La senda del IBI: más recibos aplazados de menor importe

El ente de la Diputación de Alicante gestionó en 2023 cerca de 200.000 recibos de 92.812 contribuyentes a los que se dio facilidades de pago

El Impuesto de Bienes Inmuebles representa el 65 % de los ingresos municipales.

El Impuesto de Bienes Inmuebles representa el 65 % de los ingresos municipales. / Áxel Álvarez

La campaña del primer semestre es un termómetro y precede al periodo realmente importante para los contribuyentes, donde el Impuesto de Bienes Inmuebles representa el verdadero medidor de las economías domésticas en su relación con la administración local. 

Para ayuntamientos como Alicante o Elche, el IBI representa el 65 % de los ingresos y para todos, es la principal inyección económica local. Aunque Suma no gestiona los tributos de la capital alicantina, sus datos permiten dibujar una valiosa radiografía de cómo las familias afrontan sus obligaciones con las haciendas locales. De los 762 millones recaudados en el periodo voluntario de 2023, 438 millones fueron para este impuesto de 139 municipios, es decir, que uno de cada dos euros gestionados por Suma obedecen a este pago.

En esa mirada retrospectiva, la entidad gestora provincial gestionó cerca de 200.000 recibos en 2023 dentro de las opciones de facilidades de pago. En concreto, la entidad dependiente de la Diputación Provincia de Alicante atendió a 92.812 contribuyentes por vías alternativas al pago único. Así 69.216 eligieron el fraccionamiento y los restantes 23.596, utilizaron el sistema del Plan de Pago Personalizado. El primero supuso un aumento del 2,3 % respecto a 2022 y el otro, un 1,7 %. 

A la espera

De las cifras de los tres últimos ejercicios, derivan dos apuntes. El primero es que el fraccionamiento es una opción que crece en todos los niveles frente a la estabilización en la relación pos pandemia (entre 2021 y 2022). Ahora se han visto más número de recibos -se pasa de 139.655 en 2022 a 141.976 en 2023-; más en recibos y más en recaudación.  

El segundo es que el importe medio de los recibos es cada vez más bajo, lo que nos lleva a los inmuebles de menor valor contributivo. En definitiva, los contribuyentes se piden facilidades de pago son los que tienen cada vez recibos más bajos. En el histórico, el dato a partir del fraccionamiento es de un valor de 50,70 en 2022, frente a 50,23 y 56,34 euros el pasado ejercicio. 

Por último, el pago personalizado está relacionado con cobros más altos, aunque es una opción que ha ido perdiendo volumen en global y si se atiende a la media. En 2021, por este sistema, Suma recaudó 13,5 millones -recibo medio ascendió a 509 euros-; en 2022, 10,5 millones -valor medio 446 euros- y en 2023, 10,1 millones   -recibo medio 428 euros-. 

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