma, los valencianos que se hipotecan deben destinar al pago del recibo mensual alrededor del 27% de su salario, cuatro puntos menos que la media nacional.

Los datos también reflejan que las hipotecas a tipo fijo siguen ganando cuota de mercado, ante el interés de los bancos por potenciar su contratación. Entre septiembre y diciembre ya sumaron el 59% de las contrataciones formalizadas en la Comunidad.

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