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Las grandes fortunas de la provincia acusan los efectos de la pandemia

Las turbulencias provocadas por el covid en los mercados reducen la rentabilidad de las sicav de los empresarios alicantinos - Los dueños de Pikolinos extinguen su sociedad de inversión y la CNMV da de baja las de Ramón Salvador

Juan Alcaraz, José Navarro, Luis Miñano, Jose Manuel Sirvent, Pedro Giménez Ganga y Ramón Salvador.

Juan Alcaraz, José Navarro, Luis Miñano, Jose Manuel Sirvent, Pedro Giménez Ganga y Ramón Salvador.

Además de los estragos que provocó en la facturación de la mayoría de sus negocios, las grandes fortunas de la provincia también sufrieron los efectos de la pandemia en sus patrimonios personales y, en especial, en sus sicav, las sociedades con las que muchos de ellos canalizan sus ahorros por su ventajosa tributación. Lejos de las rentabilidades de dos dígitos que la mayoría consiguió con este tipo de instrumentos durante el ejercicio anterior, en 2020 los más afortunados se conformaron con ganancias que no alcanzaron ni el 5% -lo más frecuente fue entre el 1% y el 3%- y una parte de ellos acabó, incluso, perdiendo dinero, al no conseguir recuperarse del desplome que sufrieron los mercados en el primer trimestre.

En este sentido, quienes peor lo pasaron fueron aquellos que invirtieron la mayoría de su cartera en el mercado interior, donde no hay que olvidar que el Ibex cerró con un retroceso anual del 15,45%, el peor comportamiento de todo el continente, y que el conjunto de fondos de inversión españoles apenas rentó un 0,7%. Por el contrario, las sicav con mayor peso de acciones y fondos extranjeros fueron las que consiguieron los mejores resultados, gracias a la recuperación de mercados internacionales, como el de Wall Street, que acabó el año con nuevo récord, tras haberse hundido en el primer trimestre.

Quienes mejor lo hicieron fueron los antiguos fundadores de Goldcar y actuales propietarios de Aligrupo, Juan y Pedro Alcaraz, que también son los que acumulan el mayor importe en las sicav que controlan, con 133,4 millones de euros, 3,6 millones más que un año antes, según la información de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). En concreto, la sociedad Marjami 2 alcanzó los 68,5 millones de patrimonio, tras lograr una envidiable rentabilidad -dadas las circunstancias- del 4,23%. Aún así, muy lejos del 9,5% del año anterior. Por su parte, Inversiones Financieras Jupedal sumaba otros 64,8 millones, aunque en este caso la rentabilidad sólo fue del 1,31%.

También lograron ganancias por encima de la media las dos sicav de la familia Navarro Pertusa, propietaria de la firma de calzado Gioseppo, que acumulaban casi 9,4 millones de euros al cierre del año pasado, de acuerdo con los balances remitidos a la CNMV. En concreto, Nice Day Investment anotó una rentabilidad acumulada en 2020 del 3,9%, mientras que Tabaya Inversiones contabilizó un 2,9%, y eso a pesar de que en ambos casos registraron cuantiosas pérdidas en el primer trimestre. Al igual que los Alcaraz, las sociedades controladas por los Navarro Pertusa destinan la mayor parte de su dinero a la compra de bonos y fondos de inversión extranjeros.

Entre las que cerraron en positivo también destacan las sociedades de los industriales Albero Valls: Inversiones Midmar, que declaraba un patrimonio de 3,1 millones en diciembre, tras ganar un 2,23%; y Panicarmat Capital, que contabilizaba otros 3,58 millones y un 1,54% de rentabilidad anual. Del mismo modo, el que fuera fundador de la compañía de alquiler de helicópteros para emergencias Inaer -la actual Babcock-, Luis Miñano, consiguió un 2,96% a través de Drip Inver, y una cantidad mucho más modesta, un 0,09%, con Hermigo Investment. Entre ambas sociedades acumulan 6,3 millones de euros.

En rojo

Por su parte, entre los empresarios que no lograron esquivar las pérdidas con su sicav está la familia Sirvent, de turrones El Lobo y 1880. A pesar de la remontada que inició en el segundo trimestre del año, Salvia de Inversiones cerró el ejercicio con una rentabilidad negativa del 0,73%, lo que dejó su patrimonio en 5,57 millones.

Mucho peor les fue a los Giménez Ganga, la familia fundadora de la firma homónima de fabricación de persianas, que vio esfumarse hasta el 11,3% del importe que manejaba Finhegim al inicio del año y un 13,39% del que tenía Jebasa Capital, las dos sociedades que controlan los distintos miembros del clan. Aún así, el patrimonio conjunto de ambas firmas roza los 10,3 millones.

No obstante, quienes vieron los números rojos más abultados en las sociedades que manejan fueron los Serrano Aznar: Azsevi Inversiones cerró 2020 con una rentabilidad negativa del -13,99%; Cisevi, con un -16,31%; y Marvikum, con un -16,9%. En total, estas sicav sumaban 16,6 millones de patrimonio. Tanto las anteriores como las controladas por la familia ilicitana destinan más del 70% de su cartera a inversiones en el mercado español.

Cambios regulatorios

Los datos de la CNMV también reflejan la desaparición de algunas sicav de empresarios de la provincia. Así, los propietarios de Pikolinos han extinguido voluntaria y definitivamente Syriane Capital, que a su vez había absorbido ya la otra sociedad que controlaba la familia, Fly Robin, de la misma forma que hace unos años hiciera el fundador de Panama Jack.

En el caso de Inversiones Coridith y Alicante Capital, que controlaba el polémico constructor Ramón Salvador, fue el propio supervisor quien dio de baja las sicav al incumplir con el número mínimo de accionistas. La normativa exige que estas sociedades cuenten al menos con un centenar de titulares, aunque en la práctica suele haber uno que tiene la inmensa mayoría de los títulos, y otros que tienen una participación muy minoritaria, a los que se conoce en el argot como «mariachis». De esta forma, el accionista mayoritario puede manejar a su antojo las inversiones que realiza la sociedad, por la que solo tributa un 1%, mientras no retire el dinero. Precisamente, para evitar esto, el Gobierno ha introducido en el proyecto de ley de lucha contra el fraude la exigencia de que cada uno de los accionistas aporte un mínimo de 2.500 euros.

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