Las lluvias salvan almendros y viñedos pero llegan tarde para muchas cosechas

Solo cultivos como la granada o las hortalizas en el Camp d’Elx mejorarán la producción en un contexto en el que la sequía había puesto a árboles y plantas al límite. El mayor caudal del Segura aumenta las reservas para riego

La lluvia deja en Alcoy 50 litros por metro cuadrado en tres días

Juani Ruz

Por fin llegaron las esperadas lluvias para el campo alicantino, aunque con unos efectos limitados. Y es que si bien las precipitaciones han sido un auténtico maná para salvar árboles y plantas a los que la sequía había puesto al límite, como es el caso de almendros y viñedos, la realidad es que han llegado tarde para muchas cosechas, que ya no podrán recuperarse tras tantos meses sin ningún aporte hídrico. De hecho, solo cultivos como la granada o las hortalizas en la zona del Camp d’Elx mejorarán la producción, y habrá que ver qué pasa con la uva, dependiendo de su ubicación y de la cantidad de agua recogida. La Vega Baja, sin ir más lejos, es una de las comarcas que menos se ha beneficiado de las precipitaciones, si bien el incremento del caudal del río Segura supondrá un aporte extra para el riego.

La prolongada sequía había llevado a la agricultura de la provincia de Alicante a una situación desesperante, de ahí que las lluvias registradas los últimos tres días hayan un supuesto un alivio, aunque con muchos matices. Primero, por la irregular distribución de las precipitaciones. Y es que, mientras en algunas zonas como l’Alcoià, El Comtat y el ámbito del Vinalopó han llegado a acumularse cantidades que han rondado los 100 litros por metro cuadrado, en otras como la Marina Alta o la Vega Baja los registros han sido mucho más discretos.

Y, segundo, por la situación que presentaban los diferentes cultivos, lo cual ha propiciado que las precipitaciones hayan resultado más o menos positivas, hasta el punto de que en muchos de ellos han llegado tarde. Este es el caso de los cereales, que ya se habían dado por perdidos de forma definitiva después de que la extrema sequedad del terreno impidiese su germinación, o también las almendras, cuya floración resultó deficiente y muy irregular tanto por la sequía como por las elevadas temperaturas. En parecida situación se encontraban las cerezas, a las que el temporal, además, las ha sorprendido cuando prácticamente había terminado la recolección.

Así lo señala el presidente de Asaja Alicante, José Vicente Andreu, quien pone el acento en que la sequía de los últimos meses ha sido tan extrema que los beneficios que han aportado las lluvias son bastante limitados. «Lo más relevante -explica- es que se han podido salvar muchos árboles, sobre todo almendros, que se estaban muriendo de pura sed. Pero tampoco en todas partes, porque mientras las lluvias han sido notables en el interior de la provincia, en el resto de zonas no lo han sido tanto». En parecida situación, añade, se encuentran los viñedos. «Las plantaciones del Vinalopó se han visto bastante beneficiadas, pero no ha sucedido lo mismo en la Marina Alta, donde también se encontraban en una situación más que preocupante», advierte.

Campo de viñas encharcado por la llluvia en el término municipal de Castalla.

Campo de viñas encharcado por la llluvia en el término municipal de Castalla. / Juani Ruz

El de los olivos es otro cultivo que, según Andreu, no mejorará de manera notable su producción. «Estamos hablando de un árbol muy resistente al que, en cualquier caso, la lluvia le habrá venido bien. Lo que ocurre es que debido a la gran producción del año pasado, y a la posterior sequía y calor que hemos padecido en estos últimos tiempos, la floración había sido muy escasa, por lo que no hay demasiado margen de mejora».

Y llama la atención, por otro lado, sobre la complicada situación que vive la comarca de la Vega Baja, una en las que las cantidades recogidas han sido más escasas. «La situación es más que preocupante, sobre todo teniendo en cuenta que vamos de cara a la época veraniega, en la que la lluvia suele brillar por su ausencia», lamenta Andreu.

En parecidos términos se expresa Alberto Travé, responsable provincial de La Unió, quien señala que «veníamos arrastrando tanta necesidad de agua que los beneficios no han sido tan grandes como cabía esperar, atendiendo a los litros recogidos». 

Oxígeno

Sí que pone el acento, al igual que el responsable de Asaja, en el alivio que las precipitaciones han supuesto para las plantaciones de secano. Pero no en lo que respecta a las cosechas, sino a los árboles y plantas que, asegura, «habían empezado a morir a causa del enorme estrés hídrico que estaban sufriendo. Con todo, y en líneas generales, es importante que llueva, porque se limpian las hojas y a los árboles les aporta oxígeno, algo de lo que iban bastante escasos». 

En cualquier caso, una de las zonas que se ha visto más beneficiada, según Travé, es el Camp d’Elx, donde algunos cultivos, como las granadas o las hortalizas, se encuentran en plena fase de crecimiento. «Estas lluvias -enfatiza- les van a venir muy bien a nivel de producción. Aunque a todo, en general, le va a venir muy bien en esta zona, donde las cantidades recogidas han supuesto entre uno o medio riego».

Con relación a la uva, tanto de mesa como de vinificación, habrá que esperar a ver cómo evolucionan los cultivos en las próximas semanas, dependiendo tanto de su ubicación como del nivel de estrés hídrico que estaban sufriendo las cepas.

Las lluvias, como queda dicho, han sido menos intensas en la Vega Baja durante este episodio de tres días consecutivos de precipitaciones. Con máximos puntuales y muy localizados de 20 litros por metro cuadrado en Torrevieja o Dolores.

Pero las precipitaciones en la Vega Alta y Media del Segura en la Región de Murcia sí han provocado un aumento importante del caudal del río Segura. Algo que está aprovechando la Confederación Hidrográfica del Segura para derivar una media de 22 metros cúbicos por segundo en los últimos tres días. Lo que podría aportar hasta 8 hectómetros cúbicos extra al embalse de La Pedrera.

El agua se deriva desde la presa de Ojós (Murcia) empleando la infraestructura del postrasvase -por el sifón de Orihuela (los tubos del trasvase)- hasta el embalse de la La Pedrera. Hay que tener en cuenta que esa aportación deberá reintegrarse cuando sea necesaria a los agricultores riego tradicional de la huerta del Segura que es la usuaria de las aguas del río y no los del trasvase Tajo-Segura.

Daños en la uva de por granizo

No todo han sido beneficios en el temporal de lluvias registrado en estos últimos tres días en la provincia de Alicante. La comarca del Medio Vinalopó, entre los municipios de Aspe y La Romana, registró el pasado martes una granizada que causó daños en varias plantaciones de uva de mesa. Así lo ha señalado el responsable provincial de La Unió, Alberto Travé, quien matiza, no obstante, que la zona está bastante delimitada y que su extensión no es demasiado considerable. «Eso sí -subraya-, en las plantaciones sobre las que cayó la piedra, los destrozos ocasionados han sido importantes».

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