Alicante dice adiós a uno de los mejores años de su historia desde el punto de vista laboral. A pesar de las consecuencias de la guerra de Ucrania, de la inflación disparada y de las subidas de tipos que han encarecido la financiación y amenazan con paralizar la economía, la provincia contabiliza el cierre de ejercicio con la menor cifra de parados desde el año 2007 y con el mayor volumen de afiliados a la Seguridad Social de su historia. Y eso a pesar de que los datos del mes de diciembre no han sido especialmente positivos.

En concreto, según los datos del Ministerio de Trabajo y Economía Social, la cifra de desocupados inscritos en las oficinas de empleo público descendió en 161 personas durante el pasado mes de diciembre. Una bajada bastante más moderada de lo que solía ser habitual en este mes –antes de la pandemia el paro se reducía entre 1.500 y 2.000 personas en diciembre-, pero que sitúa el total de desempleados al finalizar el año en 140.495 personas. Son 15.912 menos que en las mismas fechas de 2021, lo que supone uno de los mayores descensos del paro de todo el país, únicamente superado por el registrado en Madrid (-67.918 parados), Baleares (-20.123) y València (-16.320).

Desempleo registrado en diciembre de 2022 INFORMACIÓN

Pero, sobre todo, supone la menor cifra de desocupados para un mes de diciembre desde el año 2007, cuando la cifra de inscritos todavía se situaba por debajo de los 100.000 –en 95.539, para ser exactos- antes de que el estallido de la burbuja inmobiliaria disparase la cifra hasta las 150.608 personas en 2008.

Cotizantes

Por el lado de la Seguridad Social, el mes de diciembre se salda con cifras negativas, al perder 3.634 afiliados, por los descensos registrados en la industria, la construcción y la hostelería en la última parte del año. Un descenso que, además, se produce por segundo mes consecutivo.

Sin embargo, el cómputo anual vuelve a ser netamente positivo. Así, en el último año se han creado en Alicante 25.211 empleos, lo que sitúa la cifra total de cotizantes al finalizar el ejercicio en 708.552, lo que supone el mejor cierre de año de la historia, aunque ligeramente por debajo del máximo absoluto que se contabilizó este verano, cuando llegaron a estar de alta casi 720.000 personas en la provincia.

Trabajadores del sector de la construcción en Alicante. Álex Domínguez

En este sentido, a pesar del descenso del último mes, la hostelería ocupa ahora a casi 5.000 alicantinos más que hace un año, con un total de 78.864 afiliados; el comercio suma 2.167 trabajadores, hasta alcanzar los 138.995; la construcción, 3.851, con un total de 55.799 afiliados medios en diciembre; las actividades administrativas, otros 1.977, hasta un total de 43.095; o la sanidad, 2.301, hasta los 61.797 ocupados.

En la comparativa con el resto del país, de nuevo Alicante sale bien parada, ya que es la quinta que más empleo crea en el último año, por detrás de los 132.992 nuevos ocupados de Madrid; los 79.811 de Barcelona; los 26.759 de Málaga; y los 26.070 de València, según los datos del Ministerio de Seguridad Social.

En cuanto a la tipología de empleo, el mayor incremento en Alicante se registró entre los trabajadores por cuenta ajena, es decir, asalariados, que se incrementaron desde los 543.558 de diciembre de 2021 a 567.567 en el mismo mes de 2022. Por su parte, la cifra de autónomos pasó de 137.280 a 138.451, mientras que los trabajadores del mar pasaron de 2.503 a 2.534.

Un comercio de Benidorm. David Revenga

Contratos

Por lo que respecta a las cifras de contratación, los datos reflejan claramente los efectos de la reforma laboral, que ha permitido dar un vuelco a la situación. El año cierra con un total de 571.518 contratos registrados, de los que 272.268 fueron indefinidos. Es decir, que el 47,64% de todos los empleos contabilizados a lo largo de 2022 en Alicante fueron de carácter indefinido, una cifra que contrasta con las cifras de entre el 10% y el 12% que se registraban habitualmente con anterioridad. Además, también es un porcentaje nueve puntos superior a la media nacional, que se situó en el 38,38%. Eso sí, una parte importante de estos contratos se corresponden con fijos discontinuos o jornadas a tiempo parcial.

En cuanto a la protección social de los desempleados, en el mes de noviembre recibieron algún tipo de ayuda del SEPE 75.364 alicantinos. De ellos, hasta 32.674 cobraron la prestación contributiva; otros 36.390 recibieron el subsidio del paro y 6.300 fueron beneficiarios de la Renta Activa de Inserción.

En el apartado de valoraciones, desde la patronal autonómica CEV prefieren mostrarse "prudentes" ante la ralentización que han experimentado los datos en los últimos meses, pese al balance anual positivo. Así, los empresarios advierten "de las posibles consecuencias en el empleo de la desaceleración del crecimiento económico mundial, los elevados precios de la energía, la elevada inflación y la falta de ayudas directas del Gobierno para todas aquellas empresas afectadas por los elevados costes del gas".

En concreto, critican que se haya dejado fuera de las ayudas a las empresas gasintensivas al textil y a la industria de las fritas y los esmaltes. "El mantenimiento del empleo debe ser una prioridad en los próximos meses y eso exige un mayor apoyo para aquellos sectores más afectados por el actual contexto económico", añaden desde la patronal.

Reforma laboral

Bastante más optimistas se muestran los sindicatos, que destacan la mejora sustancial que ha experimentado el empleo, en su opinión, gracias a la reforma laboral. Así, por ejemplo, desde CC OO, José María Ruiz Olmos vincula el menor dinamismo de diciembre a que era un mes con mucho peso de la contratación temporal, que ahora se ve penalizada en favor de la contratación estable, que se mantiene durante todo el año. "Hemos visto que el empleo ha sido la variable que mejor comportamiento ha tenido durante 2022 gracias a hacer políticas en una dirección contraria a lo que históricamente se ha venido presentando como la solución", señala Ruiz Olmos.

Eso sí, a pesar del optimismo también señalan los puntos en que hay que mejorar. Entre ellos, la responsable de Empleo de UGT en l'Alacantí-La Marina, Yolanda Díaz, destaca la necesidad de atajar el paro de larga duración y también de subir los salarios para evitar la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores. Una pérdida de capacidad de compra que, según apunta Díaz, contribuiría a una mayor desaceleración de la economía.

Por su parte, el secretario autonómico de Empleo, Enric Nomdedéu, ha calificado de "francamente positivos" los datos del último año, en el que, según ha destacado, han abandonado las listas del paro 33.241 personas en el conjunto de la Comunidad Valenciana. Además, ha expresado su confianza en que "como ha ido sucediendo en estos últimos meses, la situación tienda a estabilizarse y mejorar". Tras el citado descenso, el número de desocupados en la autonomía se sitúa en 338.243. Por su parte, la afiliación se ha incrementado en 52. 973 personas, hasta los 2.073.028 cotizantes.