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La normativa de control pesquero pone al sector en pie de guerra: la flota de Alicante parará el lunes

Las nuevas obligaciones entran en vigor y dejan a las embarcaciones expuestas a las sanciones

La flota de arrastre de Alicante estrena las nuevas redes impuestas por la UE

La flota de arrastre de Alicante estrena las nuevas redes impuestas por la UE / Pilar Cortés

Miguel Vilaplana

Miguel Vilaplana

Ya hace semanas que el sector viene alertando de que la nueva normativa de control pesquero es imposible de aplicar, pero ni por esas. Medidas como el preaviso con dos horas y media de antelación de la llegada a puerto y el pesaje de las capturas a bordo ya son de obligado cumplimiento tras haber entrado en vigor esta misma semana, lo que deja expuestas a las embarcaciones, y eso es de lo que se quejan los pescadores, a la imposición de sanciones. Desde 3.000 euros a la pérdida de ayudas, en un sector que ya está muy castigado tras los recortes en los últimos años en los días para salir a faenar. De ahí que se haya convocado un paro generalizado de la flota para el próximo lunes, justo el día en que se producirá una reunión con responsables ministeriales para tratar de modificar las normas.

Parecía que este iba a ser un año plácido en el sector pesquero después de que la Unión Europea, tras arduas negociaciones, decidiese no aplicar nuevos recortes en la actividad pesquera. Pero al final no ha sido posible. Y no lo ha sido por la nueva normativa de control, que los pescadores consideran inviable. Así lo ha remarcado la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores (FNCP) tras una reunión telemática en la que han participado 118 cofradías, incluidas las de la provincia de Alicante. En un comunicado, se indica que la interpretación de las nuevas obligaciones derivadas del reglamento comunitario "supone un ataque directo a la viabilidad de la flota de bajura y costera, a la seguridad marítima y al propio sentido común".

Una embarcación en plena operación de descarga de pescado en el puerto de la Vila Joiosa.

Una embarcación en plena operación de descarga de pescado en el puerto de la Vila Joiosa. / PILAR CORTES

La federación denuncia que el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación está trasladando al pescador las consecuencias de una mala regulación, ignorando deliberadamente la realidad operativa de los barcos y empujando al sector a una situación límite. Así, las cofradías consideran "inadmisible" la imposición de un preaviso de llegada a puerto de dos horas y media para embarcaciones, como son las alicantinas, que faenan a pocos minutos de la costa. "Se está obligando a los barcos a parar, esperar y perder dinero en el mar solo para cumplir un trámite burocrático. Es una medida inútil, ineficaz y profundamente dañina", subraya Basilio Otero, presidente de la FNCP.

A esta situación, se suma la exigencia de registrar capturas desde el "kilogramo cero", una interpretación que la federación califica de absurda, técnicamente inviable y jurídicamente indefendible. "Pretender que un pescador pese gramos en cubierta, con un barco en movimiento y en plena faena no es control, es desconocimiento absoluto de cómo se trabaja en el mar", añade Otero.

Pescadores recogiendo las redes a bordo de una embarcación.

Pescadores recogiendo las redes a bordo de una embarcación. / PILAR CORTES

Con todo ello, lo que ha generado un malestar añadido en el sector es que la normativa haya entrado en vigor sin que antes haya mediado cualquier tipo de negociación. Así lo señala Juan Mulet, secretario de la Federación de Cofradías de la Provincia de Alicante, quien indica que "las embarcaciones han quedado de esta forma expuestas a sanciones que pueden oscilar entre 3.000 euros y la retirada total de ayudas y prestaciones, cuando resulta evidente que la normativa no se puede cumplir tal y como ha sido interpretada".

Amarradas

Así las cosas, las cofradías han convocado a nivel estatal un paro el próximo lunes, dejando las flotas amarradas a puerto, coincidiendo con una reunión en Madrid con la secretaria general de Pesca. En función de los resultados, se decidirá si se retoma la actividad en el mar o si se continúa con la protesta.

En el encuentro, el sector piensa reclamar la exención inmediata de la obligación de notificación previa para los buques con mareas inferiores a 24 horas; un plazo máximo de 30 minutos, como medida transitoria y subsidiaria, ajustada al tiempo real de navegación; instrucciones claras y vinculantes para que no se sancionen capturas mínimas ni se exija el registro del "kilogramo cero"; y que se permita el conteo de ejemplares en capturas mínimas, evitando estimaciones ficticias y sanciones injustas.

La Generalitat presenta una batería de alegaciones

La Generalitat ha presentado una batería de alegaciones contra lo que el conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, considera un "atropello" y una demostración de "nula sensibilidad con el sector primario". El responsable del departamento autonómico califica las medidas planteadas de "absurdo administrativo". Según sus palabras, "el Ministerio ignora que en el Mediterráneo nuestros caladeros son de cercanía. Obligar a un barco que faena a una hora de la costa a avisar con dos horas y media de antelación es un despropósito".

En este sentido, la administración autonómica exige que el periodo de notificación se reduzca a una comunicación previa al desembarque de las capturas, y que se sustituya la obligación del pesaje a bordo por el pesaje realizado en la lonja, sobre la base de que, apunta Barrachina, "exigir a un pequeño barco de artes menores a pesar cada especie en mitad del mar es propio de quien no ha pisado un puerto en la vida".

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