La apertura de 9 hoteles en la provincia permite rebasar las 80.000 plazas

La Costa Blanca conserva un liderazgo incontestable en la Comunidad Valenciana con más de 740 nuevas camas en lo que va de 2024

Un huésped observa la ciudad de Benidorm desde la piscina del hotel.

Un huésped observa la ciudad de Benidorm desde la piscina del hotel. / David Revenga

El sector turístico lleva su propio camino este 2024. Los datos positivos permiten que se pueda abrir la esfera a toda la industria y empezar a ver como el impacto socioeconómico adopta una forma expansiva. La apertura de un hotel del dos estrellas en Finestrat ha puesto el contador de establecimientos en nueve, un cifra menor si tenemos la referencia del último año, pero aun así un dato que confirma el apetito inversor en la provincia. 

En lo que va de año, la Costa Blanca ha visto incrementada su oferta en nueve centros que han puesto en el mercado 743 plazas. La comarca de la Marina Alta ha centrado las nuevas licencias con cinco (dos en Xàbia, otras dos Ondara y una Teulada), seguida por la Marina Baixa (las dos en Finestrat) y las restantes en l’Alacantí (San Vicente del Raspeig) y Baix Vinalopó (Elche). Diseños y propuestas diferentes por las capacidades, pues la horquilla ha ido desde las 180 a 10 plazas. Sin embargo, en la categoría, la mitad de los establecimientos han apostado por las cuatro estrellas. 

En un momento de cifras récord de ocupación y de gasto turístico, se vuelve a rebasar un nuevo listón. En este caso, el de las 80.000 plazas estimadas por parte del Instituto Nacional de Estadística. La barrera se sobrepasó en agosto de 2022; pero ahora se vuelven a parámetros de récord con 80.502 plazas estimadas procedentes de 38.432 habitaciones y 563 establecimientos. De acuerdo con el INE, los crecimientos de mayo a mayo son del 1,3 %, 2 % y 10 % respectivamente.

Los frenos

Para el presidente de Hosbec, Fede Fuster, el momento que vive el sector es positivo. «La Comunidad Valenciana está siendo objeto, y está en el punto de mira, de muchos nuevos proyectos hoteleros y nuevas inversiones tanto por parte de operadores locales como internacionales», apunta. El responsable de la patronal hotelera considera que «mientras la provincia de Castellón está liderando las nuevas aperturas y sobre todo, las reformas para mejorar la categoría; Valencia se está quedando atrás y la provincia alicantina es la que más está creciendo». 

En el análisis, Fuster argumenta los factores que explican el actual panorama, pues el crecimiento se ha ralentizado respecto a la marcha que se llevaba. De acuerdo con el INE, la Costa Blanca contaba con 563 establecimientos abiertos en mayo de 2024 frente a los 512 de mayo del año anterior. Esa diferencia (51) no coincide exactamente con los datos de altas de actividad de Turisme de la Generalitat Valenciana que registró un total de 13 a lo largo de 2023; pero, en cualquier caso, el sector denuncia la «excesiva burocracia para poner en marcha de poner cualquier proyecto», una queja que viene de lejos y que se ha vuelto más compleja con las moratorias decretadas en algunas localidades. 

Otro de los elementos que están provocando retrasos en levantar las persianas es la mano de obra. El presidente de Hosbec indica que «hay proyectos parados porque no encuentran el personal que precisan para la categoría o servicios que quieren poner en marcha y lo que se está haciendo es crear los equipos antes para asegurar una buena atención». 

«En cualquier caso, el mercado ve en nuestro territorio un lugar atractivo y de oportunidades y estamos encantados de que sea así», concluye Fuster, quien confía en que «toda esa nueva inversión traiga más y mejor mano de obra». Así, frente a los frenos, Fuster reconoce que el incremento de la planta hotelera está acarreando también una mayor calidad que «nos está permitiendo que lleguen turistas que antes no llegaban y de mayor poder adquisitivo». 

Las recientes estadísticas sobre el gasto turístico confirman el apunte del presidente de Hosbec. Recordar que el aumento de establecimientos de cuatro estrellas en el propio Benidorm que concentra el grueso de la oferta. En las nuevas aperturas, también queda claro que es la apuesta de los inversores. 

En concreto, hasta el pasado mes de mayo la Comunidad Valenciana recibió un total de 4.189.742 turistas internacionales, casi 700.000 más que el año anterior. Sólo Madrid presenta una tasa de crecimiento superior. Si lo que se analiza es el impacto económico, la evolución aún es mejor. El gasto total de estos visitantes supuso una inyección de 5.033 millones de euros para la economía valenciana en los primeros cinco meses del año, lo que supone un 28,31% más que en el mismo periodo de 2023.

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