Los residentes extranjeros amortiguarán la fuga de visitantes por olas de calor en la Costa Blanca

El informe sobre turismo de CaixaBank Research señala que la experiencia de vivir un episodio de temperaturas extremas, 8 grados por encima de la media, resta opciones de repetir en un destino

Las altas temperaturas disuaden a los turistas recurrentes.

Las altas temperaturas disuaden a los turistas recurrentes. / Tony Sevilla

Empieza oficialmente el verano y las previsiones meteorológicas apuntan a un verano más cálido que anticipa las olas de calor más frecuentes e intensas. El Laboratorio de Climatología de la Universidad de Alicante indicó el problema se centra en las «noches tropicales» con un Mediterráneo que ya se encuentra a 24ºC que alcanzará los 28ºC». Con este panorama y el debate del cambio climático encima de la mesa de manera permanente, el turismo de provincias como Alicante se prepara para capear las primeras fugas de visitantes que hasta ahora venían a la Costa Blanca y que ahora buscan en verano huir de las temperaturas extremas. 

El director del Instituto de Investigaciones Turísticas de la UA, Josep Antoni Ivars, explica que hay diferentes estudios y proyecciones que se basan en comentarios de redes sociales que abordan cómo afectará el cambio climático al turismo. En este sentido, Ivars realiza una relación de informes hechos desde la propia universidad alicantina, pasando por el Banco de España o la Unión Europea. No obstante, advierte de que es complicado saber que porcentaje representa una ola de calor dentro de las motivaciones de elección de un destino. 

Consultoras como Mabrian o CaixaBank Research llevan tiempo trabajando en la relación entre olas de calor y visitantes internacionales. De hecho, la entidad financiera acaba de publicar el «Informe sectorial de turismo» del segundo semestre 2024. Los datos dan cierto oxígeno a la provincia de Alicante, porque el documento destaca que los turistas extranjeros se comportan de manera diferente en verano según sean residentes o ocasionales. 

Primeras estimaciones

Alicante, número uno en turismo residencial de extranjeros del país, tendrá la ventaja de que si, de acuerdo con el estudio, uno de cada dos viajeros de otra nacionalidad repite destino en el periodo estival. Sin embargo, no cuentan con vivienda en España, las opciones de repetir bajan al 14 % sin ola de calor y se reducen aún más (12 %) si hay ola de calor. 

La pérdida de dos puntos porcentuales no afecta a todos los destinos por igual, porque el informe de CaixaBank Research especifica que la nacionalidad más sensible a estos incrementos del termómetro más extremo es la británica (principal mercado para la Costa Blanca), seguida de la norteamericana con caídas del 34 % y 42,5 %. La conclusión procede del análisis de los pagos realizados por TPV en julio y agosto de 2022 y 2023. 

El último dato del INE (2022) indicaba que, en la provincia alicantina, vivían 76.739 británicos. Si se siguen las estimaciones del estudio de CaixaBank Research encontramos que aproximadamente 5.300 vecinos con pasaporte de Gran Bretaña se quedarían en las islas durante los dos meses más duros del verano. 

En términos económicos, el documento promedia unas aproximaciones a partir del uso de la TPV de CaixaBank de un gasto medio de 80,2 euros por día para los recurrentes frente a los 76,3 euros diarios de los no recurrentes. Bajo esta hipótesis, la pérdida económica ascendería por encima de 1,6 millones de euros. 

Aunque este cálculo está fuera del método científico, perfila una aseveración que sí responde a los estudios y es que las previsiones minoran a medida que los grados suben. «Cuando la temperatura media diaria experimentada por los turistas en relación con el promedio histórico supera los 5ºC, entonces, la propensión de los turistas a repetir se reduce". Por el contrario, los más resilientes son los franceses (-7,4 %) y portugueses (-8,7%). 

Soluciones

Cuáles son las soluciones a este efervescente capítulo veraniego. Para David César Heymann, uno de los coordinadores del estudio y economista de CaixaBank Research, «es crucial que el sector turístico innove e invierta en estrategias de adaptación. Esto incluye desarrollar infraestructuras resistentes al clima, repensar las experiencias turísticas para adaptarse a las preferencias cambiantes de los turistas y asegurar la comodidad de los turistas en un amplio abanico de temperaturas, a la vez que se promueven prácticas sostenibles que ayuden a reducir la contribución del sector turístico al calentamiento global».

Dos turistas en el puerto de Alicante.

Dos turistas en el puerto de Alicante. / Áxel Álvarez

El también experto en turista confirma que el hecho residencial es una fortaleza para los territorios porque provocan una vinculación (residencia). Sin embargo, considera que «dado el impacto significativo del aumento de las temperaturas en las regiones costeras de España, las estrategias específicas» son imprescindibles. En la relación de actuaciones que compensen esa subida de termómetros, Heymann propone «promover actividades acuáticas durante las partes más cálidas del día, mejorar las instalaciones de sombra y enfriamiento en las playas y desarrollar mercados o eventos nocturnos pueden ayudar a mitigar los efectos del calor».

En el corto y medio plazo, el economista hace un llamamiento a evitar la autocomplacencia por parte de los destinos urbanos. Su receta pasa por ofrecer mejores espacios verdes, más actividades culturales nocturnas y asegurar que los turistas estén bien informados sobre las opciones disponibles durante los periodos más cálidos. 

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