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Higinio Marín: «El patrimonio se trabaja, se transmite y se cultiva, igual que un jardín»

El conocido filósofo, antropólogo y rector de la Universidad Cardenal Herrera-CEU cerró el pasado jueves el 50 aniversario de GSM&B con la conferencia «El jardín de la riqueza: reflexión sobre la empresa que crea futuro»

Higinio Marín, rector de la Universidad Cardenal Herrera-CEU, y Laura Vicente, socia ejecutiva de GSM&B, durante su intervención el pasado jueves.

Higinio Marín, rector de la Universidad Cardenal Herrera-CEU, y Laura Vicente, socia ejecutiva de GSM&B, durante su intervención el pasado jueves. / Áxel Álvarez

Estefanía P. Jaime

Estefanía P. Jaime

El 4 de diciembre, GESEM, ahora GSM&B, cerró su 50 aniversario con una jornada que dejó un eco de reflexión profunda sobre cómo se entiende hoy la riqueza y el papel de la empresa en la creación de futuro. Bajo el título «El jardín de la riqueza: reflexión sobre la empresa que crea futuro», la sesión reunió a cerca de un centenar de personas en el Patio de los Naranjos del Centro Cultural Las Clarisas de Elche, un espacio elegido para reforzar la idea central del encuentro: que «la riqueza —bien entendida— funciona igual que un jardín: se cultiva, se protege, se trabaja con respeto al tiempo y al entorno».

El protagonista de la tarde fue el doctor en Filosofía y rector de la Universidad Cardenal Herrera-CEU, Higinio Marín, que ofreció una intervención de marcado carácter humanista. Su mirada se centró en la empresa, el trabajo y el crecimiento económico entendidos como algo que se cultiva y se proyecta hacia las generaciones futuras. Desde esa base, desarrolló conceptos como «El Jardín como metáfora de la riqueza», «Productividad y dignidad humana», «Patrimonio y moralidad» o el «Papel de la empresa familiar como estructura que garantiza continuidad».

Durante su intervención, Marín subrayó una idea clave: «La propiedad no deber ser un objetivo final sino un medio para generar estabilidad y continuidad», planteando la empresa familiar como ejemplo paradigmático desde donde «el patrimonio se trabaja, se transmite y se cultiva, igual que un jardín».

Este enfoque permitió abrir el debate hacia cuestiones que atraviesan hoy el desarrollo económico: la productividad sostenible, la protección del patrimonio, la cultura del ahorro no especulativo y el sentido moral y social de la riqueza. También se puso el acento en el papel del heredero como «cuidador» del jardín y en la necesidad de fomentar en España un ahorro consciente y una cultura del trabajo donde se respete la condición humana ante una «inminente necesidad de equilibrar productividad, derechos laborales y bienestar».

La socia ejecutiva de GSM&B, Laura Vicente, reforzó esta visión en su intervención: «En un momento en el que el papel de la empresa y la construcción de futuro adquieren un valor esencial, reflexionar sobre el sentido del trabajo y el crecimiento empresarial se vuelve imprescindible». Añadió además: «La propiedad no es un fin en sí mismo (comparado con las cotizadas y los fondos de inversión) sino que es el medio por el que una comunidad crece y se mantiene a lo largo de la historia. Y las empresas familiares son el ejemplo más claro de cómo la propiedad y la unión de ese tejido familiar permite la supervivencia».

Cerca de un centenar de personas se reunieron en el Patio de los Naranjos del Centro Cultural Las Clarisas de Elche.

Cerca de un centenar de personas se reunieron en el Patio de los Naranjos del Centro Cultural Las Clarisas de Elche. / Áxel Álvarez

La jornada concluyó con una reflexión que sintetiza el espíritu del encuentro. Desde GSM&B se insistió en la importancia del apoyo al crecimiento empresarial desde el ahorro para la protección del patrimonio familiar y corporativo, elemento clave para garantizar la continuidad más allá de la primera generación. Tal y como recordó Vicente: «Porque el heredero (sea familiar o interno de la compañía) tiene el deber moral de hacer crecer esa compañía garantizando así su supervivencia en el tiempo y para dar continuidad y seguridad a los empleados que a lo largo de tiempo pudieran trabajar allí».

Con este acto, GSM&B puso el broche final a un año completo de actividades con las que ha querido compartir con la sociedad su medio siglo de historia. Un cierre que, igual que el jardín del que se habló, invita a seguir cultivando futuro.

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