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Mercado laboral

¿Cómo puede subir el paro en septiembre si también sube el empleo?

La 'vuelta al cole' de este 2023 ha dejado un septiembre flojo en la creación de empleo y no especialmente intensivo en aumento del desempleo

Personas a las puertas de las oficinas públicas de empleo para tramitar sus prestaciones o realizar consultas. Jordi Cotrina

El mercado laboral protagoniza en septiembre su particular inicio de curso, finiquitando unas empresas los últimos refuerzos que contrataron para la campaña estival y planificando nuevos 'fichajes' otras. Lo que deja en las estadísticas de empleo una aparente paradoja, pues sube el número de ocupados -una buena noticia- y a la vez sube el número de parados -a priori, una mala noticia-. ¿Cómo es posible? ¿No son vasos comunicantes?

Lejos de ser un aparente contrasentido de este mes de septiembre, que suba un indicador y otro es más bien la tónica dominante. En los últimos 10 años, en más de la mitad ha coincidido que subiera el desempleo y a la vez la Seguridad Social cerrara el mes con más ocupados.

La 'vuelta al cole' de este 2023 ha dejado un septiembre flojo en la creación de empleo y no especialmente intensivo en aumento del desempleo. Aquí las principales claves que explican ese doble fenómeno.

Más gente disponible para trabajar

Que suba el paro y el empleo es una "contradicción aparente", según comenta el director de coyuntura económica de Funcas, Raymond Torres, pero perfectamente posible. Torres apunta como principal explicación a un aumento de la población trabajadora disponible. "Entra más gente al mercado laboral de la que las empresas tienen capacidad de contratar en un mismo mes", añade.

Por un lado, hay jóvenes que cumplen 16 años y ya están en edad legal de trabajar. Pero, más importante, llegan personas nacidas en el extranjero y con voluntad de trabajar. Según datos analizados por Funcas, en lo que va de año tres de cada 10 nuevos ocupados nacieron fuera de España.

Cuestión de expectativas

"Que suba el paro esconde una buena noticia y es que nuestro mercado laboral funciona y la gente confía en encontrar un trabajo", apunta el secretario de Treball de CCOO de Catalunya, Ricard Bellera. Y es que los datos del paro que ofrece el Ministerio de Trabajo solo computan a aquellas personas que activamente y por su propio pie acuden a una oficina del Sepe para darse de alta como parados y demandantes de empleo.

Es decir, hay una parte de gente que no tiene trabajo pero que no aparece en las estadísticas oficiales. Por eso los datos que ofrece el INE en la encuesta de población activa suelen ser revelar más parados que los registros oficiales.

Bellera señala que el buen comportamiento del empleo desde que estalló el covid y la especialmente buena primavera de este pasado año pueden haber tenido un efecto motivacional en muchas personas sin empleo. "Se produce la paradoja de que cuanto más baja es la tasa de paro, más probable ve la gente el encontrar un empleo y se da de alta en el paro", comenta.

Sobre esa reflexión positiva, añade una negativa: "El impacto de la inflación es innegable, el coste de la vida está subiendo para todos y ello obliga a que haya gente que tenga que moverse y tratar de buscar un empleo cuanto antes".

Requisito para acceder a cursos bonificados

Otro elemento que influye en las estadísticas del Sepe es que estar dado de alta en el mismo es, muchas veces, requisito indispensable para acceder a ayudas o cursos bonificados de formación. El efecto psicológico del final del verano y el inicio de varios cursos de aprendizaje costeados desde los servicios de empleo puede explicar también el incremento de parados registrados. Estar dado de alta también es requisito indispensable para acceder a planes de empleo subvencionados por las administraciones públicas.

Autónomos: Rompe una racha negativa y vuelve a crecer

El colectivo de autónomos ha vuelto a registrar este mes de septiembre números positivos, tras un julio y agosto de pérdida de efectivos. No obstante y tras capear con una resistencia extraordinaria la pandemia y adentrarse en la actual crisis de precios sin grandes bajas, el colectivo de autoempleados navega actualmente por aguas con poca corriente, prácticamente estancadas. Desde diciembre pasado que en España prácticamente ni ganan ni se pierden autónomos, ya que se dan de alta casi el mismo número de los que causan baja. En septiembre se ha registrado por segundo mes consecutivo un saldo negativo, concretamente de 5.716 ocupados por cuenta propia, lo que deja la cifra total de 3,3 millones de afiliados al RETA dados de alta.

El verano se nota especialmente en materia de altas y bajas y es que prácticamente todas las actividades pierden autónomos. Tras finalizar el mismo, el colectivo de autoempleados casi siempre suele volver a números positivos. El colectivo está adaptándose a la crisis de precios y, a la vez, al nuevo sistema de cuotas, que pasa a gravar a los autónomos en función de sus rendimientos netos. Habrá que ver durante la segunda mitad del año como reacciona el colectivo y si parte de los trabajadores, al no poder aferrarse a la cuota mínima, prefiere darse de baja si le vienen mal dadas.

Madrid despierta y Cataluña aguanta el tipo

Cataluña ha salvado los muebles este septiembre en cuanto a creación de empleo, pues lo más habitual en el mapa autonómico español han sido los números rojos. Con la significativa excepción de la Comunidad de Madrid, que hasta ahora arrastraba un mal 2023 y que ha liderado este septiembre la creación de ocupación, con 47.764 nuevos afiliados a la Seguridad Social. No obstante, en la capital española ha crecido el paro (+3.358) y en Catalunya ha bajado (-3.440).

En el duelo entre locomotoras económicas en lo que va de año, Catalunya ha crecido en 113.989 ocupados, frente a los 41.399 de la capital española; es decir, Madrid ha aportado en lo que va de año cuatro veces menos trabajadores en activo al conjunto de España.

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