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Los empresarios alicantinos temen que el conflicto frene la exportación a toda Europa

La provincia se juega más de 81 millones en envíos directos a Rusia y Ucrania, con el calzado a la cabeza, pero los sectores alertan de las consecuencias que tendrá el alza de costes energéticos en el consumo de todo el continente

Un tren de mercancías sale del puerto de Alicante. AXEL ALVAREZ

La decisión de Rusia de invadir Ucrania puede tener importantes repercusiones para la economía de la provincia, por el importante grado de internacionalización que presentan gran parte de sus sectores productivos. Más allá del impacto directo que el conflicto puede tener en las exportaciones alicantinas a ambos países, que el año pasado superaron los 81 millones de euros -65,8 a Rusia y 15,5 a Ucrania-, empresarios y expertos alertan de las consecuencias que el alza de los costes energéticos puede tener en la evolución del consumo de todo el continente y, en consecuencia, en los envíos de la provincia a toda Europa.

Y todo en un momento en que el comercio exterior se había convertido en una de las palancas de la recuperación en la provincia, que el año pasado batió su récord de ventas en el extranjero, con más de 6.216 millones de euros, de los que un 75% se concentran en Europa.

"Además del drama humano que supondrá este ataque de Rusia, la primera consecuencia vendrá de la mano de un retroceso en la confianza de las empresas y los consumidores europeos. Es decir, más incertidumbre, lo que restará potencia a la recuperación", apunta el presidente de la patronal autonómica CEV, Salvador Navarro.

Un análisis en el que también coincide el presidente de la Cámara de Comercio de Alicante, Juan Riera, que califica de "pésima noticia para la economía mundial y, desde luego, para la de la provincia de Alicante" la agresión rusa a la soberanía ucraniana. "El encarecimiento del petróleo y del gas tiene consecuencias tremendas sobre la inflación y la inflación supone un freno al consumo en los hogares y menos recursos destinados a la inversión de las empresas, lo que ralentiza una recuperación económica ya de por sí muy lastrada por la pandemia", señala Riera, que incluso cree que un conflicto prolongado podría provocar todo un cambio en el orden económico mundial y llevar a la relocalización de empresas.

Con especial inquietud viven la ofensiva de Putin los empresarios del calzado, para los que Rusia supone su décimo mercado en importancia, al concentrar alrededor de la mitad de los 65,8 millones de euros que la provincia exporta a este país. De momento, la presidenta de la patronal Avecal, Marián Cano, no tiene constancia de cancelaciones de pedidos, pero reconoce que "la preocupación es máxima" entre las compañías.

"La moda es muy sensible a cualquier incertidumbre, no somos un bien de primera necesidad, y es lo primero que se recorta en los presupuestos de los hogares", explica Cano, que recuerda que, en su caso, las ventas al exterior del sector aún están alrededor de un 8% por debajo de los niveles prepandemia. El sector tendrá un primer termómetro del impacto real que puede tener el conflicto en la próxima Feria de Milán, que se retrasó al 13 de marzo para esquivar los efectos de la variante ómicrom del coronavirus.

También cunde el pesimismo entre los exportadores agrarios y por un doble motivo, como apunta el presidente de Asaja Alicante, José Vicente Andreu. En este caso, las ventas directas a Rusia son bastante bajas, ya que la mayoría de productos agrarios frescos están afectados desde el año 2014 por el denominado veto ruso, con el que Putin respondió a las sanciones impuestas por la UE por invadir Crimea. En este sentido, el sector tenía la esperanza de que las negociaciones que se estaban llevando a cabo antes de que se recrudeciera la situación en Ucrania permitiera el levantamiento de estas restricciones a partir de 2023, algo que ahora ven imposible.

Pero, además, los agricultores alicantinos temen que el conflicto bélico desvíe hacia los mercados centroeuropeos buena parte de las producciones de terceros países que ahora se dirigen a Rusia, lo que supondrá mayor competencia para los productos alicantinos en mercados tan significativos como el alemán. "La campaña ya está siendo mala porque la inflación parece que ha empezado a retraer algo el consumo y los envíos van más lentos de lo habitual. Si ahora viene más competencia, puede ser catastrófico", asegura Andreu.

A todo ello hay que sumar el aumento de los costes que va a suponer el conflicto, que ya se deja sentir con intensidad en la cotización del gas o del petróleo, y que va a poner a prueba de nuevo la capacidad de muchos negocios. "Además de los costes energéticos, Rusia es un importante productor mundial de materias primas férricas, acero o aluminio, que ya sufrieron subidas importantes el año pasado", apunta el presidente de la Federación de Empresarios del Metal (Fempa), Luis Rodríguez.

Por su parte, los expertos hacen un llamamiento para no caer en el alarmismo y apuntan que la clave estará en la duración del conflicto. "Si la situación se acota a unas pocas semanas, tendrá un efecto limitado. El problema llegará si el conflicto se cronifica y todas estas subidas del gas y del petróleo se mantienen en el tiempo, lo que tendría un impacto claro en el consumo", apunta el economista y exrector de la UA, Ignacio Jiménez Raneda.

"Aunque el suministro español no dependa directamente de Rusia, como ocurre con otros países europeos, las subidas de precios nos afectarán igual y, si el conflicto se enquista, tendrá importantes repercusiones en la inflación y el consumo. Pero antes hay que ver qué ocurre", coincide el profesor de Análisis Económico Aplicado de la UA, Julián López Milla.

Apoyo de la Generalitat para diversificar mercados

El conseller de Economía Sostenible, Rafa Climent, ha mostrado este jueves su apoyo a las empresas de la Comunidad con intereses en Ucrania y ha anunciado que el Ivace ayudará a las firmas a buscar soluciones que les permitan diversificar sus mercados para atenuar las consecuencias del conflicto.

Así, las empresas que tengan una dependencia del 25% de Ucrania o que vean afectada gravemente su volumen de ventas internacional tienen la posibilidad de recibir servicios gratuitos en los mercados donde el Ivace está presente. En la actualidad, el Ivace tiene antenas en 27 puntos geográficos desde los que ofrece servicios a las empresas de la autonomía en 35 mercados.

Concretamente, el Ivace está presente en Alemania, los países nórdicos, Francia, Polonia, Reino Unido, Rusia, Canadá, Estados Unidos, México, Colombia, Chile, Perú, Brasil, China, Corea del Sur, Emiratos, Filipinas, India, Indonesia, Japón, Malasia, Singapur, Tailandia, Vietnam, África Occidental, Argelia y Marruecos.

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