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Baleària mete prisa a Competencia: "Cada minuto que pasa el servicio que presta Armas es de peor calidad"

Adolfo Utor reconoce su "preocupación" por la demora en la aprobación de la compra de su rival, que se anunció en agosto

Adolfo Utor, presidente de Baleària, reconoce su preocupación tras el retraso en la compra de Armas Trasmediterránea

Adolfo Utor, presidente de Baleària, reconoce su preocupación tras el retraso en la compra de Armas Trasmediterránea / INFORMACIÓN

David Navarro

David Navarro

El presidente de Baleària, Adolfo Utor, ha aprovechado la presentación de resultados de la compañía para meter presión a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), para que apruebe cuanto antes la compra de su competidor, Armas Trasmediterránea. El naviero ha reconocido públicamente su "preocupación" por el hecho de que el organismo presidido por Cani Fernández haya decidido pasar a segunda fase y estudiar en mayor profundidad la operación, lo que ha retrasado los plazos previstos.

"Esperábamos que estuviera cerrada a finales de diciembre", ha reconocido Utor, que ha advertido de las consecuencias de esta tardanza. "Cada minuto que pasa, el servicio que presta Armas es de peor calidad, su situación empeora. Y cada minuto que pasa se lo estarán poniendo peor a la compañía que compra", ha insistido.

El presidente de Baleària, Adolfo Utor, en la presentación de resultados de la compañía.

El presidente de Baleària, Adolfo Utor, en la presentación de resultados de la compañía. / INFORMACIÓN

Así, el empresario ha destacado que Armas es una compañía que ya tiene un "track" negativo y ha recordado que en los últimos cinco años ha llegado a vender 16 de los 27 barcos con los que operaba, lo que ha provocado que abandone servicios como los de la Gomera o Hierro. "Nos estamos armando de paciencia, pero esperamos que esta tardanza no desemboque en una situación de daños irreparables", ha insistido el empresario.

Cambio de foto

"Nosotros compramos una foto que no va a ser la que recibamos", se ha quejado sobre el deterioro que incluso la flota de Armas está sufriendo en estos meses por falta de inversión de sus actuales dueños.

Además, ha señalado que "en estos momentos en Canarias no hay competencia. Hay una compañía fuerte, que es Fred Olsen, y otra que está en retirada. Y es paradójico que los que deben velar por que haya competencia sean los que están provocando esta situación".

De hecho, Utor ha asegurado que, "lo que realmente estamos haciendo con Armas, lejos de una adquisición al uso, es casi un rescate, que no debería ser responsabilidad nuestra, sino del propio estado".

El empresario ha anunciado que la compañía ya está trabajando en sus alegaciones y que está dispuesta a pelear. "Tenemos callos en las posaderas", ha señalado, en referencia a las múltiples luchas que ha tenido que afrontar desde su creación la compañía.

Más deuda

En este sentido, ha destacado los buenos resultados cosechados por la firma el año pasado, que le dan la fortaleza necesaria para afrontar la operación, que provocará que su deuda se eleve desde los 650 millones actuales hasta el entorno de los 1.000 millones de euros. Una cantidad que ha considerado "normal" en un sector tan intensivo en capital como el naviero.

Por otro lado, ha confirmado que en la filial encargada de los tráficos de Canarias -una vez se cierre la operación de compra de Armas- dará cabida a accionistas locales, con un peso de alrededor del 30 %. Aunque no ha querido desvelar la identidad de estos inversores, sí ha señalado que son "gente de las islas, empresarios de siempre, con prestigio, con capaciad de aportar al proyecto".

Eso sí, también ha dejado claro que esta entrada se producirá exclusivamente en la filial, ya que a nivel de la matriz descarta vender una parte de la propiedad. "Al menos, mientras podamos", ha recalcado el empresario, que ha estado acompañado en la rueda de prensa de su hijo, Guillermo Utor; del director general de la compañía, Georges Bassoul; y de la directora de comunicación, Pilar Boix.

El empresario ha calculado que, una vez que se cierre la operación, tardarán "dos o tres años" en enderezar el rumbo de Armas y optimizar la adquisición.

Retraso en el Caribe

Por otro lado, al ser preguntado por el proyecto que anunció para crear una nueva línea entre Puerto Rico y República Dominicana, Adolfo Utor, ha señalado que el proyecto sigue pendiente de "decisiones administrativas del Gobierno de Puerto Rico". En concreto, de las ayudas que la naviera quiere conseguir para financiar las inversiones necesarias, que son superiores a las inicialmente previstas.

Utor ha reconocido que la situación política en Estados Unidos -Puerto Rico es un estado libre asociado del gigante norteamericano- ha complicado la situación y, sobre todo, ha admitido que la compra de Armas puede retrasar esta otra iniciativa.

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