Entrevista

José María Mollinedo: «Parece poco congruente quejarse de falta de financiación y bonificar el Impuesto de Sucesiones»

El secretario general del sindicato de técnicos de hacienda Gestha visita Alicante para presentar su libro "Los ricos no pagan IRPF", que ha escrito junto a Carlos Cruzado, para poner de relieve las estrategias de las grandes fortunas y las grandes empresas para ahorrarse impuestos

El secretario general de Gestha, José María Mollinedo.

El secretario general de Gestha, José María Mollinedo. / Información

David Navarro

David Navarro

El secretario general del sindicato de técnicos de hacienda Gestha, José María Mollinedo, no se corta a la hora de denunciar las estrategias que utilizan las grandes empresas y las grandes fortunas para eludir impuestos. Acaba de escribir, junto a Carlos Cruzado, el libro «Los ricos no pagan IRPF», en el que analizan esta situación. Firme defensor del efecto redistributivo de los impuestos, este miércoles visita Alicante para presentar su obra en la librería Pynchon & Co, a las 19.00 horas.

En su libro señalan que los ricos pagan menos impuestos en proporción que las rentas medias y bajas. ¿Por qué sucede esto?

Es algo histórico se produce por cuestiones legislativas y por cuestiones fácticas. Entre las legislativas podemos citar la posibilidad que tienen las personas con ingresos elevados de situar la percepción de sus rentas a través de sociedades, ya sean sociedades profesionales o de inversión. Durante mucho tiempo se estuvo hablando de las sicav (las sociedades de inversión que permitía tributar solo el 1% mientras no se retirara el dinero), que es algo que ya se ha limitado, pero estamos viendo como muchos artistas o deportistas vehiculan a través de sociedades parte de sus ingresos, particularmente las que proceden de la cesión de sus derechos de imagen. Y entre las fácticas, lógicamente, están los abusos, es decir, la utilización incorrecta de esas sociedades, que en algunos casos puede ser delictiva cuando las cuotas descubiertas superan los 120.000 euros.

¿Los ricos serían el principal foco de fraude fiscal en España?

Sí, en los estudios que realizamos en su día calculábamos que el 80% de la evasión tributaria del país correspondía a las grandes empresas y a las mayores fortunas del país, y los datos de la Agencia Tributaria también van este sentido. En las memorias que elaboran vemos cómo las principales deudas se producen en la Delegación Central de Grandes Contribuyente, lo que tiene sentido porque son las mayores empresas del país. A un autónomo se le pueden liquidar entre 10.000 o 30.000 euros, en particulares suelen ser en torno a 1.000 euros y en el caso de estas grandes compañías son volúmenes mucho más importantes, porque también gestionan un mayor volumen de actividad. Recuerde el caso de Cemex, que fueron cientos de millones.

"Calculamos que el 80% de la evasión tributaria del país corresponde a las grandes empresas y a las mayores fortunas"

¿El Ibex es un paraíso fiscal?

Tal vez sea una exageración decir eso. Paraíso fiscal propiamente no lo es, pero es verdad que durante mucho tiempo las empresas del Ibex han tenido tipos impositivos muy bajos gracias al uso de créditos fiscales y a la exención por dividendos y plusvalías (de sus negocios en otros países).

Los empresarios alicantinos, sin embargo, dicen que están ahogados en impuestos.

Esa percepción parte de la gran diferencia entre lo que pagan por sus beneficios declarados las pymes, que fue el 17,43% en 2022 y que es una carga tributaria real de más del doble de la que soportan los grupos empresariales (el 7,32% en 2022), que son las que aprovechan los mayores importes de las facilidades de la ley del Impuesto sobre Sociedades, principalmente porque optan por la exención de los dividendos y plusvalías para evitar la doble imposición (con lo que no tributaron por 70.638 millones en 2022), en vez de optar por la deducción del impuesto realmente pagado en el extranjero.

¿Por qué sigue moviendo tanto dinero la economía sumergida?

Las distintas leyes de prevención del fraude fiscal que se han aprobado desde 2007 han ido mejorando las cosas y poniendo coto a los principales instrumentos de defraudación, pero la administración tributaria española adolece de dos grandes defectos. El primero es que contamos con la mitad de plantilla que la media europea. Es decir, frente a los 27.000 empleados actuales de la Agencia Tributaria, tendríamos que estar en torno a los 40.000 o 50.000. Así no es extraño que también tengamos algo más del doble de economía sumergida, porque no se descubre gran parte del fraude y eso propicia que, quien defrauda, tenga sensación de cierta impunidad y lo siga haciendo. Y el segundo es que no se hacen estudios oficiales de economía sumergida, no se conoce realmente el problema.

¿No hay también un componente cultural?

Sí, indudablemente falta conciencia fiscal en nuestro país, aunque se ha mejorado mucho, pero esto tiene que ver mucho con la sensación de impunidad que podemos tener. Por ejemplo, cuando hacemos alguna reparación doméstica y se plantea el dilema de hacer factura o no hacer factura. El particular piensa que se ahorra un 21% de IVA, pero en realidad quien obtiene el principal beneficio es quien ofrece ese servicio porque no está tributando por el beneficio que le genera esa operación. Además, ese dinero que recibe no lo ingresa en su contabilidad y sirve para pagar sobresueldos en B a sus trabajadores y para pagar a otros proveedores, con lo que se genera un efecto bola de nieve.

La teoría neoliberal asegura que reducir impuestos estimula la actividad económica y, a la larga, acaba generando más recaudación. ¿Es cierto?

No, no es cierto. Desde 2017 el Fondo Monetario Internacional está diciendo otra cosa diferente, que en los países que tienen tipos marginales bajos hay posibilidad de aumentar la tributación sin que eso perjudique al crecimiento. Es decir, que el propio FMI ha cambiado el paradigma.

En la Comunidad Valenciana se acaba de suprimir el Impuesto de Sucesiones y Donaciones. ¿Cómo lo valora?

Bueno, el propio Fondo Monetario Internacional está defendiendo la recuperación del Impuesto de Sucesiones y Donaciones porque piensa que es el mejor instrumento para reducir la desigualdad. Digamos que hay un consenso de que la pobreza se hereda y nadie discute que la riqueza, también. Y la opinión del FMI es que la mejor herramienta para reducir las desigualdades económicas es aumentar el efecto redistributivo de los impuestos y ese efecto se logra principalmente con el Impuesto de Sucesiones y Donaciones. Esto no significa que no haya que actualizarlo y, por ejemplo eliminar la tributación de las herencias más pequeñas, pero no reducciones generales.

Y, más allá de lo que diga el FMI, ¿qué piensa usted de la supresión de este impuesto?

Bueno, esto lo que lleva es a una menor recaudación y sabemos que la Comunidad Valenciana es una de las que reclama un cambio en el modelo de financiación, porque se siente perjudicada con el modelo actual, que es verdad que se ha quedado obsoleto. Pero parece poco congruente reclamar y quejarse de falta de financiación y aprobar bonificaciones fiscales en los impuestos que les cede el estado para que se financien. Parece un contrasentido.

Suscríbete para seguir leyendo