Existe una serie de parámetros, como la edad, la renta de cada individuo, su estilo de vida, la salud financiera del hogar, los proyectos vitales y, no menos importante, la cultura de ahorro, que influyen directamente en si una persona es buena ahorradora.

Ello pone sobre la mesa la capacidad de ahorro que posee cada uno y con qué alternativas cuenta para rentabilizar sus ahorros. Para analizar estas cuestiones Ramón Satorra , director comercial de Red Territorial Este de Banco Sabadell, participó en Información TV en el tercer encuentro del ciclo Finanzas Domésticas de Banco Sabadell en el que explicó las claves más importantes que el ahorrador debe tener en cuenta a la hora de convertirse en inversor, así cómo los productos financieros más rentable en la actualidad.

Como punto de partida, Satorra destacó que «lo deseable sería que un porcentaje de los ingresos mensuales se destinara directamente al ahorro acorde a la capacidad de cada uno». Muchas veces ocurre que la persona «dice que ahorra lo que le sobra, pero bajo esa premisa hay meses que habrá ahorro y otras no. Hay gente que tiene una capacidad innata de planificación, de perseverancia y de no perder el objetivo de vista», explicó el experto en respuesta a la pregunta formulada por el director del Club INFORMACIÓN, Toni Cabot, sobre cuál es el perfil del ahorrador español.

Sin embargo, la capacidad de ahorro de las familias se ha visto influenciada tras la última etapa de crisis sanitaria que se ha vivido a causa del covid-19. A este respecto, Ramón Satorra apuntó que «2020 ha sido el año en el que el ahorro de las familias españolas más ha crecido, y esto se debe, en primer lugar, al ahorro forzoso por el confinamiento. Por otro lado se da un hecho muy particular que no ocurre igual en todas las zonas. Culturalmente, los españoles, en época de bonanza, reaccionamos aumentando el gasto en lugar de ahorrar para cuando vengan tiempos peores, y, por el contrario, en épocas de adversidad económica ahorramos, lo que causa que se deprima más aún la economía».

¿En qué podemos invertir?

Ramón Satorra puso en contexto a los oyentes al explicar que «tradicionalmente en España, una parte importante del ahorro se ha dedicado a la primera vivienda; y en segundo término, el ahorro ha sido en crear negocios, de forma que aquello que perduraban en el tiempo, ha generaban una rentabilidad, y además ha servido de sustento para la familia».

Toni Cabot, director del Club INFORMACIÓN, y Ramón Satorra, Director Comercial de Red Territorial Este de Banco Sabadell.

Y como tercera opción, el experto resaltó los productos financieros tradicionales en nuestro entorno, los depósitos a plazo fijo. «Este ha sido el producto por excelencia en España, cuando los tipos de interés eran altos. Pero desde hace unos 5 años los tipos de interés son cero o negativos y los depósitos a plazo fijo, que siempre se ha destinado al ahorro, ya no rinden».

«Ante esta realidad» - recomienda Satorra - «habrá que plantearse, como ahorrador, dónde invierto para obtener una rentabilidad, y dado que los depósitos en las cuentas no rinden nada, el ahorrador tendrá que transitar hacia el camino de la inversión: eso significa que deberá destinar una parte de ese ahorro a productos que incorporen un riesgo».

Pasar de ser ahorrador a ser inversor

El ahorrador debe ser consciente de la realidad financiera que le rodea y por ello saber que «actualmente no hay ningún producto sin riesgo que aporte rentabilidad». De esta forma, las claves dadas por Ramón Satorra para convertirse en un inversor son asumir que sin riesgo no hay rentabilidad y tener en cuenta el coste directo por comisiones, por inflación y el coste de oportunidades por no invertir.

«Una vez asumida esta situación, el ahorrador debe partir en dos el dinero fruto de su trabajo o actividad y destinarlo, una parte, a imprevistos o situaciones de emergencia, por tanto un dinero del que pueda disponer de forma inmediata; y otra parte destinarla a inversiones», indica el experto de Banco Sabadell, a lo que a continuación planteó una cuestión que debe hacerse todo aquel que desee invertir: ¿qué rentabilidad espero? Y por consecuencia, ¿qué riesgo quiero asumir y durante cuánto plazo quiero tener inmovilizado ese dinero que quiero rentabilizar?

«Si estos tres puntos están bien definidos, se podrá saber a qué producto financiero me puedo dirigir. Un inversor que no quiera asumir mucho riesgo y que además no quiere tener comprometido durante mucho tiempo ese dinero será un inversor que tendrá una pequeña rentabilidad pero seguro que gana en seguridad, hay poco riesgo. De lo contrario, el inversor que sí quiere acceder a una mayor rentabilidad deberá asumir más riesgo», explicó Ramón Satorra.

Ramón Satorra explicó en su intervención cuál es el panorama financiero actual.

Una vez situados en el rol de inversores, el planteamiento que Toni Cabot realizó sobre qué aspectos se deben considerar para invertir en productos financieros, volvió a poner sobre la mesa las dos caras de una misma moneda: el riesgo y la rentabilidad.

«Para invertir también hay que diversificar e invertir en varios productos financieros y varios mercados. Esto es una forma de atenuar el riesgo y buscar la máxima rentabilidad posible», aclaró el experto de Sabadell, quien aconsejó que se debe ser paciente a la hora de invertir, ya que el mercado oscila según la época que atraviese en ese momento.

Así mismo, otro factor es la constancia. «Nadie sabe cuál es el mejor momento para invertir, por eso se recomienda no depositar todo el ahorro destinado a invertir de golpe, si no que inviertan una parte del ahorro y vayan haciendo aportaciones periódicas, lo cual ayuda al hábito de generar un ahorro constante, a suavizar las curvas y a seguir aumentando esa cantidad de dinero invertida», comentó Ramón Satorra.

Cuidar las emociones es otro de los aspectos que los inversores deben tener en cuenta para no dejarse llevar por impulsos. «No es nada recomendable tener una estrategia de inversión basada en corazonadas, no funcionan nada. Las emociones deben estar lejos de los mercados financieros. Antes de invertir debemos hacer un análisis profundo para saber si con mi perfil puedo asumir este riesgo o no», matiza el experto.

Finalmente, para tener las ideas más ordenadas y evitar caer en posibles errores por no haber analizado bien la situación, recomendó buscar el asesoramiento experto, como es el caso del socio gestor en fondos de inversión que dispone Banco Sabadell, la multinacional Amundi, el mayor gestor de fondos de inversión de Europa por activos gestionados y con gran experiencia durante años en criterios ESG, lo que le otorga un valor añadido.

¿Qué ventajas tienen los fondos de inversión?

Se trata de un producto financiero que permite a una multitud de inversores acceder a mercados en condiciones muy favorables. Una de sus cualidad es que funciona de una forma muy sencilla: «un inversor entrega a un gestor una cantidad de dinero para que la gestione a cambio de una comisión. Ese gestor acumulará el dinero del inversor al dinero que otros inversores le han dado y con una estrategia de inversión definida va a realizar análisis y operaciones financieras de compra y venta buscando la mejor rentabilidad posible», explica Ramón Satorra. «Una estrategia definida se refleja en que el gestor nos diga en qué y dónde va a invertir», apunta.

La rentabilidad es el objetivo del gestor, de forma que lo que este acumule con la gestión de esa cantidad de dinero se repartirá proporcionalmente a los inversores en función de la cantidad que hayan depositado.

En los fondos de inversión existe una gestión profesional basada en a análisis y criterios puramente racionales.

Cabe destacar que los fondos de inversión tienen unas características que permiten cumplir todo lo necesario, y que es conveniente, en una inversión. Así, uno de los principales aspectos es que existe una gestión profesional atendiendo a análisis y criterios puramente racionales, respetando la estrategia definida. «Ganamos en profesionalidad y diversificación. Los gestores podrán invertir en diferentes activos, ya que a título particular sería muy costoso y difícil de acceder», indicó responsable del Sabadell.

Por otro lado, los fondos de inversión son totalmente líquidos: siempre que el inversor venda las participaciones de un fondo y las invierta inmediatamente en otro, las plusvalías que hubiera tenido en el primero no tributan. «Se puede estar toda una vida traspasando de fondo a fondo y no tributar nunca, de esta forma se estaría difiriendo la tributación. El día que se deje de invertir en fondos y se utilice la rentabilidad para abonarlo en la cuenta bancaria o en comprar cualquier cosa sí que habrá que tributar. Dispone de flexibilidad fiscal».

La transparencia es otra de las características de los fondos de inversión, referida tanto a la sociedad que gestiona el dinero de esos inversores como a la sociedad que lo comercializa, pues ambas deben rendir cuentas constantemente a todos los inversores que han puesto el dinero en el fondo. Así mismo la seguridad es muy elevada, ya que se manipulan productos absolutamente regulados y auditados.

Además, este producto financiero es una inversión socialmente responsable, al incorpora criterios Ambientales (gestión del agua o biodiversidad), Sociales (igualdad y derechos humanos) y de Buen Gobierno (negocios éticos) (ASG) en la toma de decisiones de inversión. Con ello, han conseguido ser pioneros en buscar mercados financieros que obtengan rentabilidad para los inversores y, a su vez, sean responsables con acciones éticas y socialmente responsables, obteniendo mejores rendimientos.

¿Dónde invertir para rentabilizar nuestros ahorros?

El último encuentro del ciclo Finanzas Domésticas, organizado por INFORMACIÓN y Banco Sabadell, llamado «Medios de pago y seguridad. Compras en comercios con tarjetas y en Internet», se celebrará el 12 de noviembre.