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La subida del precio de los pisos ya amenaza con frenar la economía de Alicante

Ineca alerta de que solo en el último año la vivienda se ha encarecido más de lo que gana un trabajador alicantino en doce meses

El precio de la vivienda se dispara un 12,8% en el tercer trimestre de 2025, su mayor alza en 18 años

El precio de la vivienda se dispara un 12,8% en el tercer trimestre de 2025, su mayor alza en 18 años / Europa Press

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David Navarro

David Navarro

Si el precio de la vivienda ya es el mayor problema social de la provincia y del conjunto del país en estos momentos, pronto podría desembocar también en un problema económico, sobre todo para las pymes. Al menos así lo creen desde el Instituto de Estudios Económicos de Alicante (Ineca), que advierte de que la caída de la renta disponible de las familias y el aumento de costes que supone este fenómeno puede ser el lastre que acabe por frenar el periodo de expansión actual.

Así lo recoge el último Informe de Coyuntura elaborado por el organismo que preside Nacho Amirola, en el que se señalan los "primeros síntomas de agotamiento" que ya se perciben en la economía alicantina, ante lo que aboga por un modelo de crecimiento más equilibrado.

Al respecto, el documento pone de relieve que, si bien la foto general sigue siendo la de un crecimiento robusto, hay indicadores, como el aumento de la disolución de empresas, que ya apuntan a cierta ralentización de la actividad.

De momento, el sector exterior sigue tirando con fuerza y es lo que mantiene el ritmo. El mejor ejemplo son las pernoctaciones hoteleras, que avanzan un 4,5 % anual gracias al tirón de los extranjeros, que compensan el magro crecimiento de la clientela nacional.

También las exportaciones van por el buen camino, con un incremento del 6,2 % en el acumulado anual hasta el tercer trimestre, en el que tiene mucho que ver el sector agroalimentario, que sigue exhibiendo fortaleza.

Luces y sombras

Por el contrario, el sector inmobiliario empieza a ofrecer luces y sombras. Por un lado, el volumen de operaciones se mantiene elevado -solo entre julio y septiembre se vendieron en la provincia 13.112 casas, la tercera cifra más elevada de todo el país, solo por detrás de Madrid y Barcelona-, lo que también anima las perspectivas de los promotores. Así, en el tercer trimestre el volumen de visados de obra nueva aumentó un 46,3%, lo que significa que Alicante acapara una de cada diez viviendas que se prevé construir en España en los próximos años.

Sin embargo, la cara negativa es el impacto que unos precios tan elevados como los actuales tienen sobre el consumo de las familias y su repercusión sobre la economía local. "Si suben los precios de los pisos y los salarios no lo hacen en la misma medida, está claro que de algún sitio se tiene que quitar, ya sea del gasto en ocio, ropa o cualquier otra cosa", explica el director de Estudios de Ineca, Francisco Llopis.

Nacho Amirola confirma que no optará a la reelección de la presidencia de Ineca.

El presidente de Ineca, Nacho Amirola. / Rafa Arjones

Los datos que el instituto de análisis pone sobre la mesa son esclarecedores. El año pasado el precio medio de las casas alcanzó los 208.968 euros, lo que supone un incremento del 15,3 % que, traducido a números totales, supone una subida de alrededor de 27.000 euros en un solo ejercicio. Un dato que supera ampliamente los 23.000 euros de ingresos medios que tiene un trabajador alicantino.

Como señala el informe, este incremento "reduce drásticamente la accesibilidad a la vivienda", pero también genera toda una serie de efectos en cadena sobre el tejido productivo. Por un lado, al reducir la renta disponible de una parte significativa de la población, se frena el consumo local, lo que impacta de lleno en sectores como el pequeño comercio.

Costes empresariales

Pero, además, la subida de precios también afecta a los alquileres de locales, es decir, que incrementa los costes empresariales y, por si esto fuera poco, también supone un freno a la movilidad laboral, ya que dificulta que los trabajadores puedan trasladar su domicilio de una ciudad a otra en busca de empleo, lo que agrava la falta de mano de obra que ya se percibe en muchos sectores.

Esta situación se ve agravada, además, por el diferencial entre la inflación, que desde 2021 se ha incrementado en un 22,52 %, y el aumento de los salarios, que solo ha sido del 16,6 %, "generando una pérdida significativa de capacidad adquisitiva".

El resultado es que, si bien se siguen creando nuevos negocios, el volumen de disoluciones empresariales experimenta un "incremento alarmante del 30,9 % en el trimestre", hasta cifras desconocidas desde 2010.

Ante esta dualidad, el presidente de Ineca, Nacho Amirola, demanda "políticas económicas diferenciadas que capitalicen las fortalezas existentes mientras abordan los desequilibrios, con el objetivo de construir un modelo de crecimiento más equilibrado, resiliente y sostenible para el conjunto de la economía provincial".

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