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Extrusax confía en el tirón del coche eléctrico para aumentar su producción

El fabricante de aluminio extruido participado por la familia Giménez Ganga mejora su beneficio un 32% y amplía sus instalaciones en Sax

Las instalaciones de la firma sajeña Extrusax. | INFORMACIÓN

Las instalaciones de la firma sajeña Extrusax. | INFORMACIÓN

El impulso de la movilidad eléctrica va a suponer una importante oportunidad para los productores de aluminio, que confían en que la necesidad de rebajar el peso de los vehículos o la utilización de disipadores de calor se traslade en un aumento de la demanda de este metal. Unas perspectivas que están llevando a muchos de ellos a tomar posiciones. Es el caso de Extrusax, la firma que en 2006 creó el fabricante de persianas Giménez Ganga junto a un grupo de socios, y que ha puesto en marcha un plan de expansión de sus instalaciones con el que pretende incrementar su capacidad un 25% para hacer frente, entre otras, a esta nueva demanda.

Así lo recogen los responsables de la firma en las cuentas anuales que la compañía ha depositado en el Registro Mercantil y que reflejan un importante aumento de sus beneficios en 2020, a pesar de que la caída en la cotización del aluminio provocó un ligero descenso de su facturación.

En concreto, la compañía cerró el pasado ejercicio con una cifra de negocio de 89,9 millones de euros, un 4% menos, debido al descenso que sufrió el precio del metal. Sin embargo, como se señala en el informe de gestión, las ventas en unidades fueron prácticamente las mismas del año anterior, ya que la actividad de la firma se benefició, entre otros, del auge de la construcción y de las reformas que siguió al confinamiento.

En este sentido, la fabricación de productos para la obra -la firma produce desde perfiles para ventanas hasta placas para recubrir las fachadas o falsos techos- representaron el 45% de los ingresos, por delante del 25% de las piezas para la industria, de acuerdo con las mismas fuentes. Señales de tráfico, perfiles para placas solares, piezas para electrónica o para la fabricación de muebles, son otros de los productos que salen de la factoría.

La caída de los costes de aprovisionamiento fue mayor al descenso de los ingresos derivado de la menor cotización del aluminio, lo que permitió a la compañía incrementar un 32,6% su resultado final, que, de esta forma, alcanzó los 4,1 millones de euros, según las mismas fuentes.

En cuanto a los planes de futuro, la propia compañía asegura en su informe que la pandemia ha dejado patente que «el aluminio es el metal del futuro, imprescindible para la economía circular y el desarrollo industrial sostenible», y recalca los nuevos usos que se le está dando en diversos sectores. Entre ellos destaca especialmente el de la fabricación de piezas para vehículos eléctricos. Ante estas perspectivas, la firma ha lanzado un plan en el que invertirá 10 millones para ampliar un 25% su capacidad de producción en cuatro años. De hecho, la firma ya trabaja en la ampliación de su planta de Sax, una de las dos que posee. La segunda está en Alcantarilla, en Murcia.

Presencia internacional

Creada en 2006, Extrusax destina la mayor parte de su producción al mercado exterior, que aporta casi un 70% de su cifra de negocio. Entre sus principales destinos se encuentran Alemania, Francia, Italia, Bélgica, Holanda, Portugal, Suecia o Dinamarca. También tiene una importante presencia en Reino Unido, donde la firma sajeña asegura que no se ha visto afectada por las consecuencias del Brexit.

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