Alicante recibe casi 2.800 nómadas digitales en solo dos años
La provincia es la quinta donde más personas se acogen a esta fórmula para conseguir la residencia en España
Una mujer, con su ordenador portátil, trabaja en la terraza de un edificio de Benidorm. / David Revenga
Fue una de las medidas estrella de la denominada Ley de Startups, un visado especial con el que se pretendía atraer a profesionales altamente cualificados que quisieran instalarse en España aunque continuaran trabajando de forma remota para empresas de su país. Lo que popularmente se denomina como nómadas digitales.
Una fórmula que, en apenas dos años, ya se ha convertido en una de las vías más transitadas para conseguir la residencia legal en el país sin pasar por los tediosos y mucho más lentos cauces habituales y que, en el caso concreto de Alicante, el año pasado solo superó la denominada 'golden visa'. Es decir, la compra de propiedades de más de 500.000 euros, una posibilidad que se extinguió el pasado mes de abril, con el cambio aprobado por el Gobierno.
El visado de residencia para teletrabajo, que es como se denomina oficialmente esta figura, entró en vigor a principios de 2023 y desde entonces ya son 2.798 los ciudadanos extracomunitarios que se han acogido a él. En concreto, fueron 1.131 en el primer año y otros 1.667 en 2024, según datos del Observatorio Permanente de la Inmigración, un organismo perteneciente al Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones que dirige Elma Saiz.
Con estas cifras, Alicante se consolida como el quinto destino preferido por los nómadas digitales, únicamente por detrás de Barcelona, que acapara casi un tercio de este fenómeno, con 6.401 permisos de residencia concedidos a través de esta figura solo el año pasado; Madrid, con 2.818; Valencia, con 2.818; y Málaga, con 2.221.
Perfil
Por lo que respecta al perfil, la mayoría de los nómadas digitales que utilizan el teletrabajo para lograr su residencia -hay que recordar que los ciudadanos comunitarios no necesitan ningún tipo de visado para establecerse y, por tanto, no aparecen en la estadística- son de países europeos que no pertenecen a la UE. Un colectivo que representa hasta el 75 % del total -1.264 personas- y en el que se cuentan, por ejemplo, numerosos ciudadanos británicos, que tras el Brexit también deben lograr su visa para residir legalmente.
Unamujer con su ordenador en Benidorm. / David Revenga
Por detrás se sitúan los sudamericanos, con 152 visados de nómadas digitales; los norteamericanos, con 109; los asiáticos, con 91; y los africanos, con 47. Una distribución por nacionalidades bastante similar a la que se da en el conjunto del país. Lo que varía notablemente es la condición de estos nómadas. Mientas que en el conjunto de España los visados se reparten aproximadamente a partes iguales entre los titulares y sus familiares, en el caso de la provincia son bastante más numerosos estos últimos.
En concreto, los 685 teletrabajadores que lograron el visado para residir en Alicante llegaron acompañados de 982 familiares de todo tipo. De hecho, si la franja de edad más frecuente de los nómadas digitales que llegan a la provincia se sitúa entre los 35 y los 44 años, la segunda más numerosa son los menores de hasta 15 años.
Potencial
De lo que pocos dudan es del potencial que tiene Alicante para seguir atrayendo este tipo de profesionales, ya sean comunitario o extracomunitarios. "Es verdad que Alicante no es tan conocida fuera como Barcelona, València o Málaga, pero muchos ya ven estas ciudades saturadas y buscan destinos más tranquilos. En Alicante está todo cerca, es un poco más barato y tiene un aeropuerto con muchas conexiones internacionales", explica el francés Jean-Baptiste Michel que, junto a su mujer, María Cuesta, son los responsables del Alicante Nomad Summit, uno de los mayores eventos de este tipo que se celebran en España.
"En realidad, es todo. El clima, la comida, la playa, las rutas de senderismo que se pueden hacer en la provincia y, por ejemplo, que, en términos generales, la gente en Alicante acoge muy bien a los de fuera, algo que no se produce en todas las zonas del país", apunta Cuesta, que señala el rechazo que estos teletrabajadores provocan en zonas como Canarias, donde los ven como una de las causas de la subida de la vivienda.
Alicante ya es el quinto destino para los nómadas digitales en España. / David Revenga
Otro de los motivos que más atrae a estos profesionales es la existencia de una comunidad. Es decir, de otras personas en su situación con las que relacionarse, algo que en Alicante también resulta más sencillo gracias a la aplicación que han desarrollado -Nomadway- de forma completamente gratuita. Y también influye el conocimiento de inglés de la población local, lo que siempre es mayor en las zonas turísticas, lo que facilita la comunicación de los recién llegados.
Las condiciones
Obtener el visado de teletrabajo, destinado a extranjeros que trabajen remotamente para empresas fuera de España exige varias condiciones clave. Los solicitantes deben acreditar titulación universitaria o postgrado, o tres años de experiencia profesional en funciones análogas. Es fundamental demostrar solvencia económica equivalente al 200% del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) mensual.
Se requiere que la relación laboral o contractual tenga una antigüedad mínima de tres meses y que la empresa contratante esté constituida hace al menos un año. Además, es obligatorio presentar un pasaporte válido por un mínimo de un año, un certificado de antecedentes penales, y un seguro de enfermedad autorizado en España, junto con el compromiso de afiliación a la Seguridad Social. Los familiares directos también pueden optar al visado.
Adiós a las 'golden visa'
Los visados para nómadas digitales se han convertido en la principal alternativa para conseguir la residencia, después de que el pasado 3 de abril finalizara la posibilidad de acogerse a la residencia por inversión en inmuebles. En los 11 años que esta medida estuvo en vigor, permitió la llegada a la provincia de 10.421 personas, gracias a la adquisición de 3.554 propiedades.
Desde que se hizo pública la fecha final, la cifra de solicitantes de la 'golden visa' se disparó. Así pasó de 482 en 2022 a 673 en 2023 y 956 el año pasado, sin tener en cuenta a los familiares que acompañaron a estas personas. Por ejemplo, fue una de las vías que usaron muchos ingleses tras el Brexit, además de rusos y ucranianos que llegaron huyendo de la guerra que enfrenta a sus dos países.