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La campaña de cerezas de Alicante se tuerce a las primeras de cambio

El sector provincial registra pérdidas de dos millones de euros al reducirse la cosecha en 400 toneladas como consecuencia de las lluvias de la última semana

Las lluvias merman la producción de cerezas

Juani Ruz

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Miguel Vilaplana

Miguel Vilaplana

La fiesta nunca es completa. Eso es lo que les está pasando a los productores de cerezas de la provincia, que esperaban una campaña excelente después de seis años ruinosos, y que, sin embargo, se ha torcido a las primeras de cambio. Y es que las lluvias registradas en los primeros días de recolección, así como las más abundantes de la semana pasada, han propiciado que la cosecha se reduzca en cerca de 400 toneladas, lo que se traducirá en unas pérdidas de dos millones de euros, teniendo en cuenta que justo ahora es cuando se pagan los mejores precios. Las elevadas temperaturas de estos días, asimismo, están avanzando la producción, por lo que en breve se va a registrar una acumulación de fruta en los mercados.

Lo habían venido pasado mal los productores de cerezas en los últimos seis años. Y es que las diferentes adversidades meteorológicas, sequía en determinados momentos, y lluvias a destiempo en otros, habían propiciado campañas más que desoladoras. Especialmente en la zona tradicional de cultivos de El Comtat y la Marina Alta, donde el cambio climático, que ha traído consigo temperaturas más cálidas, ha venido mermando las cosechas debido a que los árboles no han podido descansar de forma adecuada en invierno. Las partes más elevadas, caso de l'Alcoià y el Vinalopó, han podido sortear con mayor suficiencia esta dificultad añadida, debido a que los termómetros continúan bajando más.

"La fruta se agrieta con la lluvia y ya no se pueden comercializar"

Hilario Calabuig

— Cerezas Montaña de Alicante

Sea como fuere, este año parecía que los astros, por fin, se habían alineado para que hubiese una cosecha importante, algo que finalmente no podrá ser, al menos en su totalidad. El presidente de la Denominación de Origen Cerezas Montaña de Alicante, Hilario Calabuig, señala que "ya en los primeros días de recolección registramos unas ligeras lluvias que mermaron un tanto la producción, aunque esta pasada semana las precipitaciones ya fueron mas intensas, y prácticamente en todas las comarcas que se dedican a este cultivo".

Hilario Calabuig contemplando los daños en su finca.

Hilario Calabuig contemplando los daños en su finca. / Juani Ruz

El resultado ha sido que alrededor de 400 toneladas de cerezas, un 10 % de la cosecha, ha registrado daños que impiden su comercialización. Calabuig, que forma parte de la cooperativa de Planes, en la comarca de El Comtat, explica que "la cereza es una fruta muy sensible y delicada, especialmente ante episodios de lluvia, dado que se agrieta y ya resulta inservible para los mercados", lamenta.

También en la zona del Vinalopó las precipitaciones han dejado su imprenta. Así lo atestigua Vicente Molina, de la empresa Cerezas Molina y Azorín, en Villena, quien señala que la afectación es muy similar. No parece, a simple vista, que sea una cantidad muy significativa a nivel porcentual, pero sí lo es si se tiene en cuenta que es justo ahora, en el inicio de la campaña, cuando, remarca, "se pagan los mejores precios".

"El problema es que es justo ahora cuando se pagan los mejores precios"

Vicente Molina

— Cerezas Molina y Azorín

De ahí que teniendo en cuenta la fruta que ha resultado afectada, así como el rango de cotizaciones actuales, las pérdidas en el conjunto de la zona productora estén rondando los dos millones de euros.

Pero ese no es el único fenómeno meteorológico que ha irrumpido en la campaña de la cereza. El calor también está siendo elevado durante estos días, hasta el punto, destaca Hilario Calabuig, de que "la campaña, que venía con retraso, se ha acelerado de manera significativa, de manera que se va a registrar una fuerte concentración de cerezas en los mercados". Y eso será así porque las elevadas temperaturas no están afectando solo a esta provincia, sino que también han alcanzado al Valle del Jerte y a los campos aragoneses, que son los competidores directos de la cereza alicantina.

Cerezas agrietadas como consecuencia de la lluvia.

Cerezas agrietadas como consecuencia de la lluvia. / Juani Ruz

Lo sucedido, en cualquier caso, no desanima a los agricultores, al menos a aquellos con plantaciones que seguirán dando fruto en las próximas semanas, dado que esperan resarcirse de este contratiempo inicial.

China

El sector alicantino, por otro lado, espera iniciar durante el mes de junio las exportaciones a China, después del acuerdo alcanzado entre los gobiernos de España y del gigante asiático para permitir las ventas a este mercado. Cerezas Molina y Azorín será precisamente una de las empresas que se embarcarán en esta aventura, la cual, según Vicente Molina, está previsto que arranque el próximo mes de junio con las primeras transacciones.

La campaña genera 3.000 empleos

La campaña de cerezas, pese a este contratiempo inicial, se calcula que generará alrededor de 3.000 empleos en las diferentes cooperativas y empresas productoras de la provincia. Tanto en las áreas de almacén, envasado y logística, como en la recolección en los campos. Un nivel de ocupación que no se había podido alcanzar en las seis campañas anteriores, debido a la baja producción.

Así lo destaca el presidente de la Denominación de Origen Cerezas Montaña de Alicante, Hilario Calabuig, quien, no obstante, también hace referencia a las dificultades que tienen para encontrar mano de obra. "Hay problemas para encontrar gente, porque hay muy poca que quiera trabajar en el campo. Solo se ofrecen inmigrantes", señala.

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