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Y esto, ¿dónde lo guardo?

Y esto, ¿dónde loguardo?

Y esto, ¿dónde loguardo?

La bicicleta de montaña, cajas llenas de ropa, pilas de libros, la antigua videoconsola... Y así, hasta completar una infinita lista de objetos comunes que llevan a una gran cantidad de ciudadanos a preguntarse: «Y esto, ¿dónde lo guardo?». Para dar respuesta a esta cuestión, cada vez ganan más protagonismo los trasteros de alquiler. Espacios que se pueden contratar pagando una mensualidad y que suponen un desahogo para las viviendas más abarrotadas.

«La gente que vive en edificios sin trasteros siempre ha envidiado a los que en sus casas de nueva promoción le incluyen un trastero en el precio. Ahora, los residentes empiezan a ver centros de trasteros próximos a sus casas y no dudan en informarse y contratar estos espacios», explica Jacobo Ortega, socio director de Rigma y socio fundador de Xtrabox. Los datos le dan la razón, ya que según la Asociación Española de Self Storage (AESS) el sector crece a un ritmo superior al 15% cada año.

Sin embargo, a pesar de tener un crecimiento de doble dígito, el self storage (como se conoce de forma internacional) no es un sector emergente en España. O por lo menos así lo aseguran desde AESS al explicar que es «un sector consolidado, con un crecimiento constante desde hace años y expectativas de crecimiento a futuro». Tanto es así que España es el tercer país de Europa en número de centros por detrás del Reino Unido y Francia.

Según el último Informe de AESS, en España hay más de 470 centros identificados gestionados por 250 empresas diferentes y ubicados en más 150 ciudades. A pesar de esta abultada cifra, solo son unas pocas empresas las que operan a nivel nacional. De hecho, el 74% de los operadores solo dispone de un centro, mientras que las que cuentan con cuatro centros o más representan el 7,7%. Entre estas últimas destaca en popularidad Bluespace que cuenta con 49 centros entre Barcelona, Madrid, Valencia y Bilbao. Los planes de futuro a cinco años de esta compañía pasan por aumentar esta cifra hasta alcanzar la centena de espacios. También cuenta con gran relevancia Homebox que tiene 9.700 trasteros en España con una ocupación del 85%. Por su parte, Necesito un trastero es la empresa de self storage con más delegaciones en España, mientras que Box2box dispone de más de 2.000 clientes.

Pero, ¿cuánto cuesta guardar las pertenencias en uno de estos trasteros? Desde la AESS explican que los precios varían bastante según la ubicación (ciudad, barrio), tamaño del trastero, el nivel de instalaciones, servicios prestados, etc. No obstante, tras destacar la subida de precio experimentada en los últimos años, Ortega cifra en una media de 25-30 euros el metro cuadrado (m2) neto alquilable de trastero en España. También, Ortega confirma que «existen diferencias de hasta un 50% en los precios de las zonas céntricas y la periferia».

Desde Homebox reconocen que en el centro de las ciudades sus precios se mueven entorno a los 35€/m2, mientras que en las áreas metropolitanas baja a 22 €/m2. En la misma línea se encuentra Necesito un trastero, que plantea una horquilla de 15 a 40 €/m2 dependiendo de la zona donde se ubique su trastero. Algo por encima de la media está Bluespace, con espacios a partir de los 35 €/m2. En este sentido, el punto discordante lo plantea Box2box: por su modelo de negocio, esta empresa no cuenta con espacios en el centro de las ciudades, lo que le permite bajar su precio hasta los 20 €/m2 de media. El valor añadido de esta empresa radica en la recogida a domicilio de los enseres. «Nuestros clientes no tienen que desplazarse en ningún momento a nuestras instalaciones, nosotros recogemos, almacenamos y devolvemos todo al domicilio que deseen. Nuestras instalaciones están hacia las afueras, lo que hace que podamos ofrecer precios más competitivos», explican desde Box2box.

Respecto al tamaño, como norma general el volumen más pequeño que ofrece cada compañía es de un metro cuadrado. El tamaño máximo ofertado varía. Bluespace cuenta con el trastero más grande de los analizados (200m2). En la parte opuesta de la tabla está Box2box con un tamaño máximo ofertado de 35 m2.

Consumismo vs precariedad

En cuanto al motivo por el cual los trasteros están viviendo esta época dorada, los expertos plantean varias posibilidades. Por una parte, apuntan al aumento del precio de la vivienda en el centro de la ciudades como el principal desencadenante, lo que provoca que los ciudadanos se vean muchas veces forzados a vivir en casas más pequeñas de las que en realidad necesitan y, en consecuencia, tengan que alquilar trasteros par compensar esa falta de metros cuadrados. «Ante la menor capacidad adquisitiva por parte de la demanda, sobre todo en los jóvenes, al final comprarse una vivienda más pequeña y luego usar un trastero es una opción recurrente», explica Ferran Font, portavoz en Pisos.com.

A su vez, Ortega apunta al «consumismo desmedido» como factor con mucho más peso. «El cliente tipo es de un nivel adquisitivo medio-alto , con aficiones deportivas y con pocas cargas familiares que se puede permitir alquilar un espacio al que dedica unos 100 euros al mes. Un cliente al que le gusta comprar, o bien no le gusta deshacerse de lo que no usa», comenta.

Por último, Font señala otra posible explicación al asegurar que la pandemia y el teletrabajo han provocado que las personas demanden más espacio para delimitar en sus viviendas su vida personal de la profesional.

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