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La pandemia triplica la cifra de familias con carencias materiales en las zonas turísticas

Las Marinas y la Vega Baja concentran el mayor porcentaje de toda la Comunidad Valenciana de hogares con problemas para pagar los recibos o afrontar gastos imprevistos - Las zonas industriales del interior presentan las tasas menos elevadas

Un grupo de personas guarda cola en una despena solidaria en Alicante. | ALEX DOMÍNGUEZ

A pesar del escudo social lanzado por el Gobierno, la paralización de la actividad y el shock provocado por la pandemia agravaron considerablemente los problemas económicos de los hogares más vulnerables, los que dependían de un empleo estacional o precario, lo que repercutió especialmente en aquellas zonas más dependientes del turismo. De esta forma, aunque el aumento del porcentaje de hogares que sufren carencias materiales ha sido generalizado, son las comarcas costeras las que se han llevado la peor parte, con prácticamente el triple de familias en esta situación que antes de la llegada del covid.

Así lo revela el último estudio sobre Indicadores de pobreza y condiciones de vida a nivel subregional que ha elaborado el Portal Estadísticos de la Generalitat Valenciana, y que señala que la Marina Alta, la Vega Baja y la Marina Baixa son las comarcas de la autonomía con más población en apuros económicos.

En concreto, junto a los indicadores de riesgo de pobreza y exclusión -que han quedado desfasados, ya que se basan en los ingresos del año 2019-, el estudio también analiza mediante encuesta el porcentaje de población que sufre carencias materiales severas. Una situación que se produce cuando el entrevistado suma al menos tres problemas graves, como tener retrasos en el pago de recibos básicos, como el alquiler o la hipoteca; no poder mantener la casa a una temperatura adecuada; no tener capacidad para afrontar gastos imprevistos; carecer de ingresos suficientes para comer carne o pescado al menos cada dos días; no poder permitirse una semana de vacaciones anuales; o no poder disponer de un coche, una lavadora o algún otro electrodoméstico básico.

La crisis provocada por el covid ha llevado a que la cifra de hogares en esta situación haya pasado del 4,8% al 11,5% en toda la Comunidad Valenciana, un porcentaje que se eleva al 13,7% en el caso de Alicante, la demarcación con las peores ratios.

Sin embargo, dentro de la propia provincia existen notables diferencias. Así, mientras que las zonas industriales del interior presentan una situación mejor que la media autonómica -en l’Alcoià sólo el 8,7% de los hogares sufren apuros económicos; en el Medio Vinalopó, el 9,4%; en el Alto Vinalopó, el 9,8%; y en el Bajo Vinalopó, un 10,9%-, en las comarcas costeras y, por tanto, con mayor peso del turismo la situación se desboca.

El caso más llamativo es el de la Marina Alta, donde las familias con carencias materiales severas pasan del 6,7% al 18,3%, lo que significa que prácticamente uno de cada cinco residentes de la comarca atraviesa por una situación más que delicada. En la Vega Baja el porcentaje pasa del 6,8% al 17,5%; y en la Marina Baixa, del 5,5% al 16,5%. L’Alacantí se queda en una situación intermedia, con un 13,2% de su población con problemas económicos.

«La falta de turistas y, sobre todo, el hecho de que muchos residentes extranjeros y de otras autonomías se quedaran en sus ciudades de origen a pasar la pandemia ha sido fatal para toda la economía de estas zonas, no sólo para el sector turístico», señala la catedrática de Análisis Económico Aplicado de la Universidad de Alicante Paloma Taltavull.

En este sentido, Taltavull recuerda que, más allá de los hoteles, el turismo residencial arrastra toda una serie de servicios en estas poblaciones -desde empleo doméstico a supermercados o asesorías-, que también se han visto fuertemente afectados. «Muchas personas se han quedado sin ingresos y eso ha repercutido en todos los negocios de la zona», explica.

No obstante, la catedrática de la UA cree que la situación revertirá, en la medida en que todos estos residentes temporales regresen, lo que «ha empezado a ocurrir en el momento en que se han recuperado los vuelos», señala.

Ahora, lo que está por ver es si la nueva ola de covid que arrasa Europa prolongará durante más tiempo esta ausencia de visitantes y residentes temporales, o si, por el contrario, puede suponer un acicate para que más personas decidan instalarse en la zona.

Las mujeres y los menores, los más afectados

Los datos del Portal Estadístico de la Generalitat vuelven a confirmar que los problemas de pobreza y exclusión afectan en mayor medida a las mujeres y a los hogares con niños. Así, mientras que en términos generales el porcentaje de población que sufre carencia material severa en la provincia tras la pandemia se sitúa en el 13,7%, la cifra asciende al 15,3% entre los residentes de sexo femenino, mientras que baja al 12,1% entre los varones. Algo que tiene mucho que ver con la mayor precariedad y el mayor porcentaje de empleos a tiempo parcial -cuando no directamente sumergido- que sufren las trabajadoras.

Pero lo que más llama la atención es la situación de los más pequeños. Nada menos que un 19,7% de los menores de 16 años de la provincia vive en una casa con problemas económicos, lo que supone casi uno de cada cinco. Como es lógico, estos porcentajes también varían por comarcas. De esta forma, en la Marina Alta los niños que sufren carencias materiales son el 31,1%.

En este sentido, organizaciones como Cáritas ya han puesto de relieve en diversos estudios esta mayor afectación de la pobreza a mujeres y menores.

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