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El fabricante de toldos Gaviota Simbac se impone al covid gracias al «efecto refugio»

El acondicionamiento de los espacios exteriores de las casas para sobrellevar las restricciones de la pandemia benefician a la firma sajeña

Las instalaciones del fabricante de toldos y cerramientos Gaviota Simbac en Sax. | ÁXEL ÁLVAREZ

Las instalaciones del fabricante de toldos y cerramientos Gaviota Simbac en Sax. | ÁXEL ÁLVAREZ

Cuando se produjo la eclosión del covid en marzo del año pasado, los responsables del fabricante de toldos, pérgolas y cerramientos Gaviota Simbac vieron truncada la buena marcha con la que se había iniciado 2020, tras el crecimiento que había experimentado su negocio en buena parte de los países en los que opera. La paralización de la actividad y los confinamientos decretados en todo el mundo no auguraban nada bueno.

Sin embargo, cuando, a las pocas semanas, las restricciones empezaron a levantarse en los primeros países del norte de Europa los directivos de la firma rápidamente detectaron que algo había cambiado. Las familias estaban apostando por mejorar sus hogares y, en especial, los espacios al aire libre de que disponían, con la vista puesta en que la situación pudiera volver a empeorar. Es lo que la firma denomina el «efecto refugio» y que sus responsables pensaron que se reproduciría en todos los mercados en que la compañía está presente.

Fue entoces cuando los directivos de la firma decidieron apostar por una estrategia arriesgada y optaron por poner la maquinaria a toda marcha para producir lo máximo posible y disponer de las existencias suficientes para atender el previsible aumento de demanda de sus productos que se iba a registrar en el segundo semestre del año. No se equivocaron y, con ello, consiguieron que la empresa no sólo consiguiera igualar las cifras del año anterior, a pesar del parón de la primavera, sino que incluso la mejoraron ligeramente.

Así lo explican los propios responsables de la compañía en las cuentas consolidadas que el grupo ha depositado en el Registro Mercantil, y que arrojan una cifra de negocio de 107,5 millones de euros, un 1,2% más que el ejercicio anterior. Una mejora que también se trasladó a los resultados, con unos beneficios que alcanzaron los 4,75 millones de euros, casi un 3% más, de acuerdo con las mismas fuentes.

Además, desde la firma sajeña aseguran que el auge del acondicionamiento de espacios exteriores se está manteniendo a lo largo de este 2021 y no prevén que se produzca un cambio de tendencia, al menos hasta el próximo año. Así, confían en que este ejercicio se produzca «un fuerte crecimiento en ventas», según explican en el informe de gestión.

Por destinos, el año pasado la compañía facturó 79,2 millones de euros en el mercado europeo, con un incremento del 9,3%, mientras que vio reducidas sus ventas en el resto del mundo, desde los 33,8 hasta los 28 millones de euros. En total, los productos de Gaviota Simbac están presentes en 75 países, y la firma tiene filiales o delegaciones directas en 15 de ellos. A 31 de diciembre la compañía contaba con 678 empleados -27 más que el año anterior-, de los que más de un 40% trabajan en el extranjero, en alguna de estas filiales.

En cuanto a los movimientos societarios dentro del grupo de la familia Guillén, Gaviota creó una nueva filial para Canarias, mientras que decidió liquidar la que tenía en Perú. Además, inyectó capital en Costa Rica y en Brasil, y firmó una carta de intenciones para vender su participación en Gaviota Simbac América, Gaviota Caribe y Gaviota Glass and Aluminium Solutions por importe de 1,5 millones de dólares.

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