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La incertidumbre sobre los aranceles de EE UU deja en el aire también la temporada de 2022 del calzado

Las marcas alertan de que la posible subida del gravamen les impide comercializar la nueva campaña - Stuart Weitzman advierte de que podría verse obligado a fabricar en Asia

La última edición de Futurmoda, en IFA, justo unos días antes de que se decretara el confinamiento por la pandemia.  | ANTONIO AMORÓS

La última edición de Futurmoda, en IFA, justo unos días antes de que se decretara el confinamiento por la pandemia. | ANTONIO AMORÓS

El reloj no deja de correr y, cada día que pasa, las consecuencias de la posible subida de aranceles al calzado español en Estados Unidos son más graves. Si primero fueron las empresas que producen para terceros las que alertaron de que los distribuidores norteamericanos estaban dejando en suspenso los pedidos para los próximos meses, ahora son los fabricantes de marca propia -principalmente de gama alta- los que advierten de que podrían perder los ingresos del próximo año, si el problema no se soluciona en las próximas semanas.

Un problema que, como recuerdan desde la principal patronal del sector, FICE, nada tiene que ver con el negocio zapatero, ya que la posible subida del gravamen de hasta 25 puntos es la respuesta del Gobierno norteamericano a la aprobación de la denominada Tasa Google, con la que se gravará a las multinacionales tecnológicas en España.

«El mes de junio es fundamental para nosotros, porque es cuando iniciamos la precomercialización de la campaña de primavera-verano del próximo año, la más importante para el sector. Pero ahora mismo no podemos vender porque no podemos arriesgarnos a firmar un contrato, y que luego tengamos que pagar los aranceles», explica Mila García, la presidenta de la firma eldense Pedro García. La empresaria no oculta su angustia. La compañía destina casi el 65% de su producción al mercado estadounidense y los estudios de mercado que han realizado evidencian que una subida de 25% en los aranceles los dejaría fuera de la competencia, porque también repercutiría en las comisiones que pagan a los intermediarios y el resto de gastos en este país. Así, uno de sus pares pasaría de costar 550 dólares en las tiendas a más de 850, según sus cálculos.

«Es inasumible», asegura García, que señala que la imposición amenaza la viabilidad de una empresa casi centenaria. «No sabemos qué haremos, estamos analizando todas las alternativas, pero vemos el futuro muy difícil si en las próximas semanas no hay algún pronunciamiento del Gobierno que frene el proceso en Estados Unidos», señala la empresaria.

Es la principal petición de los empresarios, que el Ejecutivo de Pedro Sánchez se avenga a dejar en suspenso la Tasa Google hasta que haya un acuerdo a nivel internacional en el seno de la OCDE, ahora que la nueva Administración norteamericana de Joe Biden parece proclive a negociar, apunta la presidenta de FICE, Marián Cano. «Pero deben entender que es muy urgente que se actúe pronto, porque en unas semanas el daño puede ser terrible», recalca Cano.

Lo cierto es que la preocupación es más que evidente en cualquier empresa con la que se contacte. En Joan Josef, que destina el 90% del calzado que produce a Estados Unidos, han optado por mantener los planes de fabricación, confiando en que haya una solución, pero reconocen que la situación «no pinta bien», según su apoderado, Javier Egido.

Mientras, en empresas que ya han sufrido cancelaciones, como Manufacturas Newman, empiezan a realizar cálculos para cuando finalicen los pedidos que tiene en marcha. «Estados Unidos supone el 35% de nuestra producción, si no se reactivan los contratos, habrá que tomar decisiones», alerta su propietario Manuel Ruiz, con 300 trabajadores a su cargo.

A todo ello hay que sumar la repercusión que esta incertidumbre también tiene en el sector de los componentes que, además, está sufriendo incrementos de costes de más del 50% en las materias primas por la escasez derivada de los meses de paralización por el covid, como alerta el presidente de la patronal AEC, Manuel Román. Así, el portavoz empresarial alerta de que algunas firmas pueden verse con dificultades para conseguir suministros cuando reactiven la producción.

Audiencias

Mientras, en Estados Unidos continúa el proceso de la US Trade Representative -la agencia encargada de la política comercial del país- en la que investiga la implantación en diversos países de la denominada Tasa Google, entre ellos España. Un proceso que es el que puede acabar con la imposición de los aranceles al calzado y otros productos, en represalia por los tributos que pagarán la multinacionales norteamericanas.

Tras el periodo de alegaciones, ayer arrancaron las audiencias públicas, en las que han solicitado participar diversas patronales norteamericanas del sector zapatero y el comercio, que se oponen a la subida de aranceles. El día 6 empezarán las audiencias para el caso concreto de España, en la que ha pedido participar la multinacional del lujo Stuart Weitzman, que mantiene su principal centro de aprovisionamiento en la provincia de Alicante. En los escritos que ha remitido al organismo estadounidense, la compañía alerta de que la subida le perjudica, ya que le pone en desventaja frente a las firmas de lujo que fabrican en Italia, donde el calzado de mujer no se ve afectado por los aranceles, que sí afectarán a otros productos en este país. Así, la firma alerta de que deberá marcharse a Asia a fabricar para mantener su competitividad, aunque recalca la dificultad para encontrar en esta zona productores con la calidad de los españoles, y avisa de las consecuencias para su negocio y sus trabajadores en Estados Unidos. Se espera que la resolución de las investigaciones de la Administración norteamericana finalicen en junio.

Frente común de empresarios y sindicatos para pedir al Gobierno que actúe

La Federación de Industriales del Calzado de España (FICE) ha reiterado su solicitud para reunirse con los responsables del Ministerio de Economía, que dirige Nadia Calviño, y con la titular de Hacienda, María Jesús Montero, para trasladarles la gravedad de la situación y solicitar que se deje en suspenso la Tasa Google, a la espera de un acuerdo internacional. Una decisión que frenaría la posible imposición de aranceles en el que es el mayor mercado para el sector, fuera de la UE. En esta ocasión, la solicitud también la firman la Asociación Española de Componentes del Calzado y los sindicatos UGT y CC OO, que comparten la preocupación por los efectos en el empleo de la pérdidas del mercado americano.

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