Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Esta es la sorprendente cifra de trabajadores autónomos que logra cobrar el paro en Alicante

La cotización por cese de actividad de estos profesionales es obligatoria desde el año 2019

El 73% de los autónomos tiene "muy poca confianza" en la economía

El 73% de los autónomos tiene "muy poca confianza" en la economía / Europa Press

David Navarro

David Navarro

Desde el año 2019 todos los trabajadores autónomos pagan un pequeño extra obligatorio en sus cotizaciones a la Seguridad Social para sufragar la denominada protección por cese de actividad. Una ayuda que pretende dotar a estos profesionales de la misma protección que tienen los asalariados cuando se quedan sin trabajo, pero que, a tenor de las cifras que ofrece el propio Ministerio de Seguridad Social no está teniendo el éxito esperado.

Así, mientras la tasa de cobertura entre el total de desempleados inscritos en las oficinas del Sepe en la provincia de Alicante ronda el 60 %, entre los autónomos que bajan la persiana apenas son un 1,1 % quienes consiguen cobrar esta prestación, según los cálculos realizados por la asociación Uatae y corroborados por este diario.

En concreto, entre enero y octubre de este año sólo han solicitado esta ayuda 561 autónomos alicantinos frente a las 24.423 bajas que ha registrado el sistema. Esta última es otra cifra que se suele desconocer, ya que, aunque el número medio de cotizantes va al alza, existe una gran rotación y todos los meses abandonan su negocio miles de profesionales y se dan de alta otros tantos.

De momento, en los últimos años en el caso de Alicante la diferencia es positiva, por lo que cada vez hay más autónomos cotizando. Sin embargo, la lógica dice que, de esos 24.423 autónomos que dejaron su actividad hasta octubre en la provincia, debería haber un mayor porcentaje que solicitara la prestación.

Las causas

Los motivos del fracaso de esta ayuda son varios, según apunta el presidente de Uatae, Raúl Salinero, empezando por el propio desconocimiento de esta prestación entre buena parte del colectivo.

Más allá de eso, dese Uatae también consideran excesivas las condiciones impuestas, como la exigencia de haber cotizado al menos 12 meses en los 24 anteriores a la solicitud, lo que lleva a que muchos autónomos "de temporada" -por ejemplo, los que tienen negocios en zonas turísticas que solo operan en verano- tengan muy complicado alcanzar esa cifra.

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz.

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz. / Archivo

A esto hay que sumar los autónomos discontinuos, como los califica la organización, aquellos que sólo se dan de alta en momentos puntuales a lo largo del año, cuando han realizado un trabajo, que también cotizan, pero es casi imposible que acumulen los meses necesarios para recibir ayuda alguna.

Por último, están los beneficiarios de la tarifa plana que disfrutan muchos autónomos durante los primeros dos años de su actividad. En este caso, esa tarifa no incluye la cotización del paro, por lo que cuando muchos de ellos acaban cerrando el negocio -el mayor número de bajas se da entre los tres y las cinco años- tampoco han reunido el tiempo suficiente.

A todo lo anterior se suma el hecho de que, a la hora de solicitar esta protección, el autónomo debe demostrar que cierra su negocio porque le va mal, lo que en términos administrativos significa acreditar con papeles que sus ingresos han caído al menos un 10 % en el último año. Un trámite engorroso y que no siempre resulta fácil.

Rechazadas

De esta forma, si la cifra de solicitudes ya es baja, la de aquellos autónomos que logran finalmente cobrar la prestación es aún más reducida. En el caso de Alicante, de las 561 prestaciones que pidieron los profesionales de la provincia hasta octubre, sólo se aprobaron 279, es decir, menos de la mitad. Si se compara con las 24.423 bajas del periodo, lo que resulta es que apenas un 1,1 % de los autónomos que cesaron su actividad en la provincia en los diez primeros meses del año cobraron la protección por desempleo.

A nivel nacional las cosas no fueron mucho mejor, ya que solo lograron la prestación 6.492 autónomos, el 1,5 %, de los 419.884 que se dieron de baja de la Seguridad Social.

"Esta brecha estructural entre bajas reales y prestaciones concedidas pone en cuestión la efectividad del modelo actual y refleja una asimetría preocupante: se exige cotizar, pero acceder a la cobertura sigue siendo extraordinariamente difícil para la mayoría", denuncia Salinero. Desde Uatae consideran que debería mejorarse la tramitación y suprimir la exigencia de demostrar una caída del negocio para conseguir que más personas puedan beneficiarse de este sistema.

Esta era una de las peticiones que las organizaciones pusieron sobre la mesa en la negociación que se abrió para determinar las cuotas para el próximo año y que el Gobierno zanjó anunciando su propia propuesta sin haber continuado el diálogo hasta la fecha.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents