Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Enología

Las bodegas alicantinas se pasan a los espumosos a falta de cava

La bajada generalizada en el consumo del vino y, especialmente, el tinto lleva a las firmas a experimentar con nuevos productos durante la campaña navideña

Interior de Bodegas Virtudes en Villena.

Interior de Bodegas Virtudes en Villena. / INFORMACIÓN

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Ana Jover

Ana Jover

El sector lleva tiempo inmerso en una crisis porque junto a la baja producción se ha sumado la tendencia de elegir bebidas sin alcohol o de baja graduación y los productores han empezado a buscar alternativas. Entre los que se han decidido a dar el salto este año está Bodegas Virtudes. La firma de Villena ha aprovechado las fiestas navideñas para probar un nuevo producto. "Luz de Alicante" es el nombre que han dado al vino blanco espumoso puesto en el mercado a modo de experiencia piloto. El objetivo es enganchar a ese consumidor que, poco a poco, parece dejar de lado el tinto.

La bodega es una de más tradición de la provincia de Alicante y no ha hecho más que ver sus opciones adaptando su plantación y, sobre todo, porque es un buen momento para testar todo aquello que se parece al cava, sin serlo, pues en común y para los ajenos a la cultura enológica, las burbujas es una imagen con la que equivocadamente se identifica la denominación de origen ligada a Cataluña y Utiel-Requena. "No teníamos ningún espumoso", señala Javier Navarro, director de Bodegas Virtudes.

"Queríamos intentar hacer algo diferente, con menos graduación", explica en referencia a los 10,5 % de este vino frente a los 12 % habituales en los tintos. El nombre ya lo tenían registrado y este año tan solo han producido unas 4.500 botellas. "Lo hemos enfocado a la hostelería, apoyándonos en la red de distribución", indica el responsable de la bodega. La intención de la empresa es probar en la provincia de Alicante y, si sale bien, intentar crecer.

Navarro reconoce que frente a la caída de los tintos, los blancos y los espumosos están teniendo mejor acogida, así que decidieron probar en una de las parcelas. "Plantamos Verdejo y Macabeo que nos permite este tipo de vinos. Trabajamos con un gasificado, que no fermentación habitual. Es ligero, no tiene demasiado cuerpo, agradable en boca y la burbuja está bien integrada", comenta el director. Además, tiene aromas de intensidad media que recuerdan a fruta blanca como la manzana y notas tropicales de piña.

El responsable señala que introducir nuevas variedades tiene un menor riesgo, pues las viñas se encuentran en el interior de la provincia. "En el Alto Vinalopó, podemos jugar con el cultivo. Por ahora, está funcionando bien". Frente a las aproximadamente 25 referencias con las que cuenta, Navarro reconoce que "somos una tierra de tinto", pero que abrir el abanico les puede dar un impulso. Sobre las tendencias, normaliza el cambio y se muestra partidario de acertar en el gusto de los consumidores. A diferencia del cava, por ejemplo, comenta que este tipo de nuevos espumosos se están incorporando en las comidas o en los aperitivos, no tanto para el postre o lo que vendríamos a denominar brindis navideño.

Bodegas Virtudes es la última en añadir a su carta esa nueva mirada, pero desde la DOP de Vinos de Alicante vienen indicando desde hace tiempo que lo que empezó siendo una prueba se ha convertido en la aparición de blancos de gran calidad y reconocidos. Al margen de los nombres o las marcas, los foros han servido para mostrar que el trabajo en la provincia de Alicante está ligado a ese eje cualitativo, donde mejorar en precio y rentabilidad, ya que el tamaño de las productoras es menor frente a denominaciones de gran envergadura como La Rioja o la vecina Murcia.

TEMAS

Tracking Pixel Contents