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Industria de la edificación

El Perte de la Vivienda, una gota de agua en el desierto inmobiliario para Alicante

Expertos y empresarios consideran positivo el proyecto, pero creen que es insuficiente porque no ataca los problemas centrales del sector como es la burocracia y la falta de suelo y mano de obra

Innovación en la construcción 'Made in Alicante'

Innovación en la construcción 'Made in Alicante' / Alex Domínguez

Ana Jover

Ana Jover

Salvo nuevo apagón, el próximo martes el Consejo de Ministros aprobará el Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (Perte) de la Vivienda. La iniciativa será el marco legislativo y económico para que el país entre en el campo de la industrialización de la edificación, una asignatura pendiente y una opción marginada, hasta ahora, por la fuerte implantación de construcción tradicional del ladrillo. 

En Alicante, el sector considera que estamos ante una buena noticia, aunque su apuesta se transforma en una especie de gota en el desierto inmobiliario de la provincia. La vivienda, además de ser un motor económico territorial, es un termómetro nacional, pues solo en el campo de la compraventa, el mercado alicantino - con 42.714 inmuebles - representa el 8% de todas las casas que se vendieron en el conjunto de España en 2024, más del doble de las que le corresponderían a la provincia por su volumen de población; mientras que, en el campo de constructivo, se iniciaron 8.353 viviendas.

Así, expertos y organizaciones empresariales coinciden en que el Perte puede ayudar, pero está lejos de solventar el acceso a la vivienda en el corto y medio plazo. “El problema es muy gordo y la solución tiene que ser muy ambiciosa. No vale solo con construir viviendas nuevas, hay que cambiar normativa, potenciar la rehabilitación, reducir los tiempos de licencia y urbanos, por no entrar en el tema del alquiler, que daría para otro capítulo entero”, subraya Pablo Moreno, secretario general del Colegio de Arquitectos de Alicante. 

«El Perte puede ser un primer paso, pero si no viene acompañado de medidas estructurales y de un impulso decidido desde lo público y lo privado, su impacto será muy limitado», resume Jesualdo Ros, secretario general de Provia, quien advierte, además, de que persisten otros obstáculos estructurales como la escasez de suelo disponible y los largos plazos para la concesión de licencias, que dificultan cualquier avance real.

Vista aérea de la promoción hecha por Aedas Homes con madera en Alicante.

Vista aérea de la promoción hecha por Aedas Homes con madera en Alicante. / INFORMACIÓN

Tanto este colectivo como el de promotores y constructores se unieron hace unos meses para publicar un «Decálogo para abordar la escasez de la vivienda en España» y lógicamente, desde la asociación de Provia, también se muestran partidarios de sacar adelante este proyecto. «El Perte de la Industrialización de la Vivienda, consideramos que es un paso en la dirección correcta, aunque claramente insuficiente para afrontar la magnitud del problema habitacional en España», explica el secretario de la organización de promotores de la provincia.

Menos tiempo y más barata

«Actualmente, la capacidad instalada para producir viviendas industrializadas en nuestro país apenas alcanza las 15.000 unidades al año, una cifra irrisoria si tenemos en cuenta que se necesitan más de 200.000 viviendas anuales, a las que habría que sumar el déficit acumulado», explica Ros. 

Lo que traslada al debate a dos ejes centrales para el Gobierno de España: precio y tiempo. El anuncio que hizo el presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, ya postulaba la idea de que el proyecto estaba dirigido a poder construir más rápido y más barato. Pero de nuevo, la realidad parece chocar con la propuesta. 

Instalaciones de la empresa alicantina Strong Forms.

Instalaciones de la empresa alicantina Strong Forms. / Alex Domínguez

Respecto a la cuestión económica, hay dos partes a tener en cuenta. Por un lado, está la inversión anunciada de 1.300 millones. Para Provia, se trata de una cantidad «simbólica a ejecutar en una década». En opinión de Jesualdo Ros, “aunque es mejor esto que nada, no podemos conformarnos con un proyecto que, en el mejor de los casos, empezará a dar resultados dentro de 10 años. El problema del acceso a la vivienda, especialmente entre los jóvenes, es urgente y requiere soluciones inmediatas». 

Por otro lado, está el precio. Arquitectos y promotores sostienen que se pueden abaratar costes a partir de la reducción del tiempo; no obstante, lo que el ciudadano pagará por estas casas está rodeado de otros muchos factores como el precio del suelo, los impuestos y los materiales. 

Casos alicantinos

Es aquí donde entra el sector privado. En la provincia de Alicante, la empresa Aedas Homes es la única que ha levantado, por ahora, una promoción prácticamente levantada en su totalidad empleando Métodos Modernos de Construcción (MMC). Se trata del residencial Fioresta en San Juan de Alicante. «El uso de la madera como material de construcción tiene una larga historia y solo dejó de utilizarse en las últimas décadas desplazada por el hormigón y el acero como principales materiales por un tema de costes», explica José María Quirós, delegado de Industrialización de la empresa.

En cuanto a precios, Quirós explica que “en lo referente a la Arquitectura, digamos que la construcción industrializada debería tener un mejor encaje en la vivienda asequible porque se pueden optimizar los costes vía diseño, pero en general a corto plazo no será más barata que la industrializada”. Para el responsable de Aedas, «el objetivo es crear una gran industria que genere una economía de escala, al igual que ocurrió con la industria automovilística. Llegados a ese punto, a grandes cadenas de producción de viviendas, podríamos comenzar a hablar de precios más asequibles, porque la producción debería ser más barata». 

Dos operarios de la empresa del grupo Alumed.

Dos operarios de la empresa del grupo Alumed. / Alex Domínguez

Una posición similar es la que traslada Sergio Laurlund, responsable de Desarrollo de Strong Forms. La empresa alicantina cuenta con más de 10 años de trayectoria y pertenece al Grupo Alumed. Su CEO, Toni Masiá, comenzó con este «sistema de encofrado de aluminio para la construcción rápida de estructuras de hormigón in situ. A diferencia de los sistemas prefabricados, nosotros llevamos los principios de la industrialización -eficiencia, precisión y rapidez - directamente a la obra. Se basa en paneles metálicos modulares de aluminio que se ensamblan para crear el molde donde se vierte el hormigón». Ahora su sistema modular está en otros países, como en Costa de Marfil, para donde preparan un pedido de 20.000 viviendas.  

Para todos, el desconocimiento sobre el sistema es un hándicap. Pablo Moreno explica que el Colegio de Arquitectos lleva años realizando cursos formativos, aunque al mismo tiempo reconoce que es necesaria una mayor pedagogía. Cuestiones como la seguridad o la sostenibilidad son ventajas que hacen de esta propuesta interesante. 

Construcción hecha con el sistema modular en San Juan por Aedas.

Construcción hecha con el sistema modular en San Juan por Aedas. / INFORMACIÓN

La provincia de Alicante se asienta sobre una zona sísmica, pero desde el colectivo de Arquitectos recuerdan que todas las construcciones deben cumplir con estas reglas. Son aspectos que tanto Quirós como Laurlund confirman, a lo que añaden la flexibilidad y duración de los materiales con los que se trabaja. Por último, está el aspecto medioambiental. La reducción de residuos es uno de los objetivos para dar el paso a la industrialización junto a la seguridad laboral. «Se trabaja en un entorno controlado como son fábricas, lo que da mayores garantías a los trabajadores y se pueden hacer turnos», añade Moreno. 

Desde el lado privado, la empresa alicantina explica que se trabaja con materiales locales y, sobre todo, destaca la gran capacidad de reutilización que tiene el aluminio. En cuanto a Aedas, apuntan que «una de las mayores ventajas del uso de la madera en la edificación es, sin duda alguna, la menor huella de carbono que conseguimos con su uso. Además, es perfecta para utilizar en construcción industrializada por su facilidad de mecanizar, ensamblar y montar consiguiendo una gran precisión con su uso y todas las ventajas de la construcción industrializada». 

Hoja de ruta. Un decálogo de consenso para atajar la escasez de pisos

Desde el Colegio de Arquitectos de Alicante, analizan el Perte de la Vivienda a partir de un decálogo suscrito a escala nacional por las principales entidades representativas del sector. 

  1. Aumento de la oferta de viviendas. Es indispensable y se tiene que abrir tanto a social, libres como asequibles.
  2. Agilización de la transformación y gestión del suelo. No se puede tardar hasta 15 años en tramitar un Plan General. Casos flagrantes como los de las localidades de Alicante o Dénia son ejemplo de esa tardanza en dar luz verde al planeamiento.
  3. Unificación de la normativa y agilidad en proceso de concesiones de licencias. Considerado como el gran obstáculo para este proyecto, porque construir rápido no tiene sentido si luego se tarde más de un año en dar una licencia. Las construcciones de este tipo deberán pasar por este proceso, salvo que se ponga alguna medida. No obstante, la competencia es municipal.
  4. Fiscalidad adecuada. En la actualidad, los impuestos pueden llevarse hasta un 25 % del precio final de la vivienda. Se considera excesiva y relevante disminuir o incentivar otro tipo de fiscalidad. Se apunta también a facilitar el acceso tanto a la financiación pública (caso del ICO para usuarios) y a la bancaria.
  5. Colaboración público-privada efectiva. Destacan la puesta en marcha del Plan Vive en la Comunidad Valenciana que flexibiliza el acceso al suelo público mediante concesiones de largo plazo.
  6. Impulso a la rehabilitación. Hay muchos barrios que necesitan regeneración y que están relacionados con el modelo de ciudades donde se evite la expulsión especialmente de las viviendas en los cascos antiguos o del centro de los municipios.
  7. Apostar por sostenibilidad. Se puede hacer compatible con el sistema tradicional, pero el industrial reduce la cantidad de residuos claramente. Los nuevos materiales y la generación de un sistema modular permite que un tabique, por citar un ejemplo, ya venga provisto de sus espacios para las instalaciones eléctricas o de fontanería.
  8. Incorporar más mano de obra. A través de la formación profesional, se crearían trabajos con mejores condiciones que en la construcción tradicional. El sector ha dejado de ser un refugio para el sector servicios de tanto peso en la Costa Blanca. 
  9. Garantizar presupuesto suficiente y estable. Los dos últimos puntos tienen una perspectiva política y requieren una mirada a largo plazo. 
  10. Pacto de Estado. Es imprescindible llegar a un acuerdo por parte de todos los grupos y administraciones.
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