Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La pandemia pasa factura al grupo Poseidón y retrasa su nuevo hotel en Benidorm

La cadena de Pere Joan Devesa reduce su facturación un 74% debido al cierre de los establecimientos por las restricciones para frenar el covid

El hotel Poseidón Playa de Benidorm, en imagen de archivo. | DAVID REVENGA

Las primeras cuentas empresariales que empiezan a conocerse dejan bien claro el enorme impacto que la pandemia ha tenido en el sector turístico de la provincia, por si todavía cabía alguna duda. El prolongado cierre de los establecimientos y la ausencia de turistas por las restricciones para frenar la pandemia han hundido la facturación y han llevado a números rojos a muchos establecimientos hoteleros que, además, se han visto obligados a posponer los proyectos de expansión que tenían en marcha.

Es lo que le ha ocurrido a Hoteles Devesa SLU, más conocida por su marca comercial Hoteles Poseidón, que ha decidido retrasar hasta 2023 el inicio del nuevo establecimiento que tenía previsto construir el año pasado en Benidorm, en el solar que se ubica junto al actual Poseidón Playa. Así lo confirmó ayer el presidente de la cadena, Pere Joan Devesa, que confía en que para esa fecha el negocio turístico haya podido recuperarse de los estragos causados por el covid.

En el caso de la cadena que preside, la pandemia provocó el año pasado una caída del 74% de su cifra de facturación, que pasó de los 32,1 millones de 2019 a poco más de 8,3 millones en 2020, de acuerdo con los balances que la propia compañía ha depositado en el Registro Mercantil. «La evolución en el arranque del año era buena, pero con la llegada del covid hubo que cerrarlo todo», recordaba ayer el empresario.

La llegada del verano permitió la reapertura con ciertas restricciones pero la temporada duró menos de lo esperado con la llegada de la nueva ola que, a partir de septiembre, obligó a dar marcha atrás con la desescalada. En algunos casos, como el hotel que la cadena tiene en La Manga, ni siquiera llegaron a abrir sus puertas en temporada alta ante la incertidumbre que existía.

La falta de ingresos provocó que la cadena se viera abocada a los números rojos y finalizó el ejercicio con unas pérdidas de 3,4 millones, frente a los beneficios de 2,5 millones de euros de 2019, de acuerdo con las mismas fuentes. «El año pasado no pudimos acompasar el recorte de facturación al ajuste de gastos necesarios porque todo fue muy precipitado, pero este año confiamos en cerrar ya sin pérdidas porque sí hemos podido tomar medidas», señaló el también expresidente de la patronal hotelera Hosbec.

De momento, la cadena ha podido asumir el golpe sin excesivos problemas, aunque la situación sí le ha llevado a retrasar los planes que tenía para la construcción de un nuevo establecimiento en Benidorm. Un nuevo edificio con cerca de 300 habitaciones que esta previsto iniciar el año pasado en una parcela contigua al Poseidón Playa, con el que hubiera constituido un resort. Ahora la previsión es construirlo en 2023, cuando la compañía calcula que se habrán recuperado las cifras de ocupación y facturación de antes de la pandemia.

La cadena gestiona en estos momentos tres hoteles en Benidorm -Poseidón, Poseidón Palace y Poseidón Playa-, además, explota en régimen de propietaria el Hotel Playas de Guardamar y en 2016 sumó el Hotel Playas de Torrevieja y el Hotel Spa Poseidón La Manga, en el Mar Menor. La plantilla media del grupo se redujo de 377 a 272 trabajadores, por la menor contratación de eventuales al estar los hoteles cerrados.

Lo último en INF+

Compartir el artículo

stats